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Sesos revueltos

La huelga del sultán

La huelga del sultán Mientras Aminetu Haidar pone su vida sobre la mesa, los Tratados económicos con Marruecos continúan. La semana pasada se hablaba de la reducción de aranceles y de introducción, en la UE, de toneladas y toneladas de tomate marroquí. Desde el 2007 se mantiene un Acuerdo de pesca que reinvierte 144 millones de euros a Mohamed VI, estando el banco de pesca saharaui en el lote comercial. Las playas españolas se reconstruyen con arena que viene directamente del puerto de El Aaiún, Sáhara Occidental. Y desafortunadamente son muchos los proyectos entre la UE y Marruecos que incluyen recursos naturales saharauis sin el consentimiento de la población saharaui.

La voracidad de la barba del Sultán marroquí  hace que el pueblo saharaui lleve 34 años en Huelga de hambre.

10 días en el aeropuerto con Aminetu Haidar

10 días en el aeropuerto con Aminetu Haidar Del día nº 14 hasta el 23 en el aeropuerto de Lanzarote.

Domingo 29 de Noviembre, día nº 14 de su huelga de hambre.

Aminetu pierde el conocimiento en la reunión con el jefe de gabinete de Moratinos, Agustín Santos. La llevan al habitáculo donde descansa; no puede volver a salir de la habitación.

El lugar donde se encuentra Aminetu en el aeropuerto es en el segundo piso, en llegadas de la T1, al lado de unos bancos donde se encuentra la mesa para recoger las firmas y
una  colchoneta donde se sentaba para hablar o se tumbaba cuando ya no podía más. Además sus amigos ponen algunos carritos para protegerla de los turistas que vienen deslumbrados de la luz exterior, y cegados podían llegar a pisarla, y de toda la gente que intenta acercarse por distintas razones. Estos carritos también sirven para poner pancartas explicativas de la situación de Aminetu.

En la cafetería, que está muy próxima al lugar en el que se encuentra Aminetu, se encuentra todo el mundo que ayuda a difundir la información.

Aminetu está durmiendo en un pequeño habitáculo perteneciente a las cocheras de autobuses del aeropuerto, junto a una persona que la acompaña todas las noches. Es un cuartucho sin luz, sin ventilación, no tiene ventanas

En el habitáculo de al lado, junto a las máquinas de café, sándwiches y refrescos, duermen entre 15 y 20 personas, amigos y colaboradores de Aminetu. Los que no caben duermen en la calle. Las condiciones y el hacinamiento son parecidos al de la cárcel negra de El Aaiun.

Todos los días ha de recorrer un pasillo entre autobuses, en la calle, a la intemperie, para posteriormente entrar al aeropuerto desde las cocheras de salida, coger el ascensor y llegar al lugar mencionado en una silla de ruedas.

Lunes por la mañana: se levanta el campamento, todo el mundo recoge mantas colchonetas, maletas y demás enseres.

Muchos se suben con sus ordenadores y otros se quedan ordenando. Aminetu se levanta y se dirige arriba con su silla de ruedas. Detrás va otro carro con su colchoneta
y mantas. En el ascensor me ve y se le ilumina la cara, como siempre cuando sonríe. Intenta echase para adelante para besarme pero el dolor de huesos que siente a la altura de la nuca se lo impide, un gesto de dolor que  trata de disimular con una sonrisa. Me hace darme cuenta de su sufrimiento y de su esfuerzo.

Le pregunto ¿cómo estás?, poniéndome en cuclillas a su lado y, como siempre, dice, bien.

Se sienta en su sitio y va llegando gente a verla, gente importante, parlamentarios, senadores, políticos, gene de la cultura, del arte, delegaciones de distintas comunidades pertenecientes a distintas asociaciones de amigos del pueblo saharaui, también turistas que han oído en los medios su historia, curiosos que se intentan colar, y los medios. A todos recibe y para tod@s tiene palabras de cariño, comprensión, a todos escucha hasta el agotamiento. Cuando se marchan, intenta descansar entre el bullicio de la gente, los carros ruidosos, los motores de los aviones y los flashes de las máquinas de fotos que le dañan la vista.

A veces pienso que por qué nadie le dice que deje la huelga de hambre, que tanto sufrimiento le está ocasionando; otras veces pienso que cuál será el motivo de que nadie haga nada, ya que es algo muy sencillo, que una  mujer vuelva a su casa con sus hi@s, mucha corrupción y sobornos tiene que haber para que dejen morir a esta mujer.

Poco a poco veo su fuerte convicción y el dolor que le produce que no se respete su decisión.

Tod@s creo que nos encontramos entre la espada y la pared, por un lado el cariño que la tenemos, y que queremos que esté bien y que no le pase nada, y por otro nuestra obligación a respetarla.

No tenemos tv, y pocos ordenadores con Internet, no sabemos muy bien qué es lo que está saliendo fuera, pero creo que nadie se da cuenta de que sólo puede estar un par de horas atendiendo a la gente, el resto es para descansar y reponerse.

Uno de los días que vi a Aminetu más animada es cuando vino Saramago, y también los que la acompañó Marselha, de la fundación Robert F: Kennedy.

Cada vez tiene menos fuerzas para estar arriba, y va reduciendo sus horas, cada día tiene más problemas para conciliar el sueño. Estamos divididos, unos abajo con ella, otros arriba con los ordenadores.

El viernes 4, 19 días de huelga de hambre, a eso de las 6 de la tarde, 3 ó 4 personas estamos pendientes de su puerta, ya que nunca ha recibido protección más que de sus amigos, cuando alguien me dice que probablemente se va en 20 minutos.

Las caras de tod@s se iluminan y todo el mundo se movía nervioso. A mí me hacían una entrevista de radio por teléfono. Me era casi imposible mantener la conversación, poco a poco la noticia se fue extendiendo y cada vez había más gente y medios. En breve llega una ambulancia y, poco después y bajo una fuerte aclamación, apareció Aminetu, que fue al baño y fue introducida en la ambulancia. Con las manos nos dijo adiós, nos lanzaba besos y nos decía adiós.

Al separarse la ambulancia, hubo un gran júbilo, los saharauis saltaban, gritaban mientras los españoles lloraban, después todos subimos al aeropuerto a esperar más noticias. En breve se empieza a rumorear que el avión no despega, todo era un fraude, un teatro orquestado por España para que creyera la opinión pública que ellos hacían lo que podían. Lo único que son capaces de hacer es reírse de una mujer enferma, que lleva 20 días en huelga de hambre, a la que estaban dispuestos a dejar morir.

Marruecos lo confirma: no han llegado a ningún acuerdo, no ha habido reuniones.

Desde ese día, Aminetu no vuelve a subir al aeropuerto. Pasó una mala noche, el médico por la mañana me dice la palabra técnica que no soy capaz de recordar, pero es una taquicardia, producida por el gran esfuerzo, la ambulancia, subir y bajar andando al avión, la tensión emocional. Ella llegó a llamar a sus hijos para decirles que va…. Y otro de los muchos desatinos de nuestro gobierno: ella tiene un salvoconducto para salir, pero al entrar la guardia civil la impide la entrada por volver indocumentada. Pasa todo el día en el cuartucho que le han asignado.

El gobierno español presiona a Aminetu, no entienden por qué no acepta la nacionalidad española, parece que les cuesta entender que se sienta orgullosa de ser saharaui, que quiera tener el pasaporte que le permita volver a casa, a su tierra con los suyos.

Yo me pregunto  por qué no le dan a todos los miembros de nuestro gobierno un pasaporte somalí, después de meterlos en un avión a la fuerza, a ver si así empiezan a entender. Pero entender lo entienden perfectamente, lo único que pasa es que hay muchos millones en juego, recordemos que solamente de los fosfatos Marruecos expolia al pueblo saharaui 1500 millones cada año.

En España, en Madrid, cada día hay una manifestación, la población se ha movilizado, en los medios es la noticia más importante, los periódicos ocupan hasta las 5 primeras páginas hablando de Aminetu, pero para nuestro gobierno no es suficiente, el pueblo español no le importa.

El día 21, anochecido, estábamos 3 ó 4 personas cerca de la puerta cuando viene un grupo de 7 u 8 personas a gran velocidad. Al ver que vienen derechos al cuarto de Aminetu, me acerco a  preguntar qué quieren, y que no se puede pasar, pero no puedo terminar la frase, sin parar me dicen que es el juez y que van a entrar. Intento llamar a Edi, la persona que está dentro con Aminetu, pero no me da tiempo. Ellos entran y echan de la habitación a Edi, con lo que la pobre Aminetu se queda sola con los 8, que se meten dentro y cierran la puerta.

Los policías se encaran con nosotros al salir, Aminetu declaró que la trataron peor que en Marruecos, que la acosaban psicológicamente. El cámara de la plataforma se puso a grabar y el juez y la policía quiso quitarle la cámara y la cinta. Edi llama a todos los medios para que graven cómo quieren quitar la cámara.

La tensión es máxima, el juez se marcha de allí, pero continúa en el aeropuerto reunido con el médico de Aminetu, y los medios continúan a la expectativa, y vemos cómo en las dependencias del aeropuerto que lindan con las cocheras en las que estamos llegan furgones de policía nacional y guardia civil, llegan en torno a 20 ó 30 furgones.

El médico regresa en tono a las 2 de la mañana y, posteriormente, se va la policía

Al amanecer Aminetu declara que prescinde de su médico personal ya que el juez ha obligado  a éste a dar el historial médico de Aminetu. Ella quiere liberar a su médico de la presión a la que se ve sometido, así como preservar su intimidad.

El final de esta historia inconclusa también depende de nosotr@s, de lo capaces que seamos de romper muestra rutina, nuestra forma de vivir, para luchar por la suya, para que se haga justicia.

Tod@s, desde donde podamos y como podamos, tenemos que luchar porque esto que puede ser un final se convierta en un principio.


Carmen Giner Briz, activista de WSRW Spain (Wester Sahara Resource Watch)

www.wsrw.org

CARTA ABIERTA DE AMINETU HAIDAR A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

CARTA ABIERTA DE AMINETU HAIDAR A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS Hoy es 10 de Diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. En estos momentos en los que se conmemora un día sagrado para la Humanidad, un día de ideales y de principios que garantizan los derechos básicos; yo, que soy defensora de Derechos Humanos, estoy en huelga de hambre desde hace 25 días a causa de la injusticia y de la falta de respeto a los Derechos Humanos.

Hoy, después de mi expulsión ilegal de mi tierra por las autoridades marroquíes, después de ser retenida ilegalmente en este aeropuerto de Lanzarote por el Gobierno español y de ser separada de mis hijos contra mi voluntad, siento más que nunca el dolor de las familias saharauis separadas desde hace más de 35 años por un muro de más de 2.600 kilómetros.

Hoy, como cada día, sufro pensando en mis compañeros encarcelados, sufro pensando en los siete activistas de Derechos Humanos que, por decisión arbitraria del gobierno marroquí, van a comparecer ante un tribunal militar y son amenazados con la pena de muerte. Pienso también en la población saharaui, oprimida y reprimida diariamente por la policía marroquí en el Sahara Occidental. Y pienso en su futuro.

En este Día Internacional de los Derechos Humanos felicito a todas las personas libres que defienden los derechos elementales y se sacrifican para lograr paz en el mundo, y al mismo
tiempo les lanzo un llamamiento urgente para la protección de los derechos de mi pueblo, el pueblo saharaui.

Hoy es también un buen día para la esperanza, un día que aprovecho para pedir al mundo y especialmente a las madres, que apoyen mi reivindicación, que es el regreso al Sahara Occidental. Deseo abrazar a mis hij@s, deseo vivir con ellos y con mi madre, pero con dignidad.

Hoy quiero agradecer a la sociedad española su solidaridad y su defensa continua de los derechos legítimos del pueblo saharaui y también, su solidaridad conmigo en estos duros momentos.


Aminetu Haidar
Aeropuerto de Lanzarote, 10 de Diciembre de 2009

Sáhara Jurra

Sáhara Jurra Aminetu Haidar entra en su tercera semana de Huelga de hambre; Lleva 17 días.
Ha rechazado las tres ofertas y sólo acepta una cuarta,
apuntada ayer por Moratinos: Que Marruecos le devuelva el pasaporte que le
requisó.
Con este documento podría volver a El Aaiún y lograr el sueño de
reencontrarse con sus dos hij@s.


Mucho más que una agresión, mucho más que homofobia

Sergio Campo, miembro de Queerekintza

Es viernes, por fin viernes. Un viernes más de un otoño extraño. Cálido y ventoso
como pocos. Un viernes normal en el que un@s amig@s deciden quedar en su bar de
siempre. Un local amplio y espacioso en el casco viejo, con grandes ventanales
que dan a una calle ruidosa donde otr@s jóvenes disfrutan de la noche. Juegan a
presentarse conocid@s, a contarse al oído confidencias, a darse un beso como
prenda de deseo o tal vez de amor… Y es que son un@s jóvenes más, en un bar de
los de toda la vida de una calle normal del casco viejo. Un viernes normal si
no fuera porque el odio incontenido y la frustración desbordada de un
desgraciado decidió que aquellos besos y juegos eran una ofensa a dios o a las
buenas costumbres o a una supuesta hombría que muchos –aunque no los
suficientes– afortunadamente repudiamos. Un desgraciado que sin pensárselo dos
veces decidió sacar de su bolsillo un cutter y ensangrentar ese que era
un viernes más de un otoño extraño. Las caras de esta cuadrilla quedaron
desencajadas pero dos de ellas rotas. Sus rostros expresaban incredulidad y
horror por lo sucedido, pero dos de ellos el desgarrador dolor de los que no
entendían qué había pasado y sentían como en sus rostros la saliva dejaba paso
a la sangre y a la carne herida…



Este es un relato novelado de lo que el pasado viernes (20 de noviembre) probablemente
ocurrió en el lamiak. Un desgraciado ha decidido poner fin a un beso
entre dos hombres rajándoles la cara. Pero no es el único ataque homófobo que
ocurrió este viernes. Fue simplemente el más sanguinolento, el más noticiable.
Ese mismo viernes, como todos los viernes y el resto de días de la semana, hubo
una multitud de personas discriminadas en sus trabajos, en sus familias, en las
calles y en tantos otros ámbitos por razón de su identidad y/o prácticas
sexuales.

Ni tan siquiera fue el primer ataque, se trata de uno más en la ya larga lista de
agresiones que se han registrado en los últimos meses. Sería uno más, si no
fuera porque hubo dos víctimas –como otras tantas antes– con nombre y
apellidos, con proyectos e ilusiones truncados y que han visto violentada su
integridad física y moral de manera irreparable. Porque ninguna agresión es una
más porque debería ser la última.

Por desgracia, el odio a la diversidad sexual (homofobia, lesbofobia, transfobia…)
está fuertemente arraigado en nuestra sociedad que tolera en silencio no sólo
la agresión y la discriminación de todo tipo, sino que ahoga en el miedo a la
estigmatización a sus víctimas, invisibilizando su sufrimiento y la posibilidad
de sentir el apoyo, cariño y la solidaridad de poco más que de su círculo más
cercano. Aún hoy los ataques a la diversidad sexual denunciados son solo la
punta del iceberg.

Estos mismos días, hemos celebrado el día contra la violencia sexista y hemos tenido
noticia, entre otras, de una nueva agresión sexual a una mujer, esta vez en
Rekalde. Es imprescindible que el análisis de cada uno de estos hechos lo
hagamos bajo un prisma común, el de ver su interrelación en la idea que los
inspira y sustenta. En esta como en todas las luchas, es imprescindible
aprender de otras luchas y de otras compañeras que también padecen situaciones
parecidas. En este caso hablamos de la de las mujeres feministas. Porque
tenemos que entender que no son solo agresiones, que es violencia directa y
estructural al servicio de una determinada forma de organización social. Porque
tenemos que entender de una vez que no es simplemente homo, trans o lesbofobia:
es sexismo, es fascismo, es otra expresión del heteropatriarcado que nos oprime
a las disidencias sexuales y de género. La lucha es común y el enemigo el
mismo.

En este sentido, cabe destacar un elemento habitualmente olvidado en nuestros manifiestos:
los discursos sociales que, en la más abyecta estrategia neoconservadora,
disfrazan sibilinamente sus proclamas del odio como inocuas discrepancias
terminológicas, jurídicas o morales. Cuando desde determinadas instancias dudan
de la constitucionalidad de la ley contra la violencia de género, de la
moralidad del derecho al aborto, de si la unión entre dos personas del mismo
sexo puede llamarse matrimonio, o de si estamos enfermas etc. estamos ante la
cobertura al sexismo, a la fobia a la diversidad sexual, y a sus
manifestaciones últimas en forma de agresiones. Estamos ante una alambicada
argumentación del heteropatriarcado. La importancia de estos discursos radica
en que para que seamos agredidas y discriminadas, antes hemos tenido que ser
deshumanizadas y ver negada nuestra dignidad y nuestra condición de iguales, de
ciudadanía con los mismos derechos. De esta agresión y de muchas otras, debemos
concluir que ha llegado el momento de situar entre nuestros objetivos políticos
la deslegitimación de los discursos que abierta o indirectamente son hostiles a
la liberación sexual y a la igualdad entre sexos. Es el momento de plantar cara
a esta estrategia y a sus instigadores, entre ellos por su notoriedad, a los
partidos democristianos y a la
Iglesia.

En ese confluir con otros movimientos que luchan contra este mismo enemigo, debemos aprender a
fijar claramente los objetivos, a apostar por soluciones sociales además de
legales, movilizativas más que lobistas. Levantemos un muro social de
solidaridad y apoyo. Empoderemos a las víctimas de tantos derechos
quebrantados. Una vez más hay que insistir en que debemos fijarnos en la lucha
de las mujeres feministas para aprender.

En los últimos tiempos una buena parte de los movimientos que en el Estado trabajan
por los derechos de gays, lesbianas y transexuales (GLBT) –que no
necesariamente por la liberación sexual– han centrado el grueso de las
reivindicaciones en buscar el reconocimiento legal de estas personas, y
habiendo conseguido indudables logros, han desatendido, e incluso dado por
conseguido, el reconocimiento social. Craso error. Hoy nos damos cuenta, con la
sangre derramada de nuestros compañeros de que la lucha principal no era el
matrimonio. Matrimonio que por otra parte, es otra más de las instituciones de ese
enemigo que identificábamos anteriormente. Herramienta para el asimilamiento a
las normas heteropatriarcales de esta sociedad en vez de procurar su
superación. Si bien, este cuestionamiento del monolitismo ideológico del
movimiento GLBT y de liberación sexual se ha empezado a dar en otras
movilizaciones (28J) con el surgimiento de una pluralidad de convocatorias y
grupos, no debemos confundirnos y abocarnos a la disgregación en la denuncia de
las agresiones a la diversidad sexual. Estas últimas sí deben ser unitarias.

Ahora nos toca esta última, la respuesta urgente y unitaria a un ataque violento pero,
por favor, no perdamos de vista el trabajo verdaderamente importante. No
limitemos la lucha contra la “diversifobia” a la denuncia de las agresiones,
reivindiquemos otro modelo de sociedad, otro patrón de relaciones entre sexos y
otra sexualidad. Todas ellas son posibles.


www.queerekintza.blogspot.com

violencia es vivir en el terror

violencia es vivir en el terror Hay un problema a la hora de entender lo que es violencia. ¿Qué me
convierte a mí en víctima? ¿Que me peguen?
A mí me convierte en víctima
de violencia vivir en el terror.
Vivo en el terror si soy mujer, pero
también si soy el niño, la niña o el anciano que está viviendo en un
entorno de miedo".
 Pepa Horno.

Cuestionamiento científico del binarismo de género

Vídeo resumen de la charla: Cuestionamiento cientifico del binarismo de genero, con Mª José Barral. Doctora en Medicina y cirujía.
FABZ octubre 2009.

Si queréis escuchar la charla completa podéis hacerlo pinchando en el audio.

Nosotras también bebemos y tenemos arrebatos, pero no matamos

Cuando las mujeres hemos sido históricamente objeto de deseo... parece que no
pasaba nada. Cuando somos sujeto de deseo, ya somos putas y, por lo
tanto, estamos expuestas a todo


La tarde del lunes 9 de noviembre tuvimos la oportunidad de entrar al

juicio por el asesinato de Nagore Laffage. Salimos de la sala después
de las 20:00 horas tan estremecidas y heladas como la noche. Mucho se
ha hablado estos últimos días sobre las circunstancias que rodearon al
fatídico encuentro entre Nagore y su asesino torturador, pero en una
sesión del juicio volvimos a escuchar demasiados detalles, probados o
inventados, sobre la cantidad de alcohol que pudo ingerir José Diego
Yllanes antes de acabar con la vida de Nagore.


Losbrutales hechos que se juzgan sucedieron el 7 de julio de madrugada.
Cualquiera que conozca esta ciudad en tales fechas, coincidirá con
nosotras en que la mayor parte de la población se encuentra en un
estado intensamente etílico y, sin embargo, no matan. Si no, los
sanfermines serían una auténtica carnicería. Y no es el caso. Nosotras
mismas, sin vergüenza alguna, reconocemos que regresamos a casa algunos
sábados haciendo eses, pero jamás agredimos a nadie ni se nos pasa por
la cabeza matar. Si alguien al emborracharse saca su lado más violento,
es su responsabilidad mantenerse abstemio y acudir a terapia para
tratar de controlar su agresividad.


Consideramos que debe reformarse el Código Penal para que el alcohol deje de ser un
atenuante cuando se juzga a alguien que ha cometido un crimen teniendo
en cuenta que, si hablamos del Código de Circulación, el haberse tomado
unas copas es agravante, incluso delito en sí mismo. Si matas a otra
persona con tus manos, por lo tanto intencionadamente, pero borracho,
te rebajan la pena. Si lo hace igualmente borracho, pero atropellándole
con el coche, digamos que sin querer, te aumentan la condena. Pero al
margen de esta imprevisible revisión del Código Penal, hay otro tema
que nos enoja y entristece mucho.


Es espantosamente injusto para Nagore Laffage y para su familia y
allegados que se debata tanto sobre la cantidad de alcohol que tomó su
asesino para tratar de, en cierta manera, exculparlo o justificarlo.
También es indignante que pagar 126.853 euros en concepto de reparación
disminuya la pena. Esta claro que la justicia es diferente para la
gente rica y la pobre.


En la sala del Juzgado, si cerrabas los ojos, podía tratarse de un juicio
por asesinato de un hombre a otro hombre, una mujer a otra mujer, de un
atraco... Detalles y más detalles sin análisis ni discurso sobre la
desigualdad de género.


Lo que debería haberse juzgado esos días es la conducta de un hombre que
no quiso aceptar la negativa de una mujer y la mató. Y , de alguna
manera, debería reconocerse públicamente que no fue el alcohol lo que
impulsó a José Diego Yllanes a terminar de una manera tan sádica con la
vida de la joven Nagore Laffage , sino el machismo.


La cultura de la masculinidad violenta que demasiadas veces sigue
imperando en nuestra sociedad y que convierte a un hombre en un macho
capaz de matar por el simple hecho de que una mujer decida lo que
quiere o no hacer con su propio cuerpo. De nada de esto se ha hablado
en el Juicio de Nagore, a pesar de los numerosos estudios,
investigaciones y aportaciones de profesionales especialistas en
violencia machista.


Con este juicio, en vez de avanzar en la conquista de nuestros derechos,
podemos retroceder. La lección dice: chicas, no os vayáis con
cualquiera; chicas, no hagáis lo que os dé la gana... de nuevo la
sexualidad ligada al miedo.


Alguna gente se llega a plantear: ¿y por que subió al piso? ¿Era ligona? Esto último se planteó en el propio juicio.
¡Basta, por favor! Cuando las mujeres hemos sido históricamente objeto de
deseo... parece que no pasaba nada. Cuando somos sujeto de deseo, ya
somos putas y, por lo tanto, estamos expuestas a todo.


Sólo si nos dejamos de etílicas e insultantes justificaciones y afrontamos
los hechos desde su raíz (el machismo una vez más) esta horrible
tragedia servirá un poquito para que todas y todos reflexionemos sobre
el modelo de sociedad que deseamos y quizás seamos más responsables y
más libres.

Cómo no partirse de risa y no morir en el intento

Cómo no partirse de risa y no morir en el intento
El periódico el País emplea a dibujantes con Erlich para representar artículos de opinión a través de personajes de cómic.
Las viñetas son una manera estupenda de representar realidades de forma ligera y divertida, aunque no siempre es así.
Elrich utiliza una y otra vez la imagen de la mujer en minifalda- cuando
ésta es joven-, de adefesio cuando es mayor y de histérica profesional.


Esta viñeta es un ejemplo de ello: Un insulto a todas las personas que
trabajamos para que las mujeres no suframos la violencia machista
estructural de esta sociedad patriarcal.
Ante la queja a la Defensora del lector de ese periódico, por la publicaciones reiteradas de este autor en el mismo tono machista y retrógrado, Milagros  Pérez Oliva contesta:



Me he tomado un tiempo para analizar el humor de Elrich porque quería
observar su evolución. Desde que usted escribió ha publicado varias
viñetas más relativas a la relación entre hombres y mujeres. También he
revisado viñetas anteriores. Entiendo que el tipo de humor que tiene
pueda no gustar a muchas mujeres. Pero no creo que vulnere en ningún
caso el Libro de Estilo de El País. Las viñetas son consideradas, a
todos los efectos, como artículos de opinión. Representan la
sensibilidad de sus autores, y sólo serían rechazables aquellas que
contravinieran los principios recogidos en el Libro de Estilo. No creo,
sinceramente, que sea el caso, aunque admito que su humor es muy
discutible en este aspecto en concreto.


Quedo a su disposición para cualquier otra cuestión que quiera plantearme.


Saludos muy cordiales,
Milagros Pérez Oliva,

Defensora del Lector




El "humor" de Elrich nada tiene que ver con un
asunto de gustos- como Milagros Pérez interpreta, sino que se trata de un acto
contra la dignidad de la mujeres.

No es comprensible la metodología que se utiliza en ese
llamado "Libro de Estilo de El País".
No entra en lo esquemas
de promoción de la igualdad de oportunidades y de respeto entre personas de diferente sexo.
Sería conveniente una revisión de dicho manual puesto que
perjudica al 50% de la población de este país, y desde luego no ayuda al
establecimiento de una sociedad más justa.


Hace falta ser retrógrado y
machista para confundir con humor, la permanencia-por orden divino- de
las mujeres en el rol de los cuidados, de la servidumbre y del espacio
privado.




Cómo no partirse de risa...


el nuevo look de las cooperantes

el nuevo look de las cooperantes


El periódico El Mundo
se hace eco del lanzamiento de una nueva colección de moda, que esta
vez está dirigida especialmente a las mujeres cooperantes. Así
presentan la colección:


«La firma española Missing Johnny no se conforma con
vestir a una mujer que sólo se interesa por la moda, también se dirige
a mujeres con carácter y comprometidas por su entorno. Por esta razón,
para la realización de su nuevo catálogo han contado con la
colaboración de la Cruz Roja. ¿El resultado? Una serie de fotografías
impactantes, en las que se muestra la colección otoño/invierno en un
entorno de solidaridad.


Estampados originales, llenos de color, en una colección que apuesta por los vestidos y los tejidos cómodos.»

Lo social es la vida: Mabel Cañadas

Lo social es la vida: Mabel Cañadas

Entrevista aparecida en Libre Pensamiento nº 60




Mabel Cañadas se inicia en lo social en los movimientos
de Bilbao de finales de los 60. Su implicación
convencida le hace consciente de un “no llegar” en el
que se desenvuelve esa actuación. Descubrir las limitaciones
no le lleva al desánimo ni al abandono sino a
la búsqueda de nuevos caminos. En los 80 inicia una
experiencia de vida comunitaria en el abandonado
pueblo navarro de Lakabe, en el que lleva, por tanto,
28 años. Una experiencia radicalmente distinta que le
ofrece una reapropiación de su capacidad de decisión,
otra forma de abordar lo social en la que importa es
lo qué se hace y el cómo, en la que la actuación social
es la propia vida.

Aquí
va la primera parte de la extensa entrevista. En la segunda, añadiremos
además información y documentos extra de los proyectos o luchas que se
aluden en ella.

Libre Pensamiento (LP): Cuéntanos a grandes rasgos tu
trayectoria

Mabel: Lo que más ha marcado mi trayectoria ha sido
la tendencia a incidir en lo social, de modo especial la
necesidad de estar informada para abordar los temas
con seriedad. Sería por el año 65, con 13 años, cuando me
inicié en esto como respuesta a cosas que ves que están
mal y frente a las que dentro de mí surgió una cólera;
aquella actuación fue el inicio de una búsqueda.
Nuestra primeras actividades giraban en torno al Tercer
Mundo, otros temas eran muy inabordables durante
el franquismo. Entonces constaté que vivía en un mundo
que se sostiene aplastando a otro, un engranaje del
que buscas el funcionamiento y del que empiezas a descubrir
que tienes alguna responsabilidad. Esa actuación
y esa búsqueda me las he planteado siempre colectivamente,
pero también desde la soledad, sin la que esa
búsqueda colectiva no puede darse.
El Proceso de Burgos y los asesinatos de Vitoria supusieron
un paso en la confrontación con lo existente,
me impactaron y empezaron a marcar lo que sería mi
posterior trayectoria. No puedes dejar de implicarte, pero
a la vez percibes que el cúmulo de cosas que te salen
al encuentro no te deja acceder al fondo de lo que llevas
dentro y te gustaría realizar; como si ese exceso de actividad
matara la búsqueda.

LP: ¿En qué sentido te impactaron aquellos acontecimientos?

Mabel: Recuerdo el encierro en la iglesia de San Antón
con motivo del Proceso de Burgos, en el que se percibía
una especie de alta densidad de la rabia y el dolor. Hablaba
mucho con la gente porque siempre para mí cualquier actuación
ha sido un foco de investigación y cuestionamiento.
En aquel caso el nivel de cólera impedía cualquier
cuestionamiento y ahí aprendí que el dolor y la rabia pueden
ser adecuados para suscitar una energía que nos movilice,
pero no para diseñar una estrategia de actuación.
Esas respuestas pueden ser expresiones legítimas y entendibles,
pero no eran las adecuadas. El punto de partida
siempre debe ser el aceptar esa situación, amarla, lo que
no significa amar ni aceptar el daño que la ha producido.
Desde esa aceptación podemos plantearnos qué estoy
dispuesta a hacer yo para solucionarla.
Muchas situaciones en la historia de la humanidad son
de esa índole oscura y terriblemente dolorosa, lo que las
hace difícilmente digeribles. Pero hay que digerirlas, sentir
su dolor y aceptar que la situación es esa, para poder
definir una estrategia. Es seguro que no vamos a dar con
la estrategia exitosa, pero sí podemos dar un paso en la
dirección adecuada. Quizá es eso todo lo que podemos hacer
en una vida, todo lo que puede hacer una generación:
conseguir que ese paso quede consolidado e interiorizado,
que pase a formar parte de lo dado por sabido.

LP: Seguimos con el relato de esa tu trayectoria

Mabel: En los años 70 empecé a participar en los grupos
de no violencia de Euskalerria y, a través de ellos,
nos abrimos a información y corrientes de pensamiento
que a nosotros nos llegaban de Francia y que supusieron
una profundización en lo que venía siendo mi Eran los tiempos de Gandhi, Martín Luter King, Lanza
de Bastos, la comunidad de Tesse ... y fueron unas aportaciones
muy desarrolladas dentro de lo que venía siendo
esa búsqueda. El que el fin está en los medios y el árbol en
la semilla, algo que yo intuía, fue para mí de una claridad
iluminadora. También significó una profundización de mi
actuación. Pese a no tener que ir a la mili, trabajé en los
grupos de la objeción al servicio militar, y del no a la mili
dimos el paso al no a los ejércitos y no a las guerras, sin
olvidar las torturas, lo nuclear y el conjunto de un sistema
belicoso/militarista, jerarquizado y patriarcal, lo que
me llevó a adentrarme en el tema de la mujer. Comprendí
que el conjunto de estructuras sociales está marcado por
las relaciones de dominación/sumisión y que desconocemos
el funcionamiento en igualdad y en libertad.

Desde el año 75 viví con otros en una chabola en el barrio
de Recalde y me integré también en el trabajo en el
barrio. La convivencia me llevó a descubrir que demasiado
a menudo reproducimos esas relaciones de dominación o,
lo que es lo mismo, que la reivindicación, la convivencia y
la propia vida son partes de un todo. Aquel trabajo en el
barrio me hizo consciente de la cantidad de gente que no
tiene voz y que es imposible que la tenga si la sociedad y
búsqueda y mi actuación. nosotros mismos estamos inmersos en esas dinámicas de
la correlación de fuerzas, de ganar o perder y de búsqueda
de una determinada eficacia.
Todo va confluyendo. Lo de que el fin está en los medios
es otra forma de decir que para oponernos a las relaciones
de dominación/sumisión necesitamos nuevos procesos
de participación, nuevas formas organizativas, formas
asamblearias de toma de decisiones. Pero aun eso es insuficiente,
no basta que la asamblea sea perfectamente
democrática, tiene que estar mimada para que participen
las personas que menos hablan o que no hablan, requiere
fomentar la escucha, tanto como la intervención, requiere,
en definitiva, otros ritmos, otros tiempos, otra forma
de vivir. Si hoy, por cualquier imprevisible, se nos presentara
la oportunidad de desarrollar una alternativa a la sociedad
existente, volveríamos a reproducirla porque no
hemos trabajado suficientemente esas otras formas de
decidir, de hacer, de vivir en definitiva.

A esto se une que en el 78 ya no encarcelaban a los objetores
sino que pasaron al limbo jurídico y la objeción de
conciencia se fue desactivando, lo que nos hizo intuir que
el fracaso -relativo, pero fracaso al fin- de la actuación
social está en ese no abordaje de los problemas de fondo (en el caso de la insumisión, por ejemplo, la impregnación
de todas las relaciones sociales por el eje dominación/sumisión)
y que para hacerlo es necesario implicar más la
propia vida, ponerlo en práctica más que reivindicarlo.
Queríamos plasmar todo lo que habíamos trabajado a nivel
teórico, la necesidad de otras formas de vivir: sin jefes,
sin horarios, sin normas ni pensamientos predefinidos...
Primero recalamos en Usoz y luego, en la primavera
del 80 en Lakabe.

LP: ¿Fue duro dejar ese mundo anterior? ¿Sentiste alguna
pérdida al abandonar la “actividad social” explícita?

Mabel: Ninguna. Visto desde hoy, creo que si no eché en
falta lo que dejé se debió a que para mí era una etapa acabada.
También visto desde hoy, considero que para todas las
personas que actúan socialmente es necesario tomar momentos
de distancia. No siempre se está en plena forma,
hay momentos en que se ha dado lo que se llevaba y es importante
abandonar la primera fila, para que a esa actuación
lleguen nuevos impulso, por un lado, y para hacer tu
misma ese movimiento de recuperación, de búsqueda de
nuevas estrategias y formas de estar, que, en definitiva, es
una búsqueda de ti misma.
Esto requiere una cierta humildad y la pérdida de protagonismos.
Lo contrario conduce a la repetición rutinaria
y a que la actuación responda a esa necesidad de actuar
como forma de mantener el protagonismo, más que a
los fines que dice perseguir.
En mi caso eso se produjo de una forma indirecta y por otras causas. Buscaba otra forma de abordar y emprender
lo que había estado haciendo. No eché en ese momento
nada en falta, y siempre he procurado mantenerme en
contacto con aquello.

LP: Cuéntanos a grandes rasgos el proceso de Lakabe

Mabel: Cuando en la primavera del 80 decidimos dar
por cerrada la experiencia de Usoz e iniciar la de Lakabe
hicimos un llamamiento abierto: el 21 de mayo en Lakabe.
Nos juntamos 14 personas, en verano llegamos a
45/50 adultas y algunos niños: definir el proyecto nos
costó tres años: la iniciativa inicial era la de reconstruir,
tanto física como humana y relacionalmente, un pueblo
alternativo. Pero lo de “alternativo” es muy ambiguo, hace
más hincapié en lo que no se quiere, algo que es muy
habitual en todo grupo que se quiere diferente y que se
define anti (militarista, capitalista...), pero lo valioso son
las afirmaciones. Fueron tres años un tanto caóticos y,
por eso mismo, muy ricos. Pero las personas y los grupos
tenemos necesidad de definirnos, crear un marco o una
estructura que lo contenga, que plasme lo que se quiere
para empezar a realizarlo. Toda definición supone un grado
de exclusión que siempre es conflictivo, pero es muy
rico, también doloroso. Obliga a romper con gentes con
las que se ha recorrido un camino, a las que aprecias y
quieres. Acabas por aceptar que la vida es rular, que el
cambio y los desencuentros son la manera natural de que
la creación continúe y de que los entornos se renueven.
Pero siempre hemos tratado de apoyar, en la medida de
nuestras posibilidades, a las personas que han ido abandonando
el proyecto.

Tras ese proceso, en el 83, quedamos 16 personas y la
situación económica era muy difícil. Iniciamos la búsqueda
de nuevas fuentes de ingresos: pastelería, lana y zapatería.
Cada, digamos, casa, asumió una de esas actividades
para sacar dinero, pero vivimos con los bienes en común.
De esas actividades sólo dura en la actualidad la de pastelería.
A pesar de los avatares, el proceso siguió siendo
de crecimiento y en el año 90 llegamos a ser 45 personas
adultas y 10 niños.
En el 91 tuvimos una nueva crisis por el planteamiento
económico. El dinero mueve mucho. Una parte quiso dejar
de vivir en comunidad y derivar a formas similares a las
cooperativas, con unos aspectos económicos en común,
pero dejando otros a las economías de cada uno. El grupo
optó por seguir siendo un pueblo comunitario, sin economías
particulares. Y es esa experiencia la que queremos
seguir experimentando e investigando desde el pequeño
grupo de Lakabe y en relación con otros grupos que se
planteen las mismas cosas.

LP: Son 28 años de vivencia, ¿cómo es esa experiencia?

Mabel: es ciertamente una experiencia muy distinta,
en la que hemos tenido que reinventarlo todo, sobre todo
lo cotidiano. Aquí son otros ritmos, otro tiempo, el mismo
silencio te presenta la vida como un espacio en blanco.
Además, aunque pequeño, somos un colectivo muy plural,
cada uno es como es, y así tenemos que recogernos y ponernos
en común. Todo esto, que lo hace más difícil, también
lo enriquece.
Las condiciones iniciales fueron muy duras: sin
carretera ni luz ni agua ni teléfono. Pero ese arrancar
de cero, desde lo más básico, nos permitió un proyecto
muy abierto en el que todo está por decidir. Al principio
las discusiones podían parecer muy primarias, por
ejemplo qué comíamos y que no comíamos, pero en
ellas ya subyacían problemas de fondo, como el del
mercado local o global.

Sabiendo que no existe la alternativa perfecta, que
nunca nos libramos plenamente de nuestras contradicciones
y que siempre cometemos errores, Lakabe ha sido y
es una experiencia que nos abre a la vida, obligándonos a tomar decisiones con las que tenemos que vivir felices
aun cuando sean equivocadas. El pensar que somos lo que
pensamos ser, algo muy ligado a la fría cultura occidental,
es una fuente de sufrimientos. Es la vida a la que debemos
escuchar y de la que tenemos que aprender.
La vida es dinámica y nuestras estructuras y nosotros
mismos también debemos serlo. Los cambios estructurales
tiene que tener en su base los cambios en las personas.
Cualquier otra cosa queda dentro de las relaciones
de poder, entre nosotros y respecto a la naturaleza,
y para romper esas relaciones nuestro proyecto tiene
que dar voz a todas las personas. Voz y cabida, cancha
para realizarse.

LP: Supone eso una óptica bastante distinta a aquella
en que desarrollamos nuestra actuación social. ¿Cómo ves
esa actuación?

Mabel: la oposición al Poder se identifica excesivamente
con acciones contra lo que no queremos, pero acaba
siendo muy cerrada y empobrecida. Tenemos que trabajar
más sobre lo que queremos, yo sobre lo que yo quiero, y
para eso no necesito el permiso de nadie, puedo hacerlo
al margen o por encima del Poder. Ese carácter afirmativo
tiene más capacidad de impulso y de expansión. Cierto
que a ese querer se le oponen siempre barreras que para
nosotros se convierten en motivos de confrontación, pero
la sustancia no está en la confrontación sino en el lo que quiero.

Trabajar desde el sí, desde lo que quiero, desde
lo que estoy haciendo abarca a la totalidad de la persona,
es más rico y también más contagioso.
Además esto permitiría romper la política como pelea
para trasladarla a la necesidad de acuerdos que permitan
que se desarrollen las distintas formas de vivir. Esta necesidad
de acuerdos es uno de los aprendizajes a los que
te obliga la vida, no sólo el vivir en comunidad.

En lo teórico,
en la confrontación de ideas, el pensar diferente aparece
como pensar a la contra e impidiendo el desarrollo
del que piensa diferente. En la práctica esas diferencias
no se contraponen o se contraponen menos, siendo más
capaces de plantearse en común en el día a día. Llegar a
acuerdos que no recogen el 100% de mi pensamiento no
es grave, ni me recorta, ni me resta coherencia, sino, al
contrario, me refuerza y me aporta. Es algo a lo que nos
obliga el día a día, la vida, mientras que es muy difícil si
predomina el discurso y los macroproyectos de futuro. Y
es cosa muy sana, un ejercicio de humildad ligado al compartir
y al apoyo mutuo.
A la gente socialmente actuante la veo todavía muy
aferrada al discurso, a las fidelidades y a las coherencias
y a todos los defectos que conlleva y de los que te salva
el predominio de la vida frente al pensamiento. Las sociedades
cambian y nosotros debemos cambiar, pero el
predominio del pensamiento y de las ideas acentúa
nuestras resistencias a los cambios, acrecienta nuestros
miedos.

LP. Hablabas de la “fría cultura occidental”, ¿qué relación
existe entre pensamiento y vida?

Mabel: Los razonamientos externos que se quedan en
lo discursivo son poco útiles. El pensamiento real, el que
nos define y nos marca, es la síntesis de lo vivido. Vives y
en un momento dado eres capaz de plasmar lo vivido en
palabras, sea para transmitirlo a otras personas o para
plasmarlo en un libro; o al leer lo que ha escrito otro sientes
esa identificación profunda. El pensamiento es como
una condensación de la intuición que ha venido guiando
tu vida o viviendo en ti y que, en un momento dado, se explicita
y se expresa. Es curiosa la forma tan diferente de funcionar del
mundo rural al urbano, en el que esa escisión entre vida y
pensamiento se ha producido. Creo que se debe a que la
contemplación de la naturaleza, y la recogida de todas las
señales que de ella emanan, es componente esencial del
pensamiento. En el mundo rural si un árbol se muere, se
corta, y si un animal se rompe una pata y está condenado,
se le sacrifica para aprovecharlo, y es algo que se hace
con naturalidad. Es el mismo vivir el que te va dando una
aceptación del ciclo de la vida y de la muerte, en la que se
encuadra la forma de verse a una misma y de ver el mundo.
Algo muy sano que debe estar presente en cualquier
pensamiento posterior.

Malali Joya en Madrid

Malali Joya en Madrid

Malalai joya diputada afgana sin escaño. Ha sufrido cinco intentos de asesinato
por exponer públicamente los crímenes de poderosos señores de la guerra.


No sé cuántos días me quedan de vida", dice con un hilo de voz
Malalai Joya, "pero hasta que me maten denunciaré a quienes gobiernen
Afganistán con las manos manchadas de sangre". Admirada por unos,
odiada por otros, esta valiente defensora de los derechos humanos se
convirtió, con 31 años, en la persona más joven del Parlamento afgano.
Pero, desoyendo la voluntad popular, la Asamblea la expulsó dos años
después por acusar a algunos de sus miembros de narcotraficantes,
corruptos y misóginos. Hoy recibe en Madrid el Premio Juan María
Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los
Refugiados.

¿Será posible evitar los errores de la primera vuelta en la segunda? ¿Tendrá legitimidad Karzai si gana?

No.
Estas elecciones no serán consideradas legítimas por la mayoría de
afganos ni con una ronda electoral, ni con dos, ni siquiera con diez,
porque se están celebrando bajo la vigilancia de las armas, el imperio
de las drogas, la corrupción y el crimen. Ya antes de las elecciones
teníamos claro que el resultado de las elecciones no iba a cambiar
nada. Como decimos en Afganistán, salga quien salga será el mismo burro
con una nueva silla, porque lo que importa no es quién vota, sino quién
elige, es decir la Casa Blanca.

"Estas elecciones no serán legítimas ni con dos ni con diez rondas electorales"

¿No hay diferencias entre Karzai y Abdullah?

Casi
ninguna. Los dos representan lo mismo. Millones de afganos no fueron a
votar porque estaban decepcionados, no sólo porque tuviesen miedo de
las amenazas de los talibanes. Muchos otros, además, no se plantean
votar cuando no tienen comida que llevarse a la boca, cuando están
dispuestos a entregar a sus hijos por diez dólares porque no pueden
alimentarles. Karzai no ha hecho nada por ellos. La comunidad
internacional está perdiendo dinero y derramando su sangre en
Afganistán respaldando a un Gobierno de criminales corruptos y
misóginos, y siguiendo los intereses de Estados Unidos.

¿Qué intereses tiene EEUU?

Intereses
económicos y estratégicos relacionados con los recursos naturales y el
reparto de las zonas de influencia con China y Rusia. La opinión
pública española tiene que oponerse a que su dinero vaya a financiar
una ocupación militar interesada, que además mantiene a criminales y
narcotraficantes en el poder en Kabul. La mayoría de los afganos
queremos paz y democracia, pero no es posible imponerla a punta de
pistola.

¿Qué medidas impulsarían la democracia afgana?

En
primer lugar, que las tropas de la OTAN saliesen de Afganistán, porque
ahora estamos atrapados entre dos enemigos: las fuerzas de ocupación
extranjeras y un Gobierno ilegítimo. Para nosotros, luchar contra un
enemigo es más fácil que contra dos. Después, se debería destinar
dinero a la educación, a la sanidad, al sistema judicial, a generar
puestos de trabajo...

 "Karzai ha legalizado la absoluta falta de libertad de las mujeres afganas"

Si se van las tropas extranjeras, ¿no volverá a estallar una guerra civil?

El
dinero y las armas extranjeras están yendo a parar a los señores de la
guerra, haciéndolos más poderosos. Cada bombardeo aéreo que mata a
civiles está beneficiando a los talibanes. Por eso, cuanto más tiempo
dure la ocupación, peor será la guerra civil posterior. Los señores de
la guerra que se han unido a Karzai y Abdullah fueron responsables de
la anterior guerra civil afgana. Si se les apoya a ellos, en vez de
apoyar a las verdaderas fuerzas democráticas, que ahora se ven forzadas
a vivir en la clandestinidad por las amenazas de muerte que reciben,
por supuesto que habrá otra guerra civil.

Según
la Constitución afgana, es ilegal que los señores de la guerra se
presenten a los comicios, pero no se han recurrido sus candidaturas
ante la Justicia. ¿Por qué?

Porque están en el poder, hacen leyes a su medida que les dan impunidad. Karzai ha traicionado el voto de la población afgana.

¿Ha vendido a las mujeres?

Por
supuesto. Cada vez hay más violencia contra las mujeres y ahora,
además, es legal. Mira la ley familiar chií, que permite a un marido
matar de hambre a su mujer si no quiere tener relaciones sexuales con
él o prohibe que puedan salir de casa sin su permiso. Esta ley no está
tan lejos de las que impusieron los talibanes. Legaliza la absoluta
falta de libertad de las afganas, que su vida valga menos que la de un
pájaro.

"Los españoles tienen que oponerse a una ocupación militar interesada"

¿Ha sentido personalmente ese aumento de la opresión contra las mujeres?

Lo
he sentido mucho. Cuando, durante la época de los talibanes, era
profesora en escuelas encubiertas, era peligroso salir a la calle si no
ibas cubierta de arriba abajo con un burka, pero ahora incluso con
burka no es seguro. Y no es cierto que desde la llegada de las tropas
extranjeras las mujeres se hayan quitado el burka. Seguimos llevándolo,
incluso en las ciudades, por seguridad. La violencia es tan grave que
cada vez hay más mujeres que se inmolan porque no pueden aguantarlo.

¿No se ha planteado abandonar Afganistán?

Pasé
mi infancia y mi adolescencia en campos de refugiados en Irán y
Pakistán, pero volví porque quería ayudar a construir un Afganistán en
paz, unirme a los miles de afganos que ya estaban allí, arriesgando sus
vidas a diario por la paz. Es a ellos a quienes deberían dar el Nobel,
no al presidente Obama.


Interemergen


Hablar hoy en día de intersexualidad o de las recientemente conocidas como ADS-DSD
(Anomalías de la Diferenciación Sexual- Disorders of Sex Development), de hermafroditismo, del síndrome de
Klinefelter, del síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA), de Hiperplasia Suprarrenal Congénita,
del síndrome de Turner, de situaciones de hipospadias, de disgenesias gonadales, etc., compromete muchos
cuerpos y muchas voces. Entre ellas, las personas diagnosticadas y/o tratadas por algún tipo de intersexualidad o
ADS/DSD, personas no diagnosticadas ni tratadas pero en cuya experiencia corporal y de vida se reconocen e identifican
como intersexuales, hermafroditas o con algún tipo de ADS/DSD. Al lado de estas personas se sitúan las voces y
experiencias de su entorno más cercano junto con la intervención de los profesionales sociosanitarios comprometidos
en la atención de estas situaciones.



Interemergen
ha sido creada como una herramienta de estudio con el fin de recoger
las distintas voces que intervienen y que están relacionadas con la
gestión y vivencia de situaciones de intersexualidad. La información
obtenida formará parte de la investigación de tesis doctoral cuyo
objetivo principal es el de visibilizar, analizar y comprender las
distintas realidades, conocimientos y demandas de todos los actores y
colectivos sociales implicados principalmente dentro del contexto
español. Esta tesis está adscrita al programa de doctorado "Género,
subjetividad, conocimiento y cultura" de la Universidad de Valencia,
así como dentro del marco del proyecto I+D+I "Cartografías del Cuerpo:
Biopolíticas de la Ciencia y la Tecnología" del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC).



El hit del verano

Mujeres a Gran Scala y el Hit del verano

Olga Rodríguez. Periodista. Enviada a Irak, Afganistán y Palestina, retrata n ’El hombre mojado no teme la lluvia’ la vida cotidiana en el Próximo y el Medio Oriente

El acúfeno es un zumbido, un pitido en el oído que transforma el silencio en un tesoro soñado. Cuando, el 8 de abril de
2003, el cámara de televisión José Couso murió bajo fuego estadounidense, Olga Rodríguez se encontraba a escasos metros, en el Hotel Palestina de Bagdad. No era la primera vez que la reportera se enfrentaba a la realidad de la guerra, aunque regresó a Madrid con un oído destrozado, con un acúfeno. Rodríguez (León, 1975) renunció al silencio para no callarse: sus crónicas por la radio y la televisión desde Irak, los territorios ocupados e Israel, Líbano, Siria, Egipto y Afganistán no eran suficientes para hablar de una región
"condicionada por la voracidad de las grandes potencias occidentales". Escribió un libro sobre Couso y publica ahora El hombre mojado no teme la lluvia (Debate), ensayo en el que describe la vida cotidiana de personas que "no sólo sufren la violencia, la opresión y el
abuso, sino que son silenciadas". Acaba de ser madre y el acúfeno desapareció.

Irak, Israel, Egipto, Afganistán...Aunque no lo parezca, son países muy distintos. ¿Qué une a los protagonistas de su libro?

La mayor parte de ellos no tienen nada que perder, han vivido situaciones extremas. La guerra y la opresión han convertido sus vidas en tragedias; por eso, son "hombres y mujeres mojados que no temen la lluvia", porque ya no tienen nada que perder.

Sus historias también muestran la realidad de un Oriente Medio controlado por Occidente.

Es una región víctima del neocolonialismo; la explotación económica y política ha generado gran parte de la violencia que padece en la actualidad la zona. Siempre se habla del islam, aunque se debería dejar la religión al margen. Lo que marca Oriente Medio no es la religión, sino la explotación. Hablar de choques de religiones es una simplificación. Se trata de cuestiones sociales, políticas y económicas, y el terrorismo islamista es algo que queda en segundo plano. Los protagonistas del libro han sido despojados de sus tierras, han sido víctimas de crímenes de guerra, de políticos corruptos apoyados por Occidente.

¿Tienen los líderes locales alguna parte de responsabilidad?

Hay una injerencia local, de Irán en Irak, de Siria en Líbano y de Israel en Siria. No se puede decir que lo que pasa a los
palestinos es culpa suya. Muchas veces Occidente ha elegido a los líderes menos apropiados para esos países. O en Afganistán, ¿por qué se invirtió más en armamento que en la reconstrucción?

Porque se agita el peligro islamista. ¿De verdad la religión no es el problema?

El islam es utilizado como un instrumento político, es una seña de identidad que diferencia a los musulmanes de quienes
los oprimen. Para Yaser Alí, protagonista de mi libro, la religión era totalmente secundaria en su vida. Cuando salió de la cárcel, tras los abusos de Estados Unidos, se aferró al islam como seña de identidad.

¿Existe entonces en la región una crisis de identidad?

En la sociedad iraquí hay una pérdida de identidad. Es un país roto, el tejido social ha desaparecido, hay millones de exiliados. Irak es una bomba de relojería.

Yaser Alí, el protagonista de su libro, explotó y luchó contra EEUU. ¿Las sociedades de Oriente Medio se radicalizarán cada vez más?

Mientras haya opresión, esas sociedades se irán radicalizando. A pesar de las buenas palabras de Barack Obama, no hay que olvidar que prácticamente todos los meses mueren civiles bajo las bombas estadounidenses. De este modo no se puede llevar la paz a la región. En los territorios ocupados, la situación es una tomadura de pelo. Hay cada vez más colonos y Obama no dijo nada sobre el desmantelamiento de las colonias existentes, aunque sea un punto fundamental para la paz.


¿Cómo trabaja una mujer en Oriente Medio?

A esa pregunta siempre contesto lo que dijo una periodista estadounidense cuando fue a Vietnam: "No lo sé porque nunca
he sido hombre y no puedo comparar". Aunque está claro que tiene sus inconvenientes y también sus ventajas. En Afganistán, tuve acceso a una parte de la sociedad las mujeres muy controlada.

La Audiencia Nacional ha cerrado el sumario del caso José Couso. ¿Se acabó la esperanza de ver a militares estadounidenses tras los barrotes?

El sumario ha sido cerrado, pero no el caso.Todavía existe una posibilidad de juicio oral. Éramos 300 en el Hotel Palestina y todos sabíamos que no había ninguna amenaza. Y aunque la hubiera, no era unarazón suficiente para atacar un edificio de civiles. Vamos a
seguir, porque no es sólo una lucha contra la impunidad del Ejército, sino que está en juego el papel del periodista. Aunque dure años, tenemos que luchar. ¡Es nuestra responsabilidad!



proyecto patriarcado

DECLARACIÓN UNIVERSAL POR EL RECONOCIMIENTO DE LA EXISTENCIA DEL ORDEN PATRIARCAL Y SU DEFINITIVA ABOLICIÓN

Desde Barcelona hemos iniciado un proyecto para solicitar que desde un Estamento Político de ámbito mundial, la ONU, se realice un acto simbólico de Reconocimiento, Perdón y Abolición del Patriarcado.

Este proyecto se presentará a la Directora de UNIFEM, Inés Alberdi durante su Conferencia Inaugural con motivo del  II Congreso de Mujeres de Barcelona el día 16 de octubre de este año 2009. Queremos proponerle su intermediación y que presente esta petición ante La Asamblea General de las Naciones Unidas.

La realización de este acto podría dar otra dimensión para el cumplimiento de los Derechos Humanos. Con ello pretendemos, más allá   de las políticas de género, ir a la raíz del Patriarcado.

Si estás de acuerdo con la DECLARACIóN que aquí exponemos, rogamos te adhieras a la firma, ya sea como asociación o individualmente. ADHIÉRETE A LA DECLARACIÓN


Organizado por la Asociación GEA* (Grupo de Estudios Antropológicos) cuya presidenta es Victoria Sau. Esta Asociación se dedica a la elaboración y difusión de Teoría Feminista.


http://www.proyectopatriarcado.com

Otra de príncipes

EN CONTRA DE LA CONCESIÓN DEL PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS

A LOS PROMOTORES DE LA VACUNA CONTRA EL VPH

 

Las asociaciones abajo firmantes, queremos hacer constar nuestro desacuerdo y preocupación con la propuesta al Premio Príncipe de Asturias (PPA) de Investigación Científica y Técnica del 2009, a l@s investigador@s que desarrollaron la vacuna del virus del papiloma humano (VPH), presentada por la Asociación contra el cáncer de cuello de útero y la Asociación para la prevención del virus del papiloma humano.

 

Las razones que esgrimimos son las siguientes:

 

1.- Con frecuencia la investigación en salud no responde a verdaderas necesidades sociales, sino más bien a intereses económicos de quien las desarrolla, por eso cada vez más voces se alzan pidiendo una investigación en salud independiente de las empresas farmacéuticas. Por otra parte, la disponibilidad de un producto sanitario no implica que tenga necesariamente un impacto positivo en la salud de la población, sino que puede suceder lo contrario, como es el caso, entre otros muchos, del Vioxx, comercializado por la misma empresa que comercializa una de las vacunas contra el VPH. En este mismo sentido, y probablemente debido a las mismas razones,  las decisiones en política de salud no siempre están fundamentadas y, por ello, no es infrecuente que sean contestadas desde un punto de vista científico y político.

 

2.- Desde que se aprobó la introducción de la vacuna contra el VPH en nuestro país, miles de profesionales, sociedades científicas, asociaciones feministas y otros grupos con interés por la salud han solicitado una moratoria en la aplicación de la vacuna. La petición, firmada por catedrátic@s de salud pública y epidemiología, entre otras más de 8000 firmas, esgrimen las siguientes razones:

 

            - No existe epidemia de cáncer de cervix en España. La incidencia de este cáncer es una de las más bajas de Europa y del mundo por lo que  este cáncer no se considera una prioridad sanitaria en nuestro país y su pertinencia coste-efectividad todavía no está demostrada.

            - Dado el poco tiempo de estudio de la vacuna, no se conocen los efectos adversos a largo plazo de la misma, aplicada a grandes poblaciones.

            - La vacuna no ha sido estudiada en la población de niñas a la que está dirigida, lo que ha llevado a una de las investigadoras principales de la vacuna a considerar su aplicación “un gran experimento de salud pública”. Sus palabras se han visto tristemente corroboradas por los recientes casos de dos niñas en Valencia con diagnóstico todavía poco convincente.

            - La vacuna, que solo protege contra 2 de las cepas de alto riesgo de contraer cáncer, ha sido comercializada argumentando que estas son las cepas que producen el 70% de los cánceres de cervix. Estudios independientes han puesto en entredicho la supuesta prevalencia de estos serotipos en España, haciéndolos responsables de un porcentaje mucho menor de casos de cáncer.

            - Las mismas fuentes que promueven esta vacuna han asegurado que en un corto espacio de tiempo se comercializará una vacuna contra todos los serotipos responsables del cáncer de cervix.

 

 

3.- También ha sido reiteradamente denunciada, en nuestro país y en otros muchos países del mundo, el tono de la campaña publicitaria, millonaria, de la vacuna, que además de engañosa, ha sido calificada como chantajista y falta de ética por muchas personas y como la campaña del “marketing del miedo” por los/as periodistas.

 

4.- La concesión del Premio Nóbel de Medicina al descubridor de la relación entre el VPH y el cáncer de cervix, se vio empañada por las noticias en la prensa, en las cuales desvelaban las vinculaciones existentes entre dos miembros del jurado encargados del fallo de los premios Nóbel, con una multinacional farmacéutica ligada a las vacunas, hecho que comenzó a ser investigado por la fiscalía sueca. En este caso, son los propulsores de la idea del premio Príncipe de Asturias a l@s investigador@s de la vacuna, los que son financiados y esponsorizados por los mismos laboratorios farmacéuticos que comercializa dicha vacuna (véase página Web de las asociaciones mencionadas) 

 

Por todos estos motivos, las asociaciones abajo firmantes consideramos esta propuesta  a los Premios Príncipes de Asturias, como una acción más del marketing de la industria que comercializa la vacuna y advertimos que otorgar el premio en estas circunstancias abriría una gran duda en el prestigio y la trayectoria de los PPA.

 

 

Firmas:

Red-Caps- Asturias

Tertulia Feminista “Les Comadres”

Abogadas por la igualdad (Asturias)

Asociación de mujeres por la salud Nielda

AFA

Espacio Experimental de Mujeres

Colectivo Escuela No-sexista

CGT-Oviedo

TríbadAS/Xega

CCOO Enseñanza Asturias

Amdas la Fonte

Associació de dones de les Illes Balears per a la salut

CAPS (Progrma Dona Salut i Qualitat de Vida)

Red-CAPS (Red de Mujeres profesionales de la salud)

Xarxa de Dones per la Salut de Catalunya

LAMIAS. Mujeres Jóvenes de Navarra-Nafarroako Emakume Gazteak

Umoja, aldea de mujeres

Umoja, aldea de mujeres

http://blogs.publico.es/dominiopublico/1342/umoja-aldea-de-mujeres/

NICOLE THIBON

Es la historia de una mujer, Rebecca Lolosoli, y de una aldea, Umoja, una success story de las que gustan por ser tan escasas y no llegar nunca a la primera página de los periódicos.

Hace unos diez años, unas mujeres de Kenia decidieron abandonar sus hogares y fundar una aldea. Sus motivos no eran faltos de peso. Todas habían sido violadas por soldados ingleses, abandonadas por sus maridos y desterradas de la comunidad según una ley muy común para este tipo de delito que quiere que la culpable sea la víctima. Una vez que la nueva aldea estuvo más o menos construida –un par de docenas de casitas de barro y paja dispuestas en círculo en lo alto de una colina cercana a la Reserva Nacional de Samburu, una región de enorme belleza, aunque más o menos abandonada a causa de la sequía y baja productividad–, las mujeres decidieron que allí jamás un hombre sería admitido y que la aldea se llamaría Umoja, que quiere decir “unidad” en Swahili.

Alentada por este primer éxito, Rebecca recorrió las aldeas de los alrededores para hablar a las mujeres de sus derechos y convencer a las apaleadas de que rehusasen toda relación sexual con un marido violento o polígamo. “Las mujeres han de exigir primero su derecho. El respeto vendrá después.” Refugio para las azotadas y lugar de asesoramiento para viudas sin recursos, la aldea da también cobijo a las que, como una niña de trece años, sobrina de la misma Rebecca, deben unirse en matrimonio con un hombre tres veces más viejo. En esta aldea, prohíbida a los hombres, no hay escisión para las pequeñas, no se las casa con viejos y los muchachos ayudan a las mujeres en el trabajo. Hoy, medio centenar de mujeres con sus 150 hijos viven y trabajan en Umoja. Emocionante resultado de la inteligencia, del coraje y de la determinación, aquello que no era sino un refugio de mujeres que comenzaban de cero se convirtió rápidamente en un lugar económicamente viable, próspero, pacífico y, si no temiéramos la palabra, feliz.

La región, una de las más espléndidas de Kenia, está surcada todo el año por autocares cargados de turistas que, empuñando las cámaras, llegan ávidos de artesanía. Las mujeres de Umoja comprendieron enseguida el provecho que podían sacarle a esto, y reciben a los turistas en un campamento muy cómodo, les enseña su centro cultural y venden en la tienda artesanal toda la muñequería que producen y que enloquece a los turistas .
Es aquí donde esta bella historia adquiere un carácter francamente cómico. Los maridos rechazados de la aldea cercana decidieron primero atacar. “Cuando los hombres nos arrojaron piedras decidí hacer caso omiso
–cuenta Rebecca–y preguntarles a las mujeres: ‘¿Estáis bien? ¿Vuestros hijos están bien? ¿Vuestras vacas están bien?”. Entonces intentaron crear un pueblo ahí cerca –digamos a distancia de un tiro de piedra– y copiar las recetas económicas de sus ex compañeras. ¡Ay! “En la comunidad de Samburu sigue siendo la mujer quien trabaja. Se despierta temprano, hacia las tres, trabaja todo el día y se acuesta tarde, hacia las 11 de la noche. El hombre duerme cuando y cuanto quiere. Al despertar reclama su desayuno, saca a veces el ganado del establo y se echa a dormir bajo un árbol. El resto del tiempo juega con sus amigos y exige que se le lleve la comida donde se encuentre”. El resultado era previsible y la aldea competidora fue abandonada.

Al haber fracasado en los hechos, el jefe de esta aldea rival, Sebastián Lesinik, intentó defenderse en el terreno de las ideas: “El hombre es la cabeza. La mujer es el cuello. Un hombre no puede recibir consejo de su cuello… Una mujer no es nada en nuestra comunidad. No tienen la posibilidad de contestar a los hombres o de hablar frente a ellos, tengan o no razón”. Y luego, con filosófica resignación: “Ella está cuestionando lo más profundo de nuestra cultura. Ese parece ser el asunto en estos tiempos modernos… las mujeres que causan problemas como Rebecca.” Pero las cosas tampoco resultan fáciles en el terreno de las ideas. Es así que otros grupos lograron presentar en el parlamento de Kenia proyectos de ley que prohíben los matrimonios abusivos y la mutilación genital y condenan la violación.
Centenares de mujeres viudas de maridos víctimas del sida se agrupan en torno de Margaret Auma Odhiambo, otra heroína que las defiende. En la vecina Uganda, miles de mujeres luchan contra la poligamia, fuente incontrolada para la propagación del sida. En el parlamento de Ruanda, país mártir de un genocidio con 800.000 víctimas, las mujeres ostentan hoy el 49% de los escaños. En Níger, las mujeres luchan por entrar en la política y piden la posibilidad de presentarse en las presidenciales: “Los hombres no han sabido gobernar correctamente este país”, explican.

Sin dudas, queda mucho camino por hacer, aunque sea en Derecho consuetudinario. En este continente tan paradójico, las africanas proveen el 70% de la producción de alimentos, pero no disponen de ningún derecho a bienes raíces, prerrogativa de los hombres. En Zambia, la mayor parte de las viudas tiene vedado el acceso a las tierras de familia. En Swazilandia, las mujeres no pueden ser propietarias de tierras por ser menores ante la ley. En Kenia, la ley estipula que hombres y mujeres tienen los mismos derechos en cuanto a la herencia, pero cuando un hombre muere sin testamento, lo que suele ser el caso general, la transmisión de la tierra se rige por la ley consuetudinaria del grupo. En la práctica, estima un estudio de Naciones Unidas, las mujeres no tienen ningún derecho en cuestiones de herencia.
“Estamos al principio de algo importante para las mujeres de África”, dijo Margaret Auma Odhiambo, de Kenia.
¡Insh’ Alá!

Ésto es violencia machista

La Fiscalía de Menores de Granada ha archivado la denuncia contra la discoteca de la capital que ’subastó’ a menores solteras con billetes del Monopoly al concluir que en los hechos no existió delito penal.

No obstante, el Ministerio Público ha remitido la investigación practicada a diversas autoridades administrativas ya que entiende que la celebración de la fiesta "pudiera revestir sanciones de carácter administrativo.”

Tras una investigación "profunda" de los hechos, la Fiscalía ha emitido un decreto en el que se detalla que en la celebración de la "subasta" de menores solteras no se incurrió en figuras delictivas como la corrupción de menores, la revelación de secreto o delitos contra la intimidad o injurias, ya que no hubo actos sexuales, coacciones, violencia o intimidación.

La figura delictiva en la que se ha incurrido se llama violencia machista. Por un lado, se ensalza como único valor la belleza del cuerpo femenino, claro ejemplo de una sociedad hetero-patriarcal, donde la estética esclaviza a las mujeres y las convierte en objetos, que los hombres pueden comprar y vender y no en sujetos libres. Recuerda a los años en los que las mujeres eran dadas a matrimonio al mejor postor, en función de la dote. Momento en el que las mujeres no podían decidir sobre su sexualidad ni su destino vital. Es triste comprobar que algunos siguen considerando a las mujeres como objetos de feria con los que se puede jugar a rifas y tómbolas y alegar que no pasa nada.

http://www.publico.es/espana/228810/archivada/denuncia/discoteca/subasto/menores

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA LGTB-FOBIA

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA LGTB-FOBIA

Hoy 17 de mayo se cumplen 19 años desde que la Organización Mundial de la Salud eliminase la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas, razón por la cual se celebra el día internacional contra la homofobia. No se puede decir lo mismo de la transexualidad, la cual permanece en la Clasificación Internacional de Enfermedades, hecho que no ayuda precisamente a la lucha contra la transfobia social, reforzando la condición patológica de las personas trans.

 

El derecho a la vida e integridad física de las personas trans e intersex continúa siendo, hoy día, el gran ausente en la práctica, especialmente cuando se trata de mujeres trabajadoras sexuales.

 

En lo que va de año, asesinatos de personas trans se suceden en muchas partes: en Turquía, República Dominicana, Honduras... Es como un goteo intermitente, la crónica de lo que va a suceder.

 

La violencia está implícita en la estructura de la mayoría de las sociedades actuales, estrechamente relacionada con el machismo, con los valores establecidos y mantenidos desde los espacios de poder.

 

Tampoco el Estado español es una excepción, tal y como los demuestran los últimos casos, como la brutal agresión a Paloma, trabajadora sexual en el Polígono de Guadalhorce (Málaga). Mientras conducía su coche fue apedreada y como consecuencia tuvo un accidente que le produjo un severo coma en el que lleva varios meses.

 

Otro caso es el triste asesinato de Cristina, mujer transexual marroquí trabajadora del sexo, cometido en Valencia el pasado 22 de marzo. Fue apaleada y posteriormente quemada. Han pasado casi dos meses y sigue sin esclarecerse este cruel suceso. Si Cristina no hubiese sido trabajadora sexual, mujer migrante y transexual, sería igual? Nos gustaría saberlo y exigimos una pronta clarificación.

 

Además de estos asesinatos, son innumerables las agresiones, vejaciones y humillaciones cotidianas que las personas trans padecemos, tanto en el mundo laboral como a nivel sanitario y social.

 

No nos vamos a quedar con los brazos cruzados! Las organizaciones firmantes vamos a seguir trabajando para que la transfobia social pase a la historia, así como la transfobia institucional, por lo que  rechazamos por transfobos, aquellos elementos de la Ley de Identidad de Género que consideran la transexualidad como una patología y aquellos que nos obligan a hormonarnos durante un período de tiempo que conlleva, para la mayoría de nosotrxs, a la esterilidad y por tanto a la pérdida de nuestros derechos reproductivos.

 

Así mismo, los pocos derechos que ofrece esta ley siguen vetados a menores o migrantes, reforzando su carácter excluyente.

 

No queremos dejar de olvidarnos de las agresiones que también seguimos sufriendo queers, lesbianas, gays y bisexuales. Unas directamente  son agresiones físicas, otras se enmarcan en la violencia difusa que el heterosexismo patriarcal ejerce desde el mismo seno de esta sociedad.

 

Este 17 de mayo seguimos en el camino de erradicar la LGTB-fobia, sin espacio para la autocomplacencia, sin tolerar los intentos de este gobierno de mercadear con nuestros derechos.

 

Organizaciones Firmantes:

 

Xarxa d’Acció Trans-Intersex de Barcelona

Guerrilla Travolaka (Barcelona)

Col.lectiu Gai de Barcelona

EHGAM (Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua)

7menos20 (Gasteiz)

Medeak (Donosti)

Queer Ekintza (Bizkaia)

Mass-Medeak (Bizkaia)

LadyFesta (Bilbo)

Acera del Frente (Madrid)

L.I.L.A.S (Madrid)

Gurlz Brunch de la Escalera Karakola (Madrid)

Maribolheras Precarias (A Corunha)

Stonewall- Aragón (Zaragoza)

d-generadas (Aragón)

lasdel8 (Aragón)

TNT-Transtornados (Aragón)

www.orgullolgtb.com (Logroño)

Nós Mesmas (Vigo)

Towanda (Aragón)

 

Contactos:

 

Chuse Aliaga (Zaragoza): 638. 056. 188

Noel González (Barcelona): 658. 423. 030

David Molina (Madrid): 659.89.38.61