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PAZ MAGULLADA CANDIDATA AL RECTORADO

PAZ MAGULLADA CANDIDATA AL RECTORADO

Desde esta página feminista y antimilitarista, lasdel8 queremos expresar nuestro apoyo a Paz Magullada, candidata de Nadie al rectorado, en las actuales elecciones de la Universidad de Zaragoza.

Gracias a su ímpetu y saber hacer, tres antimilitaristas han sido absuelt@s de las acusaciones vertidas, contra ell@s, por tres miembros de la empresa de"inseguridad" privada (contratada por la Universidad) por llevar a cabo una acción Noviolenta, que denunciaba la presencia de empresas armamentísticas, en la Feria del Empleo de la Universidad, EMPZAR 2007.

Gracias Paz.

_________________________________________Campaña electoral_______________________________

¿Qué ha sido de la hermosa estampa, que rescata nuestra memoria, de
candidat@s con las manos encoladas, repletas de virutas de papel;
sudando para conseguir que sus rostros y sus consignas no resulten
torcidas?

"Las buenas costumbres no se regalan al olvido" Paz Magullada, Candidata
de Nadie a las elecciones al rectorado de la Universidad de Zaragoza.

Ver vídeo:

http://es.youtube.com/watch?v=rD_3b8MIIEM

 

Paz Magullada, no sólo se pringa los dedos sino que:

-da su apoyo incondicional a l@s tres antimilitaristas, que el día 15 de abril, comparecieron ante la jueza, por una acción Noviolenta que visibilizaba la presencia de empresas armamentísticas, en la Feria del Empleo de la Universidad, en el año 2007. L@s tres han sido absuel@s, gracias a la insistencia de Paz Magullada.

Ver noticia y vídeo de lo ocurrido:

http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article3769

 

-exige el cumplimiento de los Estatutos de la Universidad en lo referente a la Paz y el Desarme, que el resto de candidatos han deportado al descuido.

-apuesta por la libre circulación de las ideas por los campus, acompañadas de LIBERTAD DE EXPRESÓN.

-asegura el final de los contratos de INSEGURIDAD privada que realiza la Universidad, en la actualidad, la retirada de cuerpos represivos y el beneplácito para cualquier tipo de protesta pacífica respetuosa.

___________________________________Vota a Paz Magullada__________________________________________

ESTE CUERPO ES MÍO, YO DECIDO

ESTE CUERPO ES MÍO, YO DECIDO

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Ayer, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se vivió una jornada de protesta y reivindicación, en el Paseo de Independencia de la ciudad de Zaragoza.

Nosotras las mujeres decidimos;

Saltar de la infancia intelectual, en la que nos entierra el patriarcado; brincando con la insumisión, la insubordinación y los modelos imaginarios, las rutas por descubrir y los caminos hallados, las broncas por dejar el silencio, cantando las cuarenta a ese mundo, que nos abandona al sentimentalismo y a la dependencia sin fondo

Planificar nuestra propia familia poniendo y quitando, al gusto, uno, dos o más órganos; proyectando nuestra capacidad reproductiva día a día; eligiendo abortar hoy, o siempre; prefiriendo parir, no como un objeto de la prisa, sino permitiendo a la naturalidad dar la vida.

Aplicar las matemáticas de la visibilización y la inclusión, de forma oral o escrita, integrando a todas las personas en el mismo género: el de la existencia.

Romper las tallas que no son de nuestros cuerpos, creadas por modistos a sueldo y compradas por quienes no han tenido, ni tendrán, sueños

Regalar la dependencia emocional y económica; el sometimiento, la sumisión, el sacrificio y la complacencia; la filiación a un estilo de pseudo vida, ese que nos vendieron como propio, sin preguntarnos la estrategia ni esperar la respuesta debida.

La manifestación comenzó en Glorieta Sasera entre pancartas, reparto de octavillas, lemas a pulso de pulmón, sonido de gaiteras y batukada. En el recorrido, se fueron precintando diferentes espacios que representan la militarización de nuestra ciudad; porque las feministas somos antimilitaristas. Al igual que la invisibilización y desinformación que nos obligan a respirar las empresas de “incomunicación”; la estigmatización de nuestros cuerpos que nos marcan las sociedades de moda incómoda.

Como colofón, hicimos lo propio, con la “rata de dos patas” de color azul y ojos saltones, que se hace llamar Fluvi. Símbolo del derroche, la especulación y el capitalismo más desaforado que sufre nuestra ciudad de Zaragoza, en manos de un Consistorio irresponsable y descabezado, como su mascota, claro.

El acto terminó con la lectura del manifiesto a las puertas de la Diputación Provincial.

 

ESTE CUERPO ES MÍO, YO DECIDO

Transformando nuestra palabra en rabia, nuestra rabia en fuerza, nuestra fuerza en lucha.

Hoy 8 de Marzo, no es día ni de flores ni de bombones; es un día que aprovechamos para transformar nuestra rabia en eficacia.

Somos luchadoras del día a día, radicales, desafiantes, bolleras, marginadas, anticapitalistas, feministas, subversivas, desviadas y transgresoras.

Subversivas; no creemos en la maternidad ni como instinto ni como destino, sino como una opción más. Consideramos el parto y el aborto, decisiones legítimas y nos posicionamos en contra del control de nuestra sexualidad.

Desafiantes; cuando nos hacemos públicas y visibles; cuando resistimos las agresiones en forma de violencia simbólica, psíquica, física e institucional.

Marginadas; nos sitúan en la periferia del sistema social. Somos mujeres maltratadas, sin recursos, delincuentes, drogadictas, “discapacitadas”, putas, trabajadoras sexuales, desarraigadas, solas, viejas, las que no existen hasta que son asesinadas, las que trabajan sin salario y las mismas hacia quienes dirigen políticas asistenciales y de inserción, privándolas de derechos y haciéndolas invisibles para su mayor explotación.

Anticapitalistas; nos oponemos a un Aragón controlado: Gritamos No a la ley de ordenanza “Incívica, No a Gran Scala, No a las bases de la OTAN y No a la Expo. Y lo decimos nosotras, las putas.

Feministas; creemos que la revolución de las mujeres ni empezó ni se limita a los movimientos controlados, institucionales, encorsetados en lo políticamente asumible, en los cuales, pretenden encerrarnos. No queremos vuestra “ley de igualdad” sino acabar con la desigualdad destruyendo la jerarquía patriarcal.

Radicales; no queremos ser mujeres explotadas, precarizadas, militarizadas. No queremos leyes de violencia de género que nos victimicen y nos infantilicen para “protegernos” sin atacar el asunto de raíz. No queremos tolerancia, queremos lo que es nuestro.

 

Somos las que decidimos: Este cuerpo es mío y no se toca, no se viola, no se golpea, no se acalla, no se categoriza, no se grita, no se censura, no se niega, no se encierra, no se controla, no se subordina, no se domestica, no se olvida, no se invisibiliza, no se destruye, no se intimida, no se aliena, no se frena, no se insulta, no se culpabiliza, no se ignora, no se le margina, no se mata.

Este cuerpo es mío, y decide porque es autónomo; Se rebela, transgrede, actúa, crea, construye, se pronuncia, se enuncia, se agrupa, contesta, habla, se masturba, grita, exige, conoce, cambia, sabe, rechaza, desobedece, se desvía, reclama, ama, odia, cuestiona, es fuerte, público, resiste y lucha, se empodera y dice:

 

NO AL PATRIARCADO Y AL CAPITALISMO

 

lasdel8.blogia.com

d-generadas.blogspot.com

 

Ver fotos:

http://picasaweb.google.es/OTAN.NO.NO/EsteCuerpoEsMOYoDecido?authkey=uA_fNISbcv0

 

Este cuerpo es mío, yo decido. 8 de Marzo 2008

Este cuerpo es mío, yo decido. 8 de Marzo 2008

Con motivo de la celebración del 8 de marzo, lasdel8+d-generadas hemos preparado una suculenta parrilla de actos.

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Día 6 de marzo: Charla-coloquio "Aborto: 1982-2008, todo un periplo" con Concha Muñoz (Colectivo Feminista de Huesca). A las 19.30 horas en el espacio Treziclo (C/Liñán 8) Zaragoza

 

Día 7 de marzo : Proyección de cine, doble, en el espacio Treziclo (C/Liñán 8) a las 20.00horas.

 

corto "las pelonas"

Dirigida por la realizadora Laly Zambrano y Ramón de Fontecha, narra el encuentro entre Lola (Galiana), una mujer que fue pelada por unos falangistas en 1939 por ser hija de un rojo , y Elena, una joven que decide raparse el pelo para dar un giro a su vida.

El corto "rescata la posibilidad de que quiénes lo vivieron, puedan evocar de nuevo aquellos duros momentos, reconciliándose con su pasado de una forma no demasiado dura, difícil o dramática. Y que lo hagan a través de gente joven alejada de todo lo que ocurrió entonces y con ideas de vida diferentes"

El equipo de Pelonas trabaja además en un documental que retrata a mujeres que sufrieron esa vejación y a otras que se han rapado voluntariamente el pelo.

 

corto: "las exiliadas del neoliberalismo" Mujeres Creando

 

Día 8 de marzo: Manifestación (Glorieta Sasera, Zaragoza a las 20.00 horas) + Fiesta en Vía Láctea (Doctor Palomar, Zaragoza a partir de las 23.30 horas)

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lasdel8@yahoo.es +d-generadas@hotmail.com

 

viñeta

viñeta

Por el Derecho de las mujeres a decidir

Por el Derecho de las mujeres a decidir

Por el Derecho de las mujeres a decidir y Aborto fuera del código penal; fueron algunas de las consignas que concentraron a centenares de personas, ayer a las 20.00 horas, en la Plaza de España en Zaragoza; adhiriéndose, de esta manera, a la convocatoria iniciada por la Asamblea Feminista de Madrid.

 

En el acto se hizo público el rechazo a los interrogatorios, intimidaciones y al brutal asalto, contra la intimidad, que han sufrido varias mujeres por el hecho de ejercer su derecho al aborto. Estos acontecimientos son el resultado de una campaña continuada por grupos, fundamentalistas y conservadores que insisten en la prohibición del aborto.

 

Al ruido de todo tipo de utensilios improvisados se escucharon lemas como: “aborto libre y gratuito” “Qué casualidad que aquellos que no paren, prohiban abortar”

Al mismo tiempo, se recogieron cientos de autoinculpaciones, firmadas por las personas presentes, que serán entregadas en el Juzgado de Madrid junto a las que lleguen desde otros puntos del Estado.

Finalmente se leyó el comunicado que fundía en una, las concentraciones de Zaragoza, Madrid y Barcelona, en el que se exigía al gobierno un cambio de ley que garantice el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo, acabe con la inseguridad jurídica que genera la actual normativa y garantice que las interrupciones voluntarias del embarazo, se realicen de forma normalizada en la red sanitaria pública.

En Zaragoza a 24 de enero de 2008

 

 

Fotos de la acción: http://picasaweb.google.com/OTAN.NO.NO/AbortoFueraDelCDigoPenal

 

ABORTO FUERA DEL CÓDIGO PENAL

ABORTO FUERA DEL CÓDIGO PENAL

El próximo miércoles, 23 de enero, en la Plza España, de Zaragoza,a las 20.00 horas CONCENTRACIÓN-CACEROLADA, en apoyo a la Asamblea feminista de Madrid.*

La escalada de la represión en torno a la cuestión del aborto ha ofrecido el lamentable espectáculo de ver a un grupo de mujeres declarando ante la guardia civil, por la única razón de haber sido pacientes de una clínica. Sorprende, además, que esta medida se haya tomado tomado en el marco de una investigación que parece haberse iniciadoen relación con el tratamiento de residuos, incluso antes de que haya sido llamada a declarar ninguna persona relacionada con el funcionamiento de la clínica.

Ante la alarma social y la inseguridad de mujeres y profesionales sanitarios, creada por las actuaciones realizadas a instancias de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, en relación a la interrupción voluntaria del embarazo. Tanto las denuncias y actuaciones contra las clínicas autorizadas para la interrupción voluntaria del embarazo, como las amenazas y agresiones que están sufriendo profesionales de dichas clínicas, forman parte de una campaña política de sectores fundamentalistas que tratan de impedir que las mujeres puedan interrumpir voluntariamente su embarazo en los supuestos que marca la ley.

Acude el miércoles a la Plza de España y trae todo tipo de instrumentos que hagan ruido.
Habrá copias de autoinculpaciones tanto para ellas como para ellos.*




Difunde esta convocatoria

Sé radical contra el terrorismo patriarcal. Día Internacional contra la violencia hacia la mujer

Sé radical contra el terrorismo patriarcal. Día Internacional contra la violencia hacia la mujer

 

Éste ha sido el lema elegido por la Coordinadora de mujeres de Zaragoza, para manifestar públicamente, su oposición a la violencia que se ejerce hacia las mujeres, hoy 25 de noviembre, Día Internacional contra la violencia hacia la mujer.

Unas dos mil personas han acudido a la cita y han participado, portando sus propios zapatos en recuerdo de las mujeres asesinadas, disfrutando de la música en directo y del taller de autodefensa. También se ha visibilizado al agresor con kings, consiguiendo plasmar la mano ejecutora de la violencia contra la mujer, reflejo de una sociedad machista, androcéntrica y patriarcal; adjetivos comunes también al militarismo y cuyas consecuencias pasan por la muerte de seres humanos.

 

En el comunicado final se han escuchado reflexiones como las que siguen:

No consentimos que continúe el fanatismo contra nosotras, ni toleramos más asesinatos ni malos tratos, cometidos por la violencia machista, a manos de los hombres

Consideramos que es un atentado contra los Derechos Humanos porque coarta nuestro Derecho a la vida digna, a la igualdad y pone en peligro nuestra integridad física y psíquica

No podemos ni queremos consentir, que siga enquistado este problema. La violencia machista no es una ley divina, ni natural y mucho menos inevitable. Su origen es la discriminación que sufrimos las mujeres, cuando se nos niega la igualdad de oportunidades, el respeto en el trato y la valoración como seres inteligentes, que somos

Los medios de comunicación dedican amplio espacio al terrorismo que otorga, igual que quita, votos en las urnas, sin embargo, únicamente nombran y numeran los asesinatos de la violencia machista. La muerte de una mujer a manos de su pareja NO es Terrorismo doméstico, SI es Terrorismo patriarcal.”

 

“SE RADICAL contra la violencia física y psíquica hacia las mujeres”

“SE RADICAL contra la pasividad de esta sociedad que nos hace cómplices de las muertes”

“CONTRA EL TERRORISMO PATRIARCAL; coeducación no sexista”

 

 

más fotos en:

http://picasaweb.google.es/OTAN.NO.NO/25NoviembrePlus
http://picasaweb.google.es/OTAN.NO.NO/SeRadicalContraElTerrorismoPatriarl

El 25 de Noviembre, Sé radical contra el terrorismo patriarcal.
Proyección de documentales+charla+taller de género+acción directa de calle.

Los elegidos (María Galindo)

 

A una semana de la inauguración

de la Asamblea Constituyente en Bolivia

María Galindo

Mujeres Creando

A una loca no la puede tomar en serio nadie

Petiso, moreno, gordito, borracho y maricón me confesaba una pasión incontenible mientras intentaba besarme cualquier parte del cuerpo, sujetándose apenas en mis caderas. Esta pasión la había desatado su hermana; madre soltera y homofóbica que había decidido votar por esta loca en las elecciones a la constituyente.

Ese voto era simplemente inexplicable para él mismo, era la señal que había esperado por más de diez años, era el vínculo entre un hermano y una hermana separados por la más absurda de las incompresiones y necesitados el uno de la otra para mirarse en un mismo espejo, para compartir un domingo, para hacer antesala juntos en hospitales y velatorios.

La pastelera, madre de dos niñas y un niño me utilizó en cambio para romper por fin el vínculo con su pareja; guardia de seguridad, celoso, violento y borracho también. Descaradamente me cuenta como me utilizó para desencadenar con él un conflicto con mis panfletos en mano, azuzar con mi cara su rabia para por fin decirle que se vaya de su vida. Exactamente como quien le tira un pedazo de carne fresca a un perro rabioso, para poder escapar de la jaula que compartían. El brillo de sus ojos era tan bonito que me olvidé preguntarle si realmente había votado por mí. Parece que el domingo aquel ella ni siquiera llegó a la urna, se quedó rumiando paralizada en una plazuela del barrio pensando por donde empezaría su vida nuevita y sin usar.

Me usaron también sermoneros cristianos en sus salones de oración para anunciar el Apocalipsis, el castigo de Dios y la proximidad del fin del mundo, dejando la única posible salvación en los hombros cansados de mujeres sumisas, silenciosas y enfermas, sostenidas sobre dos columnas de estrías con várices en altorrelieve que son sus piernas. Sermón de domingo que ellas escuchan mientras esconden su boca entre mantas y sus manos entre mandiles, dejando en algunos casos que lágrimas amargas caigan, mientras ellas piden perdón al Señor por la candidatura de tan demoniaca pecadora.

En cambio, en medio de un debate abierto entre ollas gigantes y platos repletos de donde se va derramando la sopa sobre la acera, una cocinera callejera me dice de frente que todo esta bien, que está de acuerdo con todo y que le gusta. Pero, pero menos la locura. Que a una loca no la puede tomar en serio nadie, ella tampoco. Ante frase tan contundente, dicha además con todo el cuerpo, como solo una hermosa y gorda cocinera lo puede hacer, yo no digo nada. Pero pienso, pienso y me sonrío y sé que si la sociedad fuese una olla, el único cucharón que movería la mermelada desde el fondo sería el de la locura.

Ha ganado Evo, ha perdido Eva

Es así que los 1877 votos cayeron pesadamente dentro de las urnas para sedimentarse bien al fondo y transformarse en abono de rebeldías que nada, nada?, nada¡ tienen que ver con un proceso electoral. Son votos que hacen más bien de palanca para tomar decisiones existenciales. Son votos que no construyen representación. Los imagino bailando al fondo de las urnas, cantando y rompiendo el aburrimiento de los cientos de miles de votos que corean un sí y que tienen como contenido una renovada forma de clientelismo estatal, una renovada forma de caudillismo esta vez indígena.Los cientos de votos que en el fondo de la urna piden pegas, los cientos de miles de votos que suicidan dignidades y entierran disidencias. Como es el caso de mi comadre que eligió la gorrita azul y el grupo de choque[1] para conseguir la pega[2] que desde la campaña del 2002 le vienen ofreciendo. Ella claro no votó por mi, ni me saludó, ni me apoyó, ni siquiera me escucho. Yo era simplemente incómoda, inconveniente e inoportuna. Madre soltera como es, tiene que velar no por la dignidad de su maternidad, sino por la miseria de su propia maternidad.

A mis amigas que cada vez son más las que suman sin contar en las bases del MAS[3] y a las que suman entre las funcionarias del MAS que cada vez son más también les digo sinceramente que había que estar ahí. Había que ver como se hostigaba a nuestras delegadas con insultos escogidos del gran basurero de la homofobia, del racismo y del machismo.

Como se pegaban los busca-pegas por las actas. Como se impusieron los candidatos y las candidatas sin respetar la decisión de las organizaciones, como esos candidatos no asistieron a debates porque tenían como único discurso el “yo soy Evo”. Así se armo esta constituyente a la mala; sin aire para respirar, sin ideas para discutir y sin voluntad de cambiar nada de nada.

Como dice el vicepresidente Alvaro García Linera, no se trata de cambiar la Constitución Política del Estado, se trata de reescribirla con otros protagonistas, reescribiendo, reiterando y copiando todos los odios. Reescribir tomando como base las formas de repartija del poder; sea este autonómico, regional o nacionalista. Sea este empresarial, militar, de color de piel, de sexo o de edad.

Reescribir con omnipotencia y prepotencia las leyes patriarcales como quien dicta el génesis; no volarán los peces, ni nadarán los pájaros.

Quedará cerrada con un pesado candado la puerta de ley una vez más y quien sabe por cuantos años. Cerrada esta la puerta a “los otros”, a los ajenos y a los impropios.

Hemos quedado afuera, bien afuera tanto que nuestra voz resuena en el eco de los abismos, tanto que nuestras propuestas se gritan al “sordo cielo” porque no tienen en este proceso constituyente ninguna cabida.

Se refundará el país en base a los elegidos

No son las leyes que nos devolverán nuestra maternidad a las mujeres, aunque son leyes y mandatos que nos la expropian. No son leyes que nos devolverán a las mujeres la soberanía sobre nuestros cuerpos aunque son leyes las que nos la arrebatan en violaciones, maternidades impuestas y formas de cosificacion varias que nos convierten en cosas sin decisión, ni dignidad.

Nuestras familias sin padres seguirán siendo de segunda y de segunda nuestros hijos e hijas. En los colegios religiosos o no, religiosamente repetirán nuestras criaturas que mamá no trabaja , que papá es el que manda y que la patria se la defiende en los cuarteles. Seguirá proscrita del aula la poesía, proscritas las formas del amor entre hombres y entre mujeres. Vetadas las historias y las literaturas que no hagan referencia a héroes, vetadas las historias de quienes se rebelan contra las culturas “originarias” para plasmar peligrosas originalidades.

Se refundará el país en base a los elegidos para reescribir las leyes a medida del poder y de los poderosos y a ese hecho y a ese acto se nombra hoy en Bolivia como Asamblea Constituyente.



[1] Los grupos de Choque son grupos que organizan los partidos políticos para insultar y amedrentar a los adversarios políticos.

[2] Pega es el nombre popular para un puesto de trabajo por lo general dentro de El Estado.

[3] Movimiento al Socialismo

pensar la transexualidad,3



de El camino de Moisés, de Cecilia Barriga.

Jornadas en torno al 28 de junio.

Centro Cívico Santiago Escartín, Huesca.

 

Aproximarse a la transexualidad supone acercase al juego conceptual que a su través se despierta. Sexo genético, sexo gonadal o cromosómico, sexo fenotípico o genital, género. La transexualidad juega con todas estas categorías a la vez. Abandona el sexo genético a lo inevitable, lo sitúa en ese espacio carente de interés que es el de lo inmutable. Decían los estoicos que sólo se debiera uno interesar por aquello que depende de uno mismo, dejando caer la apatía sobre todo lo demás: la transexualidad muestra el sexo genético, xx para mujeres, xy para hombres, precisamente como aquello sobre lo cual no se puede intervenir y que, por tanto, carente de todo interés. Sin embargo, frente a la inevitabilidad de lo genético, las otras categorías entra en la partida como otras tantas dimensiones en las que es necesario intervenir, en tanto que objetos de trabajo. El sexo gonadal, transmutable a través de la hormonación y de la extirpación de testículos u ovarios. El sexo fenotípico, campo abierto a la experimentación a través de las cirugías genitales, a través, por tanto, de masectomías, faloplastias, histerectomías y un largo etcétera que incluye intervenciones menores como pueda ser la depilación eléctrica en casos de mujeres transexuales. Por supuesto, la transexualidad se juega también sobre esa dimensión sociocultural que es la del género, transforma desde las formas masculinas o femeninas a través de las cuales designarse, hasta las formas de moverse, de vestir o de modular la voz.

 

Sin duda, la transexualidad supone poner en jaque las diversas dimensiones en que se juega la identidad sexual de los sujetos. Sin embargo, de un sujeto transexual a otro las tácticas cambian, los abordajes difieren. Hay múltiples caminos. El caso de Moisés es uno entre otros, ejemplar sólo en la medida en que cada ejemplo constituye una verdad única, irrenunciable. Porque cada diferencia exige una idea. No hay generalización posible. Cada caso es una singularidad. Es, por ello, necesario aproximarse a la transexualidad desde una casuística capaz de reconocer las múltiples vías abiertas, la multitud de senderos posibles. Al fin, no parece conveniente reducir la riqueza de las trayectorias diversas a una idea general y necesariamente estrecha incapaz de conceder la imagen de una realidad que se ha demostrado exuberante. La transexualidad acaso no sea sino una palabra que utilizamos para designar una realidad plural, un espacio de creación y conflicto. Como se sabe, el término se instituye a partir de los años sesenta del pasado siglo xx, en base a los trabajos del endocrino norteamericano Harry Benjamin. Pretende, por tanto, en su inicio, designar una realidad médica. Y, aún hoy, es la asociación que lleva el nombre de dicho endocrino, la encargada de ofrecer los materiales a partir de los cuales las diferentes administraciones del estado extraen los protocolos tanto legales como sanitarios que determinan el acceso a los procesos transexualizadores. Sin embargo, los sujetos transexuales, los movimientos que conforman, han sido capaces de transformar el sentido y la funcionalidad de la palabra que los designa. Hoy, tras duras contiendas, ya no designa una realidad exclusivamente médica o psiquiátrica, sino más bien un rasgo identitario, una pluralidad de formas de relacionarse tanto con el propio sexo como con el propio género. Y, sin duda, uno de los espacios de conflicto privilegiados que ha hecho posible esta transformación no ha sido otro que el que ha enfrentado a los sujetos transexuales con el poder médico. Al igual que ocurriera con las luchas feministas en pro del aborto libre, por la reapropiación de la propia maternidad, las luchas transexuales has sido, en el límite, una búsqueda del propio cuerpo, un combate por la reapropiación de la propia corporalidad, una guerra abierta contra el Estado que, como se sabe, es el principal administrador de los cuerpos y de las vidas, de las trayectorias vitales que se abren o se cierran, de esos caminos a través de los cuales se constituyen las diferentes biografías.

 

Hoy, el poder se ejerce directamente sobre la vida, la gestiona según parámetros de salud pública e interés general. El Estado es el principal gestor de las poblaciones y, muy en especial de las poblaciones minoritarias. Porque, como explicara Deleuze, ser minoría no es una cuestión de número, sino una cuestión política: «Una minoría puede ser más numerosa que una mayoría. Lo que define a la mayoría es un modelo al cual hay que conformarse: por ejemplo, el Europeo medio, adulto, masculino, urbano... En cambio las minorías carecen de modelo, son un devenir un proceso»[1]. Así, el Estado es el administrador de los devenires, trata de capturarlos, los selecciona, los tolera o excluye, gestiona la marginación, reparte entre centro y periferia, trata de controlar las diversas trayectorias que las diversas vidas trazan. En caso necesario, aniquila.

 

De ahí que la lucha en torno a los derechos se haya hecho central: frente a los gobiernos, los derechos humanos. Pero no unos derechos humanos instituidos en función de una naturaleza supuestamente eterna e inmutable. Al contrario. Se trata de levantar, frente a la gestión de la vida planificada y acometida por el Estado, de elevar, como límite del despotismo, la barrera de los derechos. En ese sentido la cuestión de los derechos ha llegado a ser nodal. En primer lugar, porque ya no se trata tanto de la extensión de derechos incardinados en una imaginaria dignidad trascendente de lo humano, cuanto de la creación concreta de nuevas formas legislativas que limiten la acción de los gobiernos sobre los cuerpos singulares y las diversas trayectorias vitales. Hemos visto como la reivindicación del matrimonio entre personas del mismo sexo suponía, no sólo el reconocimiento de ciertas realidades afectivas, ni tampoco la mera ampliación de un derecho heterosexual a los sujetos que se encontraban excluidos del mismo, sino la creación de una institución renovada, la posibilidad para la aparición a plena luz de formas de sociabilidad antes negadas, de formas de convivencia marginadas y, sobretodo, la apertura de un espacio familiar en el cual, al igual que ocurriese en el caso de las madres solteras, poder ver conformarse a sujetos no sometidos al imperio de Edipo. Del mismo modo, la lucha por los mal llamados derechos de las personas transexuales —pues no son derechos que pertenezcan en exclusiva a este sector de la población, sino más bien, el derecho de todos a devenir transexual, a reapropiarnos de nuestra identidad sexual, de nuestro cuerpo y de nuestra vida— es una oportunidad irrenunciable para una creación absolutamente inédita: no es ampliación, sino producción de novedad, emergencia de lo diverso, acontecimiento necesario. Es la posibilidad abierta de gobernarnos a nosotros mismos, de resistir ingobernables. De ser los gestores de nosotros mismos, del juego que se instituye entre nosotros y nuestro sexo gonadal, nuestro sexo fenotípico y, sobre todo, entre nosotros y nuestro género. Es, en fin, la eventualidad que habrá de permitir a todos entrar en un devenir, ser capaces de describir trayectorias aún insospechadas, de generar nuevas formas de ser y de sentir, de forjar inéditas alianzas. La lucha por una ley integral de identidad sexual —proyecto que excede con mucho los tímidos pasos adelante dados por el gobierno del Estado español en la actualidad— es, en fin, un medio, sin duda no el menos determinante, de devenir dueños de nosotros mismos.

Pablo Lópiz Cantó

Huesca, junio de 2006



[1] Deleuze, G., Conversaciones, Pre-Textos, 1999, p. 271.

pensar la transexualidad,2


 

Notas para la presentación del dossier sobre

transexualidad de Riff-Raff, nº 30.

Jornadas En la frontera.

Centro de Historia, Zaragoza.

Pensar la transexualidad —tal ha sido la pretensión, modesta, de quienes participasen en el dossier de la trigésima entrega de la revista de pensamiento y cultura Riff-Raff. Previamente otras fueron las temáticas abordadas en los sucesivos números: el pensamiento de los márgenes y el rock and roll, la obra de Toni Negri o la relación entre fotografía y poesía, cuestiones como el comunismo, las políticas feministas o los límites de la democracia. Hasta un total de veinte problemáticas se han abierto desde las páginas de Riff-Raff desde que se diese paso a la segunda época de la publicación. Ya en el número diez se afirmaba querer «aportar un instrumento a la recuperación del pensamiento crítico». Si bien muchas cosas han cambiado desde que en la primavera de 1999 se hiciese esa afirmación, el objetivo permanece. De algún modo, la revista ha jugado durante todos estos años a confundir dos diferentes dimensiones de la escritura y del pensamiento. Su proyecto ha tenido lugar en el punto de convergencia entre un vector político y un vector, podemos decir, filosófico. Se ha apostado por reunir en un sólo gesto el compromiso social y el rigor teórico. A la hora de abordar la transexualidad no ha sido diferente. Se ha tratado de acometer una aproximación capaz de iluminar ciertas cuestiones que parecen aún permanecer oscuras, de insistir en otras que tienden a quedar recluidas en el silencio. Porque a través de ese movimiento que saca a la luz, que hace perceptible lo que antes permaneciera imperceptible, que hace audible lo que persiste acallado, se hacía posible la afirmación y mejora de las condiciones sociales de aquellos sujetos que habitan los márgenes. En ese sentido, hemos creído que rigor y compromiso se confundían: el pensamiento de los márgenes, la transformación de éstos en preocupación central era ya una forma de intervención en el espacio político, en las luchas en que se juega el bienestar de tantísima gente. El dossier en cuestión se compone de una introducción a cargo mía; de dos entrevistas llevadas a cabo por la psicóloga y sexóloga Lurdes Orellana a sendas personas transexuales, Juana Ramos y Alex Casanova; de un artículo redactado por el doctor Vicent Bataller i Perelló, psiquiatra especialista en procesos de reasignación sexual; de un texto de la profesora Elvira Burgos, filosofa preocupada por los lazos posibles entre las políticas feministas y la teoría queer; y, finalmente, de un fragmento, probablemente apócrifo, de Michel Foucault acerca del cuerpo como lugar privilegiado en el que asentar las utopías y como utopía él mismo. No se ha tratado de documentar. Qué vano sería. Se ha pretendido abrir el campo de percepción, pero, también, intervenir con ello en el campo de fuerzas sociales con el objetivo de apoyar a quienes han hecho de la transexualidad un rasgo de sus vidas.

La transexualidad hoy se constituye como el lugar de un conflicto difícilmente sofocable. La oposición que los sujetos transexuales encuentran en el despliegue de su singularidad es muchas veces virulenta. Proviene de muy diversos puntos. Sus reivindicaciones han hallado hasta ahora innumerables obstáculos. Múltiples son los frentes en los que se está aún librando la batalla. Sin embargo, hay dos o tres que resultan nodales. En primer lugar, el que tiene que ver con los derechos legales, con el cambio del género en los documentos oficiales y, por tanto, con la obligatoriedad de las asignaciones de sexo impuestas en la infancia. En segundo lugar, se encuentra la cuestión de los derechos sanitarios, es decir, la cuestión de la cobertura médica de los procesos de reasignación sexual: del diagnóstico en disforia de género, del tratamiento hormonal, la depilación eléctrica, la mastectomía subcutánea, la histerectomía, la ovariectomía, el alargamiento de la uretra y la vaginectomía, la faloplastia, la reconstrucción del escroto, el implante de prótesis testicular, las liposucciones, el implante de prótesis eréctil, la mamoplastia, la reconstrucción de la vagina y de la vulva con clitoroplastia, la rinoplastia, la otoplastia, las intervenciones maxilofaciales, la mejora de la voz, la resección de la prominencia tiroidea, etc. La ampliación del espectro de los derechos para dar cabida a la realidad transexual es, sin duda, uno de los fundamentales caballos de batalla de aquellos que se encuentran involucrados en la mejora de las condiciones sociales de los sujetos transexuales. Ambos frentes, tanto el legal como el sanitario, muestran la intensísima potencialidad creativa del movimiento transexual: su capacidad para releer la cuestión de los derechos no sólo en términos de acceso a la igualdad, no sólo en tanto que extensión de derechos ya existentes sino como invención de otros nuevos. Más aún, la exigencia irrenunciable de que quede asegurada la cobertura sanitaria del proceso transexualizador supone la paralela reclamación de que se creen las especialidades médicas pertinentes. Supone el desarrollo de prácticas médicas específicas y la implantación en las instituciones universitarias de la enseñanza de las novedades endocrinológicas y quirúrgicas. Supone, también, obviamente, la reeducación de los profesionales de atención primaria y la inversión en investigación y desarrollo de la técnicas médicas asociadas. Sin duda, la transexualidad obliga a la introducción de toda una serie de cambios de amplio calado. La consecución de tales transformaciones se ve constantemente impedida desde muy diversos sectores de la sociedad, entre los cuales, en ciertas ocasiones, no hay más relación que su enconado enfrentamiento contra el heterogéneo movimiento transexual.

Al igual que ocurre con el saber médico, otros campos, otras prácticas y otras disciplinas se ven profundamente trastornados al enfrentar la realidad que los sujetos transexuales ponen en escena. Pero es, sobretodo, el despótico discurso del sentido común lo que se tambalea. Contra éste, que nada entiende nunca, es necesaria la distinción rigurosa del pensamiento analítico, el manejo hábil de los conceptos y la creación de nuevas formas de pensar. Es obvio que no basta con la aplicación de viejas categorías para comprender y acoger una realidad tan fulgurante como la que la transexualidad implica. Es necesario forjar nuevas herramientas para tal labor. Y, para ello, es en primer lugar necesario despejar cuidadosamente las diferencias existentes entre esas realidades diversas que tan a menudo tienden, como ocurre en ciertas propuestas queer, a confundirse con la transexualidad. Alguien podría decir que tratar separadamente la intersexualidad, el transgénero y la transexualidad es de lo menos queer; mas es precisamente de eso de lo que se trata, de aplicar el rigor de un análisis capaz de describir las múltiples experiencias posibles, las muchas formas de vivir y sentir la propia identidad sexual, se trata de no confundir unas cosas con otras y de saber de lo que se habla. Porque cada concepto precisado supone la apertura de una nueva trinchera en la cual parapetarse, una nueva línea de fuego a partir de la cual reforzar el combate de quienes decidieron y deciden existir de otro modo, en función de su singularidad legítima. Y es eso lo que desde Riff-Raff se ha perseguido, pensar la especificidad de la transexualidad, sin confundirla, tratando de ampliar el campo de percepción, desplegar un discurso crítico capaz de horadar el estrecho mundo en que permanecemos encerrados.

Pablo Lópiz Cantó

Zaragoza, mayo de 2006

pensar la transexualidad,1


Notas para la presentación del dossier sobre

transexualidad de Riff-Raff, nº 30.

Colectivo Towanda, Zaragoza.

Hablar. Sin duda, una tarea en apariencia banal. Hablar. Y, sin embargo, es indispensable hacerlo. La obligación de hablar es ineludible. Ética y políticamente necesaria. Porque sólo a su través es posible hacer hueco al silencio, apuntar hacia esa oquedad que bajo el decir siempre respira. Nuestro deber es hacer oír aquello que permanece tachado, el silencio en que se hunden las voces aplacadas, las realidades cuya presencia es constantemente eludida. Y para acoger el silencio es necesario hablar. Para escuchar lo que resta acallado es indispensable introducir la palabra. Sólo ella, sólo su silencio recoge el murmullo incesante que es abandonado, como agujero negro y como vacío. No se trata de decir lo que dicen aquellos a los que no se les concede la palabra, sino de explicitar los impedimentos que encuentran para que suenen sus múltiples voces. Los sujetos transexuales hoy aún se ven abocados al silencio. Nuestra obligación es decir ese silencio. Decir que su decir está ausente, que su rumor está ensordecido.


Así, nuestra función aquí no es hablar sobre, no es decir lo que los sujetos transexuales son y dicen, no se trata de hablar en su lugar. Al contrario, se trata de hablar ante la realidad transexual, en la distancia que nos une a ella y a través de la cual se hace posible nuestro acercamiento. Se trata de hablar ante el silencio en que tantas veces se hunde dicha realidad, los sufrimientos tanto como las alegrías, los logros y los fracasos.


Es tal vez necesario, así, aquí y ahora, introducir una breve reflexión sobre el carácter gestual de las construcciones identitarias. Y, al mismo tiempo, a su través despejar tal vez su carácter político. De algún modo, este comienzo es válido para introducir la cuestión de la transexualidad, aproximarse a ella. El sujeto transexual, y, al fin, todo sujeto, se ve abocado a un trabajo eminentemente gestual. Tales gestos son quizá la expresión luminosa de un esfuerzo titánico, de un trabajo intenso sobre uno mismo, sobre su figura, su corporalidad, sobre su imagen tanto como sobre su propio procedimiento creativo. Muestran una identidad, la identidad transexual, en constante construcción, un proceso de subjetivación siempre inconcluso, constantemente vuelto a retomar desde su origen. Un trabajo de transformación necesariamente inacabado. Son retazos de la vida de un sujeto. Fragmentos de biografía, fulgores de una existencia en esquirlas, gestos dispersos que iluminan un nuevo estilo, que dibujan el movimiento incesante de una producción nunca clausurada de la propia identidad.


Merece la pena introducir una anécdota tremendamente reveladora. Pertenece a Diógenes, el cínico, aquel que vivía en un tonel y sólo pedía, burlón, como afrenta al poderoso, que no le hiciese sombra. Es la anécdota que lo une a Platón, que lo enfrenta a la metafísica de Platón. La anécdota del hombre y el gallo. La teoría de las Ideas de Platón instituye una dimensión habitada por Ideas en la cual los seres mundanos hallarían su verdad y su definición. Los seres encuentran su realidad en la medida en que participan de la Idea. En ese sentido, Platón, probablemente tras lo que podemos imaginar fue un arduo trabajo de desvelamiento de la verdad, de acceso a esa otra dimensión diferente de la de lo sensible, alcanzó a definir al hombre con la conocida fórmula de «bípedo implume». Diógenes, solitario y rebelde, preparó la burla, el gesto que habría de servir de contrademostración: durante una reunión presidida por Platón lanzó un gallo vivo previamente desplumado, mostrando así no sólo que la definición era inadecuada, sino que lo real excede siempre a la Idea. Como dice Michel Onfray, «de ahí el empleo del gallo con fines nominalistas...».


Mas, ¿qué interés tiene para aproximarse a la transexualidad esta anécdota? Nuestra civilización es esencialmente platónica. Tal es nuestra herencia terrible. Pero el gesto, sustancia ética esencial y acaso irrebasable, a partir del cual alguien se dice transexual, e incluso, más allá, todos y cada uno de los gestos que un sujeto transexual realiza, tienen el mismo efecto que aquel gesto cínico, imponen la obligación de devenir nominalista. La transexualidad, cuando irrumpe, pone en entredicho las definiciones asentadas, las ideas supuestamente eternas, las categorías definitivas y trascendentes. Rompe, antes que nada, con las ideas estereotipadas de hombre y mujer. El concepto nunca acaba de abarcar la inmensa exhuberancia que la realidad contiene. La transexualidad, al fin, desbarata los esquemas instituidos, muestra que existen hombres de pechos turgentes, con coños deslumbrantes y rostros imberbes, que hay mujeres con penes erectos, voces graves y calzado enorme. Muestran también, antes que nada, que es posible, siempre, la transformación.

La cultura homosexual lo había ya mostrado bien. El gesto, su modulación, permite transgredir las formas instituidas, las ideas que se imponen y nos enclaustran. Los mil gestos homosexuales. La modulación de las voces en los gays, la transformación de los modos de caminar de las lesbianas. Los cortes de pelo. Al fin, lo sabemos, también hay hombres con pluma. Y, en el límite, existe toda una batería de gestos que fijan múltiples modos de vida, estilos diversos. Se trata de cuestiones aparentemente sólo estéticas, gestos pequeños, minúsculos, pero que nos hacen ser lo que somos, trabajar a partir de ellos es trabajar sobre nosotros mismos, son el único modo de desplegar nuestra singularidad legítima. Esa es nuestra tarea ética, pero también política: hacernos responsables de nuestros cuerpos y de lo que decimos, de cómo hacemos y cómo decimos, de esa tarea infinita de construcción de nosotros mismos. Los sujetos transexuales mejor que nadie nos enseñan que podemos ser dueños de nuestras vidas, que, una vez más, es posible burlarse de las Ideas platónicas, que podemos escapar a los estereotipos. Los sujetos transexuales son expresión luminosa de un nuevo cinismo[1].

 

Pablo Lópiz Cantó

Zaragoza, abril 2006



[1] Con la palabra cinismo nos referimos a la escuela filosófica fundada por Antístenes en el siglo v a.C., que nada tiene que ver con el sentido vulgar del adjetivo: dicha escuela buscaba el buen vivir a través de la crítica radical y burlona a todas las construcciones socioculturales. Obviamente, también es necesario criticar cierta concepción de la naturaleza sostenida por estos filósofos, que ya en absoluto se sostiene como criterio ético. Especialmente censurable se demuestra esta concepción en la anécdota referida por Diógenes Laercio, en la cual Diógenes de Sínope, «Viendo a un joven que vestía afeminadamente, le amonestó: “¿No te avergüenzas de querer para ti menos que lo que quiso la naturaleza? Pues ésta te hizo hombre y tú te obligas a ser mujer”». Por desgracia, esto muestra bien hasta qué punto la transfobia y la homofobia también pueden estar entre los mejores, pues acaso debiera haber considerado el filósofo perro que la naturaleza de su interlocutor no era precisamente el ser hombre que los genitales marcan, sino, al contrario, el ser mujer que pudiera sentir como propio. O, incluso, más aún, que el género y el sexo no vienen dados por naturaleza, sino que son una construcción sociocultural más, igual que aquellas otras que él con su vida y ejemplo bien demoliera.

TODAS TENEMOS VOZ

“Todas tenemos voz” es el lema con el que mujeres de diferentes colectivos (lesbianas, antimilitaristas...) de Zaragoza hemos salido a las calles de la ciudad en el día de hoy, ocho de marzo del 2006, Día Internacional de la Mujer.

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También hemos apoyado el Llamamiento Mundial de las Mujeres por la Paz, dentro de la Campaña “Las Mujeres dicen No a la Guerra”, porque nosotras tampoco podemos vivir con el miedo constante frente a la amenaza de la violencia, sea de género o no, y ver cómo crece el cáncer del odio y la intolerancia (www.womensaynotowar.org).


Caminando desde la Glorieta Sasera hemos llegado hasta la Plza de San Miguel, bailando al ritmo de la batukada de la mano de "Samba da Praça". Portábamos pancarta y varias imágenes de rostros femeninos, a los que acompañaban algunos de los adjetivos que suelen ir junto al sustantivo MUJER: Invisible, lesbiana, puta, trabajadora, drogadicta, anciana,inmigrante, solterona...


Hemos hecho nuestras las calles, disfrutándolas y reivindicándolas como espacio libre para la comunicación y el intercambio. Lugar que se nos reduce día a día por la culpa de las normativas municipales.


“Todas tenemos voz” y cuando suenan juntas las vibraciones producidas son capaces de transformar la realidad.

TODAS TENEMOS VOZ

La voz es el eco de los pensamientos y de las inquietudes que te atreves a desear.

Cuántas mujeres callan, desde siempre, la humillación de haber nacido una sombra. Cuántas silenciadas a golpes convertidos en muerte; educadas para servir de comida a las bestias, al trabajo precario y al molde de hembras.

Cuántas maternidades camufladas en instintos naturales que permiten injusticias que de otra forma no se sostendrían.

Cuántas como tú y como ella han sido hechas pequeñas por amarse como sólo dos cuerpos sienten.

Cuántas esconden sus largas piernas en minifaldas, sus tiernos anhelos en maquillaje y su historia de impotencia en un puñado de billetes.

Cuántas arrastradas de los pelos por el vaivén de las olas dejan su vida, en el Tercer mundo, para representar la de alguien de tercera.

Cuántas esparcidas por el inmenso universo son víctimas de las normas religiosas que, disimuladas en miedo, les tiñen los sueños de negro.

Cuántas negadas por compañeros que trabajan contra la injusticia y por la dignidad del ser humano, pero no practican con quien tienen más cerca.

Somos la suma de todas, resultado de voces, vibrando para hacernos oír en la espesura del olvido.

lasdel8@yahoo.es