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Sesos revueltos

La píldora: Algunos argumentos

La píldora: Algunos argumentos
ISABEL SERRANO (ginecóloga. Presidenta Federación Estatal de Planificación Familiar)


De nada sirve usar un tratamiento cuando el problema ya no tiene solución. Y eso es lo que estaba pasando en nuestro país con la píldora del día después (PDD): el empeño en obligar a disponer de una receta médica, además de hacerla menos eficaz, la convertía en un elemento de injusticia y desigualdad.

Injusticia porque muchas mujeres no tenían oportunidad de conseguirla o porque cuando lo hacían tarde y mal ya se habían expuesto a un embarazo no deseado. Y desigualdad porque unas tenían menos barreras las más enteradas, las que tenían la suerte de vivir en ciudades, y otras, la mayoría, tenían que peregrinar de un lado a otro.

La propuesta de aliviar esas barreras mediante su libre dispensación ha sido muy bien acogida por todos los sectores preocupados por reducir el número de abortos. Impecable si se tiene en cuenta que se enmarca en un conjunto de medidas Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva para mejorar la educación sexual y el acceso a anticonceptivos. Pero tanto sentido común desborda a algunos sectores que rechazan la propuesta ministerial alegando argumentos cuestionables.

Argumento 1: va a aumentar la promiscuidad, sobre todo en los jóvenes. En la edad de inicio y en el mantenimiento de relaciones sexuales influye poco el tener o no a mano medidas de prevención. Así que más nos vale preocuparnos por poner a su alcance esas medidas si realmente queremos evitar males mayores. Además, sólo hay que dar un vistazo a quienes promueven el uso del preservativo fundamental para evitar las ITS y quienes son los que se desgañitan diciendo que no sirven para nada.

Argumento 2: con esta medida aumentan los abortos. Si no fuera tan serio el tema sería para reírse. Decir que hay que reducir el número de abortos y no querer oír hablar ni de educación sexual, ni de preservativos, ni de anticonceptivos hormonales, ni de PDD, es creer en los milagros.

Argumento 3: cualquier niña puede abusar de la PDD, con riesgos para su salud. Un embarazo en chicas muy jóvenes es mucho más nocivo para la salud que cualquier método anticonceptivo. Confiemos en nuestros farmacéuticos, con capacidad para discernir cuando una jovencita, menor de 16 años, no tiene madurez suficiente y requiere un mayor consejo médico.

Estas iniciativas, rotundas y valientes, nos ayudan a seguir defendiendo que la gente tiene derecho a disfrutar de su sexualidad sin culpas, delitos y pecados.

Algunas aclaraciones:

Un método anticonceptivo apto para toda mujer fértil

Ginecólogos Ezequiel Pérez Campos y Javier Martínez Salmeán y Dra . Basolas, de Chiesi

¿La píldora poscoital es abortiva o anticonceptiva?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el inicio de la vida se fecha en el momento de la implantación de un óvulo fecundado por un espermatozoide en el útero. El mecanismo de la píldora del día después consiste en impedir la implantación, por lo que se trata de un método anticonceptivo y no abortivo.

¿Pueden tomar la píldora del día después las menores de edad?
Sí. Toda mujer en edad fértil puede tomar la píldora poscoital. En el prospecto de una de las dos marcas que comercializan el producto en España, se puede leer que “no está recomendado el consumo en niñas, ya que los datos disponibles en adolescentes menores de 16 años son muy limitados”. Sin embargo, la advertencia no figura en el prospecto de la otra marca, Norlevo. La razón: el laboratorio ha aportado datos sobre su seguridad en este grupo de edad, lo que permitió que la Agencia Española del Medicamento les dejara retirar la advertencia previa. Los datos son también válidos para el otro fármaco, Postinor, puesto que se trata del mismo principio activo en la misma dosis, pero administrado en dos comprimidos en lugar de uno.

¿Por qué se insiste tanto en que no tiene efectos secundarios?
Hay dos razones que explican la ausencia de efectos secundarios de relevancia de este medicamento. La primera es su composición. La píldora poscoital está basada en un tipo de hormona, los gestágenos, que no causa problemas de tromboembolismo, como hacían algunos estrógenos, la otra hormona utilizada en la píldora regular, en sus formulaciones más antiguas. La otra razón es la dosis. Al ser la píldora poscoital un método anticonceptivo de emergencia, se ingiere menos cantidad de hormonas. Puede existir una percepción errónea sobre el asunto porque lo que se prescribía antes de la aprobación de la píldora poscoital como anticonceptivo de emergencia era una combinación de hormonas, que sentaba mucho peor a la paciente.

Entonces, ¿por qué no tomarla todos los días?
Porque es mucho menos eficaz que otros métodos anticonceptivos, sobre todo si se consume a las 48 horas de la relación sexual. Además, esta píldora causa alteraciones del patrón menstrual. Se puede esperar un adelanto o retraso del periodo de cinco o seis días con una toma única pero, con varias, los desarreglos serían menos ordenados. 

Mujeres por la Paz y Cooperación

CARMEN MAGALLÓN

http://blogs.publico.es/delconsejoeditorial/185/mujeres-por-la-paz-y-cooperacion/

Son muchos los lugares del mundo en los que un conflicto armado hace inviable cualquier avance de las políticas de desarrollo; de ahí que estas se vinculen cada vez más a estrategias de construcción de la paz, entendida en sentido amplio: desde la prevención y alerta temprana hasta la reconstrucción postconflicto, pasando por el impulso de acuerdos y salidas negociadas. En estos días, y siguiendo la estela de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la Cooperación Española para el Desarrollo presenta hoy un Plan de Acción sobre Mujeres y Construcción de la Paz, cuya novedad más reseñable es la insistencia en “promover a las mujeres como agentes necesarios e importantes en la construcción de la paz, como protagonistas con voz propia, generadoras de desarrollo y seguridad, tanto en los entornos de violencia organizada como en la vida cotidiana, sin limitarse a contemplarlas únicamente como víctimas o grupo vulnerable”.

Son muchos los lugares en los que ellas trabajan contra la violencia y por una vida digna. Vemos lo que hacen en Afganistán, en Sudán, en Haití, en Irak, en Gaza o en Colombia. En Liberia sus iniciativas fueron claves para desarmar a los contendientes y que cesara la lucha, y en Sri Lanka, a tenor de los acuerdos que fue capaz de alcanzar el comité integrado por mujeres tamiles y las representantes gubernamentales, tal vez las fallidas negociaciones de paz no hubieran fracasado, ni se hubiera llegado a la dramática situación que hoy se vive en aquél país de haber tenido ellas mayor peso en las decisiones.

No olvidemos tampoco lo que lograron las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, las viudas de Guatemala o las Madres de El Salvador, contra la impunidad de los responsables de las desapariciones forzadas; cómo las Mujeres de Negro, desde Israel y Belgrado, levantaron su voz contra las políticas agresivas de su Gobierno, deslegitimándolas con su desvinculación; o cómo la Ruta Pacífica de las Mujeres Colombianas trató y sigue tratando de desactivar en el día a día los artefactos que mantienen el conflicto armado en su país.

Es ese trabajo y la importante tradición del feminismo internacionalista (recordemos el Primer Congreso Internacional de Mujeres por la Paz en plena I Guerra Mundial) el que reconoce el Consejo de Seguridad en la Resolución 1325. Por primera vez, una resolución exhorta al secretario general, a los estados miembros y al resto de partes (agencias humanitarias, militares y sociedad civil) a emprender acciones para el aumento de la participación de las mujeres en la toma de decisiones en los procesos de paz; también para su protección ante las agresiones que sufren en los conflictos armados y en las situaciones post-conflicto; y para que haya una formación en perspectiva de género (capacidad para tener en cuenta la experiencia de hombres y mujeres) del personal que participa en las operaciones de paz.

Nos congratulamos de que el Plan de Acción de la Cooperación Española responda a esta exhortación con medidas prácticas transversales que implican a todos sus actores.

Carmen Magallón es Doctora en Físicas y directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz 

el viejo verde y las jovencitas

el viejo verde y las jovencitas

Decenas de farmacias se quejan por un anuncio recibido por carta de un fármaco para prolongar la erección, en el que aparece la foto de dos chicas en Río de Janeiro.

 

Entra en el foro:

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=497001

_________________________________________     Opinión

La publicidad no es para nada inocente. Es transmisora de valores sexistas y machistas que están muy arraigados en la sociedad y que debemos de cuestionar.

Este anuncio no se diferencia de cualquier otro donde se que utiliza el cuerpo y la imagen de la mujer  como objeto sexual. La mujer aparece como el fin, la cosa a conseguir, mientras el hombre como el que tiene que continuar, a toda costa, demostrando el macho que lleva dentro.

La diferencia de edad entre las mujeres objeto y el hombre, es claramente una actitud machista que está muy extendida en nuestro día a día. Por lo general, se acepta que los viejos se acuesten con mujeres jóvenes, incluso que se establezcan relaciones de  “amor” y de compromiso, cuando de lo que se trata, claramente, es de control sobre la sexualidad de las mujeres.

 

Lo que está claro es que muchos hombres necesitan ayuda para obtener su erección, con lo cual el fármaco podría resultar sano para su sexualidad, pero imaginemos por un momento lo diferente que hubiera sido el anuncio, incluso innovador, si en vez de aparecer un viejo con mujeres jóvenes, éste comprase el producto farmacéutico para mantener relaciones con una mujer de su edad. Pensando no exclusivamente en su erección sino en  satisfacerla a ella.

 

la imagen habla

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Link del autor Homepage:: http://frito.mifotoblog.com/index.php

entrevista a Eilat Maoz

Kathambi Kinoti
AWID,13/03/2009

A lo largo del obstinado conflicto entre Israel y Palestina, la sociedad civil ha estado respondiendo activamente a las crisis y abogando por la paz y la justicia. AWID entrevistó a Eilat Maoz,[1] de la Coalición de Mujeres por la Paz, una organización israelí que trabaja a favor de la paz en Israel y Palestina.

AWID: ¿Cómo interpretas la reciente ofensiva del ejército israelí contra Gaza?

EILAT MAOZ: El ataque de Israel contra Gaza no nos tomó por sorpresa. De hecho, en los meses previos a éste, presenciamos un lento y constante intento, por parte del gobierno israelí, de aumentar la violencia en la región de Gaza. Muchas personas tienden a olvidar que Israel rompió el ‘tahadiah’ [cese al fuego] mucho antes de concluirlo oficialmente a finales de diciembre. Por ejemplo, en la noche del 4 de noviembre, cuando los ojos del mundo estaban puestos sobre las elecciones en Estados Unidos, Israel lanzó un bombardeo aéreo que provocó la muerte de seis personas palestinas. Israel también continuó endureciendo el sitio alrededor de Gaza, impidiendo que incluso los suministros humanitarios básicos entraran a la Franja, no se diga permitir que la gente cruzara los puestos de registro en una u otra dirección.

A medida que la atención política en Israel empezó a centrarse en las elecciones nacionales, las declaraciones populistas de los políticos se hicieron cada vez más comunes. “No descansaremos hasta que Hamas sea destruido” era la frase que se repetía sin cesar. En realidad, nadie se detuvo a cuestionar si esa meta siquiera es posible ni qué, exactamente, podía lograr un ataque.

Explicar por qué la idea de continuar la guerra se hizo tan popular en Israel requeriría de mucho más espacio del que esta entrevista permite. Sin embargo, parece que además del militarismo “usual” en la sociedad israelí, que puede observarse en cada esfera de la vida, esta vez hubo algo más. El celo respecto a iniciar un ataque puede verse como un intento por reconstruir el orgullo nacional tras la segunda guerra en Líbano, que en el chauvinista Israel fue considerada una vergonzosa desgracia. Asimismo, puede ser visto como el resultado del continuo estancamiento en el conflicto entre Israel y Palestina, así como de la también muy masculina noción de que “tenemos que determinar exactamente quiénes son nuestros enemigos y cómo planeamos lidiar con ellos”.
En todos estos sentidos, las personas de Gaza han sufrido a causa de un ataque que fue dirigido en su contra precisamente porque son pobres, débiles y apenas capaces de competir con el ejército israelí. Fue una guerra que buscaba ganar las más prosaicas ventajas políticas de cara a las elecciones, utilizando las vidas y el sufrimiento humanos de la manera más cínica posible. Fue una etapa adicional del intento de Israel por romper la resistencia popular palestina y mantener la constante ocupación. Ocurrió pese, y quizás incluso debido, al gradual desmoronamiento del sueño sionista nacionalista de un “gran Israel”, depurado de gente árabe.

AWID: ¿Cómo han respondido las organizaciones de mujeres en Israel a la ofensiva y sus efectos?

EM: En años recientes, la Coalición de Mujeres por la Paz (CWP, por su sigla en inglés) se ha convertido en uno de los segmentos más prominentes del movimiento israelí por la paz y de la izquierda radical. La habilidad de la CWP para cooperar con una amplia gama de grupos y partidos políticos - comunistas y anarquistas, más regulares y más radicales, partidos y ONG, etc. - la llevó a ser la líder de las coaliciones entre diversos movimientos, que se han convertido en el principal modus operandi en estos difíciles tiempos.

Además de trabajar dentro de la coalición de movimientos de izquierda durante la guerra, también nos esforzamos por construir otra coalición - una de organizaciones feministas contra la guerra. En la primera semana de la guerra, la CWP logró que más de 20 organizaciones de mujeres firmaran una carta pública dirigida al Primer Ministro, en la cual manifestamos nuestra clara postura contra el ataque y la brutalidad. Una parte de la carta decía lo siguiente:
“Nosotras, organizaciones de mujeres por la paz desde un amplio espectro de posiciones políticas, exigimos el fin de los bombardeos y otras herramientas de muerte, y llamamos al inmediato inicio de deliberaciones para hablar de la paz y no hacer la guerra. La danza de muerte y destrucción debe llegar a su fin. Exigimos que la guerra deje de ser una opción, que la violencia no sea una estrategia ni la matanza una alternativa. La sociedad que queremos es una en la cual cada persona pueda tener una vida con seguridad - personal, económica y social. Es evidente que quienes pagan el más alto precio son las mujeres y otras personas en la periferia - geográfica, económica, étnica, social y cultural - que ahora, como siempre, están excluidas de la vista pública y del discurso dominante. El tiempo para las mujeres es ahora mismo. Exigimos que las palabras y acciones se conduzcan en otro lenguaje”.
Después organizamos varias protestas de mujeres - en Haifa y Tel Aviv - en las que confluyeron árabes y judías, algunas de ellas con posturas más centristas. Quizás lo más interesante fueron las actividades lideradas por un grupo de activistas de la CWP en el sur de Israel. Este grupo organizó varias protestas feministas en Be’er Sheva y Sderot (ciudades ubicadas en la zona blanco de cohetes) y una exitosa conferencia en el centro universitario Sapir en Sderot. Provenientes de los pueblos y ciudades que Israel presentó como totalmente a favor de la guerra, su voz fue un aspecto muy fuerte e importante del movimiento general de protesta.

AWID: ¿La Coalición de Mujeres por la Paz u otras organizaciones de mujeres israelíes han trabajado con organizaciones de mujeres palestinas, ya sea durante este reciente ataque o antes, para abordar el conflicto en curso?

EM: La Coalición de Mujeres por la Paz tiene una postura muy clara respecto a la importancia de mantener una alianza palestino-judía constante. En la actualidad no es fácil cooperar con organizaciones palestinas en los Territorios Ocupados, especialmente debido a la extrema separación física y al temor de normalizar la situación de la ocupación. Sin embargo, la CWP es una de las pocas organizaciones de paz en Israel que ha logrado mantener vínculos constantes con movimientos palestinos. Hemos organizado numerosas protestas de mujeres en relación con los puestos de registro y el Muro;[2] también somos parte de la Coalición contra el Muro. Además, antes, durante y después del ataque a Gaza, la CWP ha mantenido vínculos permanentes con sus socias en Gaza, sobre todo con el Centro de Salud Mental y Derechos Humanos de Gaza, dirigido por Eyad Saraj, y el Movimiento Gaza Libre. Nuestro trabajo conjunto se fundamenta en una lucha y agenda políticas que compartimos: la resistencia incondicional a la ocupación.
La CWP tiene un personal mixto palestino-israelí, con una estructura de dos Coordinadoras Generales - una judía y otra palestina. Dentro de Israel, la CWP trabaja sólo en coaliciones judeo-palestinas, coopera regularmente con organizaciones de mujeres palestinas y organiza todos sus eventos sobre la base de una representación igualitaria de palestinas y mujeres de otras comunidades marginadas.

AWID: ¿Cuál es la situación ahora que hay un cese al fuego y qué significa éste para las mujeres?

EM: ¿En realidad ha habido un cese al fuego, y por cuánto tiempo? Aunque el ejército israelí se ha retirado de la Franja de Gaza, ¿quién sabe cuándo volverá a enviar allá a sus tropas? ¿Cómo pueden las mujeres reconstruir sus vidas, y las de sus familias, cuando Israel sigue controlando las fronteras y negando el ingreso de suministros? A nosotras, todas estas preguntas nos parecen cruciales y nos obligan a continuar nuestra lucha, aun después de que la pólvora se ha hundido en la tierra.
Una de las cosas más aterradoras es el hecho de que 1.5 millones de personas despertaron el día después del ataque con un trauma que les durará toda la vida. Seguimos escuchando historias de niñas y niños que orinan sus camas porque aún tienen miedo de las bombas en la noche; de personas adultas que sufren todo tipo de síntomas del síndrome de estrés post-traumático, desde ira hasta una angustia insuperable; de desnutrición y de lesiones horribles que no reciben un tratamiento adecuado, simplemente porque los hospitales de Gaza no pueden proveerlo. Las mujeres padecen todos estos problemas, pero también son las encargadas de brindar cuidados, por lo que su sufrimiento es mucho mayor.
En Israel, las mujeres han padecido severas adversidades económicas, ocupacionales y emocionales debido a que todas las estructuras gubernamentales, incluyendo el sistema de bienestar social, han fallado en brindar ayuda a la población israelí durante los ataques de cohetes. La guerra dejó a muchas de estas mujeres en un estado de desesperación y también en la posición de tener que cuidar a sus dependientes, entre quienes a menudo hay hombres.

AWID: A tu criterio, ¿cómo se podría resolver permanentemente el constante conflicto entre Israel y Palestina?

EM: Hoy día hay de hecho, sobre la mesa, no más de dos sugerencias bien conocidas para una solución política permanente: la solución de un Estado o la de dos Estados. Aunque resulta difícil estimar cuál de éstas sería más factible y en qué plazo, ambas “soluciones” pueden ser vistas apenas como un paso en el largo proceso de transformar las profundas estructuras de la desigualdad de poder en nuestras sociedades. Es por ello que la CWP enfatiza un enfoque feminista integral en lo que concierne a la paz. Una perspectiva feminista mira los esquemas complejos de las estructuras de poder y procura alterarlos radicalmente.
Me parece que lo fundamental es recordar que el marco político - un Estado o dos Estados - es menos importante que su contenido. La pregunta principal es cómo se manifestarán los principios de ciudadanía igualitaria, participación democrática y justicia social en el Estado o los Estados que finalmente aparezcan en la región de Israel y Palestina. De modo que luchamos por esos valores básicos - para el presente, el mañana y los años por venir.

Información relacionada: Más entrevistas, artículos y recursos sobre el conflicto en Gaza están disponibles en
http://awid.org/eng/Issues-and-Analysis/Library/Further-information-on-the-conflict-in-Gaza.

Notas:
1. Eilat Maoz es una de las dos Coordinadoras Generales de la Coalición de Mujeres por la Paz. Leer más sobre la Coalición y sus actividades en http://www.coalitionofwomen.org.
2. Nota de la traductora: Se refiere al Muro de Cisjordania, construido por el gobierno de Israel. Ver: Amnistía Internacional, ‘Soportando la ocupación: la población palestina, bajo sitio en Cisjordania’ (Índice AI: MDE 15/033/2007), 4 de junio de 2007, descargable en
http://www.amnesty.org/
http://www.es.amnesty.org/paises/israel-y-territorios-ocupados/el-muro-de-cisjordania/.

Traducción del inglés: Laura E. Asturias




un cura está más protegido que lince+bebé junt@s

un cura  está más protegido que lince+bebé junt@s

Las Melidas nos informan

Las Melidas nos informan

El Salvador entra en la recta final hacia las elecciones presidenciales del próximo domingo. La derecha y la izquierda apuran sus esfuerzos para conseguir la victoria, y es que las encuestas muestran lo ajustado del resultado siendo realmente difícil vaticinar un ganador entre la derecha que representa el ex director de la policía, Rodrigo Ávila, y la izquierda representada en el periodista Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la liberación Nacional. Mientras, las organizaciones sociales y en especial de mujeres, gane quien gane, seguirán con su compromiso político de mejorar las condiciones de la población. En ese contexto, las mujeres tienen un papel primordial en la lucha por justicia, la igualdad y contra la violencia. Una de ellas, es el Movimiento de de Mujeres Las Mélidas.

Miguel Villafranca, de Radio Lora, de Zurich, estuvo en El Salvador conversando con Sandra Guevara, directora del Movimiento Las Mélidas.

La voz de las mujeres continúa levantándose. Colombia


VOCES DE MUJERES

 

Los análisis o lecturas políticas dependen de los intereses del momento y de quien los haga, nosotras decimos, depende de los ojos del(a) poeta.  Lo cierto es que en Barrancabermeja y la región del Magdalena Medio la muerte y la impunidad se campea en las calles, en las casas, en las instituciones.  En el año 2009 van 60 asesinatos según información del Observatorio de Paz Integral - OPI, de los cuales en Barrancabermeja son 24 los asesinatos; la situación de amenazas de desplazamiento y desaparición continúa a diario en la mayoría de los municipios a pesar de la militarización que se vive en la región. El día 13 de febrero de 2009 en Barrancabermeja asesinaron a LUIS ALBERTO ARANGO CRESPO, dirigente, pescador, comprometido con el medio ambiente, integrante del movimiento político del señor Alcalde, y esto rebosó o partió la copa que no debía quebrarse, esta muerte nos dolió a todas y todos, pero ¿porqué los(as) otros(as) veintinueve no dolieron socialmente?, ¿porqué esos veintinueve al Sr. Alcalde no lo provocó para sentar posición frente a la vida?; este es un llamado a no dejar pasar, ¿no será que nos pasó lo del poema de Bertro Bres?:

 

Vinieron por el joven, a mi no me importó, yo no era joven,

Vinieron por la mujer, yo no era mujer,

Vinieron por el sindicalista, yo no era sindicalista,

Vinieron por la prostituta, yo no era prostituta,

Vinieron por el Gay, yo no era gay,

Vinieron por mí, ya era tarde…

 

En Barrancabermeja y San Pablo reparten panfletos sembrando el terror a través de amenazas y anunciando una limpieza social, estos panfletos son repartidos en los distintos sectores de la ciudad y del pueblo de distintas formas  en Barrancabermeja ha repartido según versiones de las comunidades en una camioneta blanca, sin placas en otros sectores lo reparten niños  lógicamente son utilizados por los que siembran la muerte. También utilizan otros mecanismos y son las llamadas telefónicas a  jóvenes, los cuales algunos han sido sacados de la ciudad  ya que sus padres en medio del susto, la angustia y el querer protegerlos(as) la única salida que han hallado es el desplazamiento.

 

 

HECHOS:

 

  1. El lunes 9 de marzo, en horas de la noche, jóvenes del barrio Altos del Campestre, del sector suroriental en Barrancabermeja recibieron una llamada amenazando a cuatro jóvenes del barrio, donde les manifestaron: “pelaos, cuídense, los tenemos en la mira, dejen de estar en gallada…”.

 

  1. El martes 10 de marzo, aparecen  panfletos de amenaza a los(as) jóvenes, a los gay, a las prostitutas, etc., anunciando nuevamente operativos de los mal llamados “limpiezas sociales” a cargo de escuadrones de la muerte que para las comunidades sin nombre o con cambio de nombre es la misma estrategia de guerra creada por el estado, el paramilitarismo que sigue operando en la región y en Barrancabermeja  panfleto que se  atreve a manifestar  que piden disculpas si en su accionar caen civiles inocentes.

 

  1. El día 09 de Marzo, en el municipio de San Pablo ( Sur de Bolívar) también circularon comunicados de las autodefensas Gaitanistas donde manifiestan su presencia en el municipio y en la zona de influencia, que estarán combatiendo a la subversión y todo aquel que atente contra el estado mayor.

 

  1. Que el fin de semana del 14 y 15 de Marzo, vuelven a circular en las calles de San Pablo (sur de Bolívar), panfletos que anuncian también operativos de  “limpieza social”, por parte actores armados que operan en la región, tal como han circulado en Barrancabermeja y en otros municipios de la región y del país.


 

  1. Se siguen ejerciendo controles sociales y patrullajes en los barrios por parte de hombres armados en motocicletas y vehículos, intimidando a las comunidades para  mantener el control e implantar nuevamente normas  de comportamiento.

 

 

ANTE ESTOS HECHOS NOS PREGUNTAMOS:

 

Ø      ¿Qué papel juegan las autoridades legalmente constituidas en la ciudad y en la región, conociendo que se ha aumentado el pie de fuerza como una supuesta solución, pero los resultados están evidenciando lo contrario

 

Ø      ¿Cuáles son las políticas sociales que desarrollan las Administraciones Municipales, de prevención y atención a situaciones tan graves como la drogadicción, la proliferación de VIH ó las posibilidades de ocupación o de formación tienen los y las jóvenes hoy día?, y ¿y el porqué se le está entregando la responsabilidad del desarrollo de labores sociales a los militares en Barrancabermeja y en la región del Magdalena medio, no es esta una forma MÁS DE MILITARIZAR LA VIDA DE LOS CIVILES convirtiéndolos en blanco fácil de la guerra?

 

Ø      ¿Cuál es el papel de las autoridades legalmente constituidas, cuando las realidades nos muestran que otros (ilegales) llamados águilas negras, rastrojos, etc. y que para muchos en la ciudad son  los mismos  paramilitares, están mandando en Barrancabermeja y la región? Hacemos un llamado para que las autoridades legalmente constituidas recobren el control de la ciudad y la región.

 

LLAMAMOS:

 

A LAS AUTORIDADES CIVILES Y MILITARES  a cumplir su función y a investigar estos hechos.

 

A LAS MUJERES Y COMUNIDAD EN GENERAL a no quedarnos callados(as), a denunciar porque el silencio nos convierte en cómplices.

 

A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES  a que sigamos rodeando, acompañando y orientando a las víctimas, para exigir la defensa de sus derechos, para que se conozca la verdad, haya justicia y reparación, y se ejerza el derecho de la No Repetición.

 

A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL para que acompañe a las comunidades de esta región y se pronuncie ante las autoridades competentes por la  situación que se está viviendo en la región y la ciudad en materia de derechos humanos.

 

 

ORGANIZACIÓN FEMENINA POPULAR

Barrancabermeja – Magdalena Medio – Colombia

Marzo 18 de 2009

 

La rebelión de las mujeres cultivadoras de cacao en Costa de Marfil

La rebelión de las mujeres cultivadoras de cacao en Costa de Marfil

Nos adentramos en el papel de la mujer trabajadora en África. Antonio Molina y Rafael Sánchez, del departamento de África, de la Fundación Sur, nos presentan el trabajo que están realizando; las mujeres cultivadoras de cacao en Boko, en Costa de Marfil.

La “Asociación de Mujeres Cultivadoras de Cacao” reúne a más de un millar de mujeres. Según su fundadora la creación de la entidad se basa en “la miseria de las mujeres enfrentadas a la riqueza de los hombres, que poseen las plantaciones de cacao y café”. Y es que según la tradición, las mujeres no pueden crear, y mucho menos heredar, una plantación. Rafael Sánchez y Antonio Molina nos cuentan la experiencia de este grupo de mujeres empeñadas en tener y trabajar plantaciones.

 

las linces; respondiendo a los oVispos

las linces; respondiendo a los oVispos

Proteger. (al ser humano).v. transitivo  Planificar nuestra propia familia poniendo y quitando, al gusto, uno, dos o más órganos; proyectar nuestra capacidad reproductiva día a día; eligiendo abortar hoy, o siempre; prefiriendo parir, no como un objeto de la prisa, sino permitir a la naturalidad dar vida.

La violencia contra la Mujer es estructural

lasdel8+d-generadas+et.al nos sumamos al manifiesto de Feministas autónomas, en este 8 de marzo.

Os invitamos a que acudais a la manifestación y disfruteis del vermút que tendrá lugar a eso de las 13.30 en la Plaza Asso, de Zaragoza.

Presentación del portal feminista

www.unahabitacionpropia.org

Además de vermú y tapeo, también disfrutaremos de las actuaciones de:

Teatro de las desabillhadas en efervescencia

Concierto de Maríaconfussión

Y la presencia de La Pantera rossa y sus libros

 

Feministas Autonomas, comunica:

Las mujeres se han rebelado, y nos rebelamos contra la opresión y la injusticia, a lo largo de toda la historia.

Las mujeres estamos en la calle y no estamos calladas: Denunciamos y manifestamos que este Día Internacional de la Mujer es un día de lucha que nosotras las feministas autónomas hemos conmemorado desde los años noventa en las calles y sin permiso.

Denunciamos la opresión de la iglesia, del estado, de la la economía neoliberal que utiliza los recursos naturales, la fuerza laboral de cada trabajador y trabajadora en beneficio de un capital transnacional depredador es injusto.

Para nosotras la pobreza es violencia, porque es a causa de injusticias sociales, y las mujeres somos más pobres de los pobres. Nosotras recibimos menos honorarios por iguales trabajos, los planes en Isapres son de mayor costo para las mujeres en edad fértil, y está la exigencia de un examen de embarazo para optar a un trabajo…un examen que no es legal pero que se hace igual y tiene que resultar negativo porque si no te quedas sin opciones laborales… El aborto y la “píldora del día después” solo existe para quién la pueda pagar y es prohibido e ilegal para las pobres.

Nosotras manifestamos la libertad de escoger a quién amar, y denunciamos la discriminación contra las personas que aman a personas del mismo sexo. Basta de llamarles -de llamarnos- minorías sexuales…porque no lo son y la sociedad es de todos y todas. Denunciamos la obligatoriedad conyugal. Dentro del matrimonio es dónde se produce los mayores hechos de violencia con su máxima expresión que son los FEMICIDIOS.

Nosotras no contamos las muertas ni ponemos flores… ellas tenían una vida que un femicida se las arrancó porque se negó a obedecer…se negó a vivir sometimientos, vejaciones o humillaciones…

Manifestamos el derecho a la resistencia y a la desobediencia, a vivir como se quiera vivir. Denunciamos que la violencia contra la mujer es estructural. Y denunciamos que no todas las mujeres están en la calle porque en democracia existen presas políticas, presas mapuche y seguimos diciendo que esta democracia es una desgracia porque no es democracia, si no un estado policial.

Denunciamos los montajes que se están haciendo en contra de comuneros mapuche, dónde el estado chileno solo defiende el capital, y lo defiende a costa de matar a las y los mapuche, contaminar aguas, talar bosques autóctonos, dejar a pescadores artesanales sin trabajo por los barcos factorías y a trabajadores y trabajadoras cesantes…

BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!!! BASTA DE VIOLENCIA CONTRA EL PUEBLO MAPUCHE!!! BASTA DE MONTAJES CONTRA QUIENES SE REBELAN A SU ESTADO NEOLIBERAL, RACISTA Y MACHISTA!!!

El machismo perdura en la gente joven

El machismo perdura en la gente joven

Reflexiones sobre el artículo: El machismo perdura en los más jóvenes: http://www.publico.es/espana/202935/machismo/perdura/jovenes


El machismo no es cuestión de edad sino de educación. Las y los jóvenes continuarán reproduciendo los estereotipos que se les enseña, es decir, los propios de una sociedad machista.

Se sigue sin invertir tiempo ni dinero en nuevos cuentos infantiles que hagan desaparecer, por ejemplo, a la Cenicienta; esclava y sirvienta primero de la madrastra y después del amor, o Caperucita roja; niña débil e indefensa que corre los riesgos del bosque porque se atreve a andar sola, o la Blancanieves; bella, muy bella, la única cualidad que tiene, además de ser sirvienta de los enanitos y pasiva por excelencia hasta que viene quien la rescate hacia el matrimonio. Único objetivo de la mujer.

Por no hablar de las malas muy malas, la madrastra y la reina bruja de Blancanieves. Otro estereotipo para las mujeres que ejercen mando.

Por no hablar de los libros de texto que se estudian en las escuelas. Siguen estando en manos de editoriales relacionadas con la Iglesia, como SM. Entidad a la que le interesa mantener el estilo de familia tradicional, para controlar su economía en declive debido a los estilos de familia que van surgiendo.

Cuando empiezas a buscar información sobre actuaciones para visibilizar y combatir el machismo, te das cuenta de que hay una gran cantidad de material, normalmente subvencionado por alguna entidad pública, pero todo queda ahí. Nadie se molesta en llevar al aula, a los barrios, a los colectivos vecinales y políticos ni una sola de las propuestas teóricas.

Es cierto que hay que formar al profesorado, pero es un error decir que es lo primero que se debe de hacer. El primer contacto socializador que tenemos las personas es la familia.

Hay que reeducar a las madres y a los padres. Deberíamos de compaginar talleres para el alumnado, las AMPAS y por supuesto, para los colectivos sociales.

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Lée el artículo: http://www.publico.es/espana/202935/machismo/perdura/jovenes

El machismo perdura en los más jóvenes

Los expertos insisten en educar en igualdad para evitar la violencia de género

"Me preocupa que las jóvenes identifiquen la violencia de género con las personas más mayores, y que no sean capaces de detectar el acoso en los mensajes a los móviles o cuando su chico les dice cómo tienen que vestir".

En dos ocasiones, en actos diferentes, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha pronunciado estas palabras en los últimos días. La razón: el asesinato de Marta del Castillo. Su caso ha hecho saltar todas las alarmas y ha provocado que los expertos empiecen a preguntarse si los jóvenes que han crecido en una sociedad más igualitaria que la de sus padres continúan repitiendo e interiorizando actitudes machistas que luego pueden convertirse en violencia.

La psicóloga Beatriz Santos ve a diario cómo piensan y se relacionan los jóvenes entre sí en los talleres para prevenir la violencia de género que imparte en varios institutos, a través de la Fundación Salud y Comunidad. "Los roles se van igualando. Es decir, que también son ellas las que dan el primer paso en las relaciones amorosas y no pasa nada por ello y, lo más importante, es que se empiezan a identificar y criticar las situaciones de desigualdad", indica la experta.

Para explicarlo, Santos cuenta un caso reciente que planteó a sus alumnos al preguntarles cómo conciliaban sus relaciones personales. Una de las chicas, de 14 años, respondió que los viernes salía con sus amigos y el fin de semana con su novio. "Le preguntaron por qué no juntaba a todos y respondió que cuando está con sus amigos ligan con ella y a su novio no le gusta", recuerda la psicóloga. Las propias compañeras recriminaron a la chica que permitiera esa actitud "de celos" de su novio.

Los cambios se van produciendo, aunque sea de forma muy lenta, como demuestra la encuesta de la Juventud de 2008. Al preguntar a los jóvenes la principal razón por la que han dejado de vivir con sus padres, el 42,6% de los varones aseguró que para adquirir independencia mientras que entre las mujeres (35,7%) el principal motivo era formar su propio hogar o familia.

Aunque este porcentaje era superior hace cuatro años, las desigualdades aún persisten ya que sólo el 29,4% de las encuestadas en 2008 se fue de casa de sus padrespara lograr independencia.

Pequeños detalles

Para Santos, una de las principales razones por las que aún persisten las desigualdades es el desconocimiento de lo que significa educar "con las gafas del género puestas", tanto por parte de los profesores como de los padres. "No se trata de decir que niños y niñas son iguales, que también, sino de los detalles diarios, porque si un niño ve que es su padre el que siempre lleva el coche, ahí le transmitimos que las mujeres no pueden conducir", señala.

"No se trata de decir que niños y niñas son iguales"

La experta cree que los jóvenes van interiorizando la teoría "pero en la práctica aún les cuesta, sobre todo, porque seguimos transmitiendo la idea del amor romántico y es necesario que entiendan que no se trata de que te quieran más, sino de que te quieran mejor".

Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía y experta en estudios de género, apuntaba en la misma dirección el pasado jueves durante la presentación de un libro sobre este tipo de violencia: "Si el aprendizaje viril se sigue realizando en términos de superioridad respecto de las mujeres, la libertad de ellas no estará garantizada".

 

 

Una comunicación desde mujeres en movimiento

Una comunicación desde mujeres en movimiento

Idania Trujillo

Minga Informativa de Movimientos Sociales

Al quebrar la tradición que afirmaba, desde sus mitos fundacionales, el papel secundario, doméstico de criaturas que lindaban la irracionalidad, las mujeres conjuraron una rebelión gestada, muchas veces, desde la clandestinidad o desde lugares invisibles. Pero su presencia en el espacio público local e internacional ha dejado de ser de excepción para irrumpir con fuerza en todos los ámbitos. También en los movimientos sociales, donde por fuerza de su persistencia y tenacidad y, poco a poco, han ido construyendo espacios para repensar el mundo y articular propuestas y acciones.

Uno de esos espacios es la Minga Informativa de Movimientos Sociales, una iniciativa de convergencia en comunicación entre movimientos sociales de América Latina y el Caribe que surgió en el marco de las convergencias en resistencia al modelo económico y social excluyente y que, desde el pasado año, comenzó un programa de capacitación en comunicación y género para mujeres comunicadoras y líderes de organizaciones sociales de América Latina.

Partiendo de la necesidad de afianzar estrategias de comunicación desde y con las mujeres, se organizaron varios talleres presenciales en 2008 cuya finalidad fue la de impulsar una mayor difusión de la participación y propuestas de las mujeres en las actividades de la agenda de los movimientos.

En cuanto a la información, continúa siendo prioritaria la necesidad de afianzar estrategias de comunicación que permitan a las mujeres (comunicadoras y lideresas) entender la comunicación como proceso, a la vez que puedan impulsar una mayor difusión de su participación y propuestas, así como de potenciar creativamente medios y herramientas comunicativas hechos desde sus visiones.  Es esencial, por tanto, asumir el derecho a la comunicación con y desde la perspectiva de género.

Asumir, cada vez más conscientemente, los procesos de información, comunicación y formación desde una visión política tratados a partir de herramientas de las ciencias sociales en general y de la comunicación en particular, sigue siendo un desafío sobre todo porque se trata de ir incorporando, también, el enfoque de género a las discusiones teóricas y a las prácticas concretas de cada organización y red.

Este es solo el comienzo de un esfuerzo hermosamente construido y que, como todo lo que comienza, es susceptible de ser modificado porque parte de la riqueza diversa y compleja de las experiencias que aportan las mujeres comunicadoras en movimiento.

 

Red de mujeres

http://www.mujeresafro.org/

¿Quién teme a los procesos colectivos?

¿Quién teme a los procesos colectivos?

Apuntes críticos sobre la gestión de la violencia de género en los movimientos sociales

http://mambo.pimienta.org/%C2%BFquien-teme-a-los-procesos-colectivos/

El discurso contra la violencia hacia las mujeres forma parte implícita y también explícita del discurso político general. La violencia machista es rechazada por el conjunto de la sociedad y todo el mundo parece reconocer que es un problema político de primer orden. Por supuesto, también los movimientos sociales recogen estos planteamientos y muestran abiertamente su propio discurso antisexista. Hasta aquí perfecto.

Os preguntaréis por qué estamos escribiendo este texto… Nosotras nos preguntamos por qué hay tantas agresiones dentro de los movimientos sociales y por qué tanta incapacidad para gestionarlas colectivamente. Nos preocupa el nivel de tolerancia que hay en los espacios políticos ante las agresiones y la naturalización/normalización de ciertas formas de violencia. Nos inquieta la incongruencia entre discurso y práctica y la falta absoluta de sensibilidad al respecto; lo que demuestra que es un tema de cuarta, si es que llega a considerarse como tema. Nos enfurece que dentro de los movimientos sociales actuemos como si nos hubiésemos creído lo de que las cuestiones que plantea el feminismo ya fueron asumidas por tod*s y por tanto, ya están superadas y son repetitivas e innecesarias. Y ello a pesar de que reivindicaciones básicas de hace más de un cuarto de siglo siguen aún en el tintero, y cuando las mujeres de todo el mundo sufrimos discriminación, abusos y control de distinto tipo que coartan la libertad de expresión, de pensamiento, la libertad sexual y de movimiento. No solo eso, en el contexto de Barcelona hay un retroceso en las prácticas colectivas y en el discurso respecto a un pasado no tan lejano, hecho sintomático de que apenas quedan grupos feministas, lo que demuestra que, una vez más, eran solo las mujeres las que se ocupaban de la violencia. Este retroceso en las prácticas colectivas no es un problema de los 4 babosos de turno, hablamos de un problema estructural y de una cuestión de responsabilidad colectiva.

Sin embargo, existe una gran resistencia a identificar lo obvio, a calificar como tal las múltiples caras de la violencia contra las mujeres, así como para detectar los casos que pueden ser incluidos bajo ese nombre; este es un magnífico mecanismo para nadar y guardar la ropa, del tipo “la violencia está muy mal, pero esto justamente no es violencia”.

La violencia estructural contra las mujeres no es un concepto abstracto propio de los libros, ni una cosa de la vida de los otros, ajeno a nuestro micromundo en los movimientos sociales. La violencia estructural no son los cuatro abusos concretos en boca de todo el mundo, ni la suma infinita de agresiones que cada una puede constatar haber sufrido. Tampoco son aquellas acciones perpetradas por monstruos que vejan y apuñalan. El iceberg no sólo es punta.

Estamos hablando de pautas generalizadas de dominación que atraviesan la experiencia de ser mujer y todas las esferas de la cotidianidad: las relaciones personales, la percepción y el uso del espacio público, el trabajo, la autoridad reconocida, la percepción de los propios derechos o la ausencia de ellos, la relación con el propio cuerpo y la sexualidad, y así un largo etcétera.

La violencia estructural es un mecanismo de control sobre las mujeres, pero no solo como forma extrema, amenaza de castigo omnipresente que necesita ser provocada o desencadenada, sino que es una forma de relación normalizada y naturalizada y que por lo tanto puede ser ejercida sin necesidad de justificación.

Pero no estamos haciendo una disertación teórica, hablemos de casos concretos. En el último año han habido, dentro de los movimientos sociales, numerosas agresiones hacia mujeres: agresiones en el seno de la pareja, violencia psicológica en la convivencia y agresiones físicas y sexuales dentro de un espacio político…, en las que en ningún caso el agresor ha recibido respuesta alguna. En otro caso reciente dentro del contexto político de Barcelona, una mujer de nuestro colectivo ha sufrido una violación en su propia casa por un habitante de la misma, que es uno entre tantos. Dicho sujeto se pasea tranquilo durante semanas, ajeno a cualquier movimiento que se pudiera estar cociendo por parte de ella, pues –angelito- ni siquiera era consciente de haber hecho nada malo… Pero se equivocaba. Ella quiso hacerlo público y plantearlo en un gran colectivo, con él presente, proponiendo su marcha inmediata. No solo porque lo ocurrido es una agresión hacia ella, sino porque es una cuestión política y colectiva de primer orden. Y este colectivo toma la decisión de que dicho sujeto ha de irse de la casa por una cuestión colectiva y política.

Nosotras valoramos positivamente una cosa, y es que hace mucho, mucho tiempo que no veíamos reaccionar así a una mujer, ni a un colectivo, teniendo en cuenta las dificultades y los obstáculos que habitual y sistemáticamente encontramos para gestionar grupalmente estas situaciones. En un inicio, nos sentimos muy satisfechas de que esta agresión no hubiera sido silenciada como tantas otras y obtuviera una respuesta. En este sentido, este caso es una excepción. Sin embargo, a partir de aquí sucedieron muchas cosas, cambios de discurso, de posiciones y decisiones. Con el paso del tiempo, lo que en un inicio fue considerado político terminó relegado al terreno de los conflictos personales. Siete meses después, se tomó la decisión de que el sujeto regresara a los espacios públicos de la casa, que funcionan como centro social. Más allá de esta cuestionable decisión, lo que nos parece grave es el proceso por el cual se llega a este resultado, en definitiva semejante a tantos otros.

Que los grupos (aunque una minoría) traten de buscar una respuesta ante los casos de violencia que se producen en su seno supone un paso hacia delante en la reflexión, la gestión colectiva y la erradicación de la violencia. Pero notamos que en líneas generales, y a causa de la falta de profundidad y sensibilidad a la que nos referíamos, las respuestas que suelen darse desde colectivos mixtos, a nuestro entender, ni se acercan a los mínimos exigibles, y a menudo sufren de algunos problemas de base que desvirtúan el proceso. Hablaremos aquí de tres de ellos que nos parecen particularmente graves:

• El primero, más recurrente y más influenciado por el trato mainstream de la materia, es el darle a los casos de violencia contra las mujeres un trato de problema privado y personal, a ser resuelto entre dos. Cuando lo que es denunciado como agresión se afronta como una cuestión personal donde intervienen emociones, o se lee como un asunto turbio donde no hay una verdad, sino dos experiencias muy distintas de una misma situación confusa, etc., entonces, perdemos la posibilidad de intervenir políticamente, que es al fin de lo que se trata cuando hablamos de violencia machista.

Hay incluso formas de trasladar el asunto a un plano personal dentro de una gestión colectiva. Por ejemplo, cuando se plantea cualquier trabajo del colectivo como hecho por y para la “víctima”, en vez de una tarea que el colectivo necesita para sí; cuando la intervención del grupo se plantea como una forma de mediación entre las “partes afectadas”; o cuando se define el problema como un asunto particular del colectivo a ser resuelto de puertas adentro, o lo que es lo mismo, la versión grupal de los trapos sucios se lavan en casa. Es decir, colectivizar no es condición suficiente para hacer política.

Cuando tomamos decisiones o posicionamientos políticos, siempre está la posibilidad de recibir críticas y entrar en discusiones. De hecho son muchos los debates que siguen abiertos dentro de los movimientos sociales en Barcelona. Pero resulta que ante las situaciones de gestión colectiva de violencia contra mujeres, se levantan murallas contra las opiniones, críticas y planteamientos externos; se intenta mantener a toda costa fuera del debate colectivo. ¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué tanto miedo al debate? ¿No será fobia enfermiza a las feministas? ¿O es que ni siquiera le estamos dando la categoría de asunto político?

• El segundo problema de la gestión de los colectivos no feministas de casos de violencia contra las mujeres consiste en trabajar a partir del engañoso esquema víctima-agresor, propio de la crónica de sucesos. De acuerdo con éste, hay un agresor, que es el hombre malo, el monstruo, la excepción; y una víctima, la que necesita auxilio. Cuando el que tiene que ocupar el primer papel es un colega o compañero, tenemos muchos problemas para “colgarle la etiqueta”, y miedo a “demonizarlo”, porque además este esquema se plantea como un juicio integral sobre la persona. Pero, llamemos a las cosas por su nombre: agresión es lo que describe el hecho, agresor es el que la comete. Hacer esto no debería ser un obstáculo insalvable ni tampoco una opción reduccionista que niegue otras facetas que pueda tener una persona. Los eufemismos y relativismos son un atajo lingüístico para que el entorno del agresor y él mismo se sientan más cómodos con el relato de los hechos, pero por eso mismo no ayuda a cambiar ni la realidad de la convivencia ni la conciencia respecto a los hechos.

Por el miedo a llamar a las cosas por su nombre pretendemos encontrar “otras explicaciones” o incluso justificaciones, del tipo “estaba borracho/drogado”, “ella se estaba insinuando, o se lo estaba buscando”, y también a cuestionar el grado de responsabilidad del agresor sobre sus actos, y así un largo etcétera. Como consecuencia de la inoperancia del esquema, solemos perdernos en juicios pormenorizados de los sucesos, como si ahí residiera la solución. Se traslada la discusión a factores externos o a detalles morbosos de los hechos en vez de abordarlo desde la comprensión de lo estructural de la violencia contra las mujeres y la necesidad de conservar una tensión y atención constantes para no reproducirla. Si no, ¿por qué cuando el caso concreto nos toca de cerca, los principios que en otras circunstancias serían incuestionables se desvanecen?

El segundo papel dentro de este esquema se le atribuye a la mujer agredida, con lo que se la sitúa en una posición de incapacidad: todo lo que diga o haga la “víctima” será leído en clave de reacción emocional, nerviosismo, impulsividad e indefensión. Las actitudes paternalistas y proteccionistas hacia la que ocupa el rol de víctima obstaculizan su participación en plano de igualdad en el proceso colectivo.

Entonces, reconocer la estructuralidad de la violencia machista es empezar a crear las condiciones necesarias para evitarla, y en último lugar responsabilizarnos cuando sucede en nuestro entorno. Pero a menudo esto no se da porque asumir esa responsabilidad es abrirle la puerta a la posibilidad de reconocernos en los zapatos del agresor, lo que da pie a lamentables estrategias de corporativismo masculino, en el que los compañeros guardan silencio por miedo a que sus cabezas rueden junto a la del que está siendo señalado abiertamente en ese momento.

• Por último, en la práctica de la gestión colectiva de agresiones contra mujeres encontramos una jerarquización de intereses tácita, y en consecuencia una subordinación de todo lo referente a nosotras. Cuando lo que se prioriza por encima de todo es el consenso, en un grupo donde más de la mitad no tienen siquiera una reflexión propia previa y cuyo discurso pasa por simplificaciones precocinadas propias de cualquier telediario, y además estas opiniones se ponen a la misma altura que discursos fundamentados y sensibilidades desarrolladas a partir de un trabajo previo, entonces, nos dejamos arrastrar por la tiranía de lo mediocre, que conseguirá desvirtuar los argumentos y rebajar el discurso a un nivel de mínimos. Encadenar palabras grandilocuentes no significa articular un pensamiento elaborado.

Sucede que, para empezar, sólo hay una decisión política posible, y es que el agresor desaparezca de todos los espacios comunes, sin medias tintas. Pero la priorización del consenso por miedo al conflicto también implica que, ante el reto de tomar una posición política como colectivo, no habrá lugar para distintas posturas que son irreconciliables y excluyentes entre sí alrededor de esta decisión, por muy bien o mal argumentadas que estén. Intentar consensuarlas nos lleva irremediablemente a puntos muertos de estancamiento sin poder llegar siquiera a estos mínimos

El consenso aquí expuesto cumple dos funciones: mantener cierta cohesión en el grupo y dar una ilusión de legitimidad a las decisiones. Ante el riesgo de conflicto se agudizan los roles de género preestablecidos, que para las mujeres significa cumplir el papel de mediar, pacificar, comprender. Paradójicamente nos encontramos con que otras mujeres actúan priorizando la unidad del colectivo y el consenso mediocre, como si la agresión a una de nosotras no fuera en realidad problema de todas. Esto es a su vez pone de manifiesto lo arraigadas que están las formas heteronormativas en nuestro hacer: la definición de lo que es público y político se hace de acuerdo con los cánones del universal masculino, y así las mujeres asumimos discursos construidos en esa clave y puestos en el centro bajo esa lógica y dejamos de politizar cuestiones que nos afectan por no aburrir o dar la nota, perpetuando la necesidad de aprobación de la mirada masculina y las formas de relación entre sexos. Otra vez nos vendieron la moto y nos dedicamos a cooperar para que nada cambie.

En definitiva, ¿qué vamos a hacer al respecto de todo lo expuesto? Lo peor del sexismo se reproduce en los movimientos sociales, pero no estamos asumiendo las responsabilidades colectivas para hacer una gestión adecuada de la violencia de género. Como vienen diciendo las feministas desde hace décadas, es necesario hacer políticas las cuestiones que nos afectan a las mujeres, y no solo de palabra ni como coletilla. Si apostamos por los colectivos mixtos, coloquemos dichas cuestiones en el centro dándoles la importancia que tienen. Y es evidente, pues, la necesidad de espacios no mixtos y colectivos feministas, así como de recoger el trabajo y las aportaciones que estos grupos vienen haciendo.

Para finalizar, los colectivos que asumen gestionar una situación de violencia de género han de hacer público su posicionamiento y permitir el debate para que sirva de precedente y que así se produzca una acumulación de experiencias (no partir siempre de cero). De lo contrario, estamos privatizando, restando trascendencia y practicando seudo política de auto consumo.

LasAfines

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Contestando al nº two del Vaticasno

Contestando al  nº two del Vaticasno

El señor Narciso Bartolone no sólo se olvida de incluir a las madres y a las hijas en su discurso celestial, sino que arremete contra la escuela, las parejas no heterosexuales, el aborto y la eutanasia.

Estamos de acuerdo en que la Familia es el lugar donde comienza la educación de la persona. Pero a este Sr Vaticano se le olvida que, afortunadamente, no existe un único estilo de familia.  La familia tradicional ha delegado la educación en las madres y en las abuelas, con un padre ausente que a modo de fantasma aparecía cuando dormías y desaparecía con el alba.  Éste es el ideal que perpetúa la Iglesia Vaticana: el misterio de la Santísima religiosidad ¿dónde está el padre? ¿Dónde y cuándo acaba la responsabilidad de la madre? ¿Dónde y para cuándo comienza la responsabilidad del hombre? No sólo es poner la semillita y dejarla que crezca. Hay todo un proceso, nada místico, de trabajo diario, empeño y amor que se remonta  a 1 millón de años, y todavía hoy, sigue siendo resuelto por las mujeres.

No reconocer otras opciones de familia, el derecho a decidir si abortar o parir, las dos cosas o ninguna, según la etapa vital de la mujer, incluso, no aceptar el Derecho a tener una muerte digna o una vida infame, tiene que ver con el control que el poder patriarcal-heterosexista-católico pretende ejercer para reestablecer su dominio sobre la sexualidad de las mujeres. Impidiéndoles diseñar su propia vida e incluso, decidir su propia muerte.

 

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http://www.publico.es/197683/bertone?orden=VALORACION&asc=&aleatorio=0.5764166267856478#comentarios

El ’número dos’ del Vaticano carga contra Ciudadanía: "Es a los padres a quienes compete educar"

Tarcisio Bertone opina que "se debe respetar el derecho a elegir la educación para sus hijos acorde con sus ideas y, en especial, según sus convicciones religiosas"

Tras sus cordiales reuniones de ayer con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, ha centrado sus críticas en el aborto, el matrimonios gay y en Educación para la Ciudadanía. 

Es a los padres "a quienes compete, por derecho natural, la primera tarea educativa, y a los que se debe respetar el derecho a elegir la educación para sus hijos acorde con sus ideas y, en especial, según sus convicciones religiosas", ha afirmado Bertone.

Para el número dos del Vaticano, la enseñanza confesional de la religión en los centros públicos resulta "acorde con el principio de laicidad", ha proseguido, porque "no supone adhesión ni, por tanto, identificación del Estado con los dogmas y la moral que integran el contenido de esta materia".

La familia, ha dicho el cardenal Bertone, es la "verdadera escuela de humanidad y de valores perennes, lugar primario en la educación de la persona".

Matrinomio

La vida familiar está fundada sobre "el matrimonio de un hombre y una mujer, unidos por un vínculo indisoluble, libremente contraído", ha añadido, tras defender que la dignidad del ser humano implica el respeto a la vida "desde su concepción hasta su ocaso natural".

"La libertad religiosa traspasa el horizonte que trata de limitarla a una parcela íntima"

"La libertad religiosa -ha señalado- traspasa el horizonte que trata de limitarla a una parcela íntima, a una mera libertad de culto o a una educación inspirada en valores cristianos, para solicitar al ámbito civil y social, libertad para que las confesiones religiosas puedan ejercer su misión", ha argumentado Bertone.

 

 

Mujeres en la guerra

Mujeres en la guerra

 

CARMEN MAGALLÓN

En las imágenes que nos llegan de las zonas en guerra, gran parte de las mujeres que aparecen están llorando junto a sus seres queridos muertos. Así hemos visto a las mujeres de Gaza. Para mí, las lágrimas son algo valioso, tanto las de dolor como las de rabia o de impotencia. También las provocadas por la emoción de un gesto de fraternidad o sororidad humana. Son expresión de un lenguaje corporal que la guerra se encarga de destruir. “De qué lagrimas lloradas, de qué sangre y de qué esperma” se nutren las guerras, se pregunta Luisa Muraro en Guerras que yo he visto. Pero en las guerras, las mujeres no sólo lloran, no sólo son víctimas. Las imágenes no suelen hacer justicia a la pluralidad de sus actitudes, que van desde el apoyo a la lucha hasta su rechazo total. He visto a mujeres palestinas encarándose con los soldados de Israel, con la dignidad que les da el hecho de que podrían ser sus madres o abuelas, y la fuerza simbólica que esas figuras representan. He visto a otras manifestándose contra la guerra, preguntándole al mundo qué hacía para pararla.
En medio de la pluralidad, ¿por qué somos especialmente extrañas a la lógica de la guerra y la violencia, pese a ser capaces de ejercerla? Una explicación plausible es que somos extrañas a la lógica que produce la muerte, porque nuestra experiencia corporal ha tenido la vida como eje central. La feminista sudafricana Olive Schreiner escribió que una mujer siempre sabe lo que cuesta una vida y que es más fácil destruirla que crearla. Traer vida al mundo cuesta, a las que deciden ser madres, sudor y angustia, y cuando las condiciones sanitarias son inadecuadas, como sucede todavía en muchos lugares del mundo, la muerte. Pero lo que cuesta, más que dar la vida, es cuidarla: tiempo y esfuerzos invertidos en la crianza y el cuidado de los seres humanos, todavía mayoritariamente a cargo de las mujeres.
La reflexión de las imágenes y la extrañeza ante la guerra me lleva a 1938, cuando Virginia Woolf, la escritora del grupo de Bloomsbury, recibió de un amigo unas fotografías que reflejaban los desastres de la Guerra Civil española, junto a la petición de que escribiera sobre cómo podían las mujeres contribuir a evitar la guerra.
En respuesta, escribió Tres Guineas, un libro cuya lectura nos impactó cuando comenzamos a participar en el movimiento por la paz, por su profundo análisis sobre las raíces sociales del militarismo. En él, invita a las mujeres a tener una actitud crítica ante las instituciones creadas por los hombres, rechaza una actitud mimética de las mujeres con respecto a los hombres como estrategia de avance social y les exhorta a pensar el mundo desde sí mismas. Finalmente, el compendio de su respuesta a la cuestión de cómo pueden las mujeres colaborar a evitar la guerra, lo resume en la expresiva frase que dirige a su amigo, en la que llama a las mujeres a pensar y actuar desde otro paradigma: “La mejor manera en que podemos ayudarle a evitar la guerra no consiste en repetir sus palabras y en seguir sus métodos, sino en hallar nuevas palabras y crear nuevos métodos”.
Esta línea de pensamiento, constituye, todavía hoy, un programa político pendiente.

Muro humano

 Mientras el gobierno israelí construye muros para robar las propiedades palestinas, los seres humanos construimos redes de resistencia.

SR OBAMA, USTED SÍ PUEDE

SR OBAMA, USTED SÍ PUEDE

SR OBAMA, USTED SÍ PUEDE COLABORAR  PARA LA PAZ EN ORIENTE MEDIO
Sr. Obama,

Israel lleva años aplicando una política de guerra colonialista generalizada contra Palestina:la guerra en Gaza, el Muro, los asentamientos de Cisjordania, la usurpación del agua y de los recursos, entre otros, en gran medida porque los Gobiernos de EEUU lo han apoyado y consentido. EEUU es responsable de que los Gobiernos de  Israel violen continuamente todas las resoluciones de la ONU y  los Tratados Internacionales. Esa política de guerra ha hecho que la sociedad civil  palestina viva bajo la bota de la militarización opresora de los gobiernos israelíes, así como la de sus propios gobernantes; y la sociedad civil israelí bajo la  bota militarizadora y opresora de los suyos. Toda esta política de violencia y humillación  hace que aumente el dolor,  el odio y el  afán de venganza, generando la radicalización de una parte de la sociedad palestina y árabe en general y provocando una ola de repudio mundial hacia Israel y EEUU.

Mujeres de Negro nos sumamos a las múltiples peticiones que han realizado numerosas mujeres de la Red Internacional de Mujeres de Negro, para que se pare la violencia permanente en la Franja de Gaza y en Cisjordania, pidiendo que EEUU, los países europeos y otros países suspendan sus ventas de armas a Israel, porque ése es el armamento que se utiliza contra la población civil, lo que significa que son  cómplices de la agresión.

La población de Gaza y de Cisjordania,  así como el conjunto de l@s palestin@s, much@s de ell@s refugiados de guerra, pagan el precio de la incapacidad de la Comunidad Internacional para obligar al Gobierno de Israel a respetar la legalidad internacional y a detener su política colonialista. 

Ciertamente, con el lanzamiento de cohetes, Hamás genera miedo y constituye una amenaza para la población civil israelí. Son acciones que deben ser condenadas y es necesario que paren. Pero ya basta de la impunidad del gobierno de Israel y del chantaje de sus líderes.

 

¿Cómo es posible apoyar, defender o guardar silencio sobre la política de agresión del Gobierno de Israel?

Nosotras, Mujeres de Negro de Belgrado-Serbia y de Madrid, pertenecientes a la Red Internacional de Mujeres de Negro contra la Guerra, organización nacida en Israel en 1988, le hacemos un llamamiento  en nombre de la Paz y la Justicia en Oriente Medio. El alto el fuego decretado unilateralmente por el Gobierno de Israel no contribuye a la  Paz.

Sr Obama

·       Sí, usted puede: Parar ya el Crimen contra la Humanidad  en Gaza.

·       Sí, usted puede: Poner fin al asedio que viven la Franja de Gaza y Cisjordania.

 

·       Sí, usted puede: Poner fin a la venta de armas de EEUU a Israel. En caso contrario continuarán siendo responsables de las muertes que  produzcan.

·       Sí, usted puede: Revisar todos los acuerdos con Israel, así como anular inmediatamente los acuerdos suscritos el 16 de Enero por las representantes de los gobiernos de Israel y EEUU, Tzipi Livni y Condoleezza Rice, porque  no contribuyen a la  Paz. Únicamente sirven para reforzar los intereses de Israel.

·       Sí, usted puede: Instar al Gobierno de Israel para que  comparezca ante los Tribunales Internacionales competentes, que dictaminen sobre las múltiples vulneraciones de  los principios contenidos en los Tratados y  Resoluciones del Derecho Internacional.

·       Sí, usted puede: Apoyar las iniciativas que juzguen estas violaciones de los Convenios Internacionales. Hay que poner fin a la impunidad. Israel tiene que cumplirlos y acatarlos.

·        Sí, usted puede: Impulsar el  cambio que termine con tanta violencia, para que la sociedad civil palestina e israelí puedan desarrollar relaciones de conocimiento y confianza que propicien la  construcción de la Paz.  

·       Sí, usted puede: Escuchar las voces de las organizaciones civiles  pacifistas árabes, israelíes, de EEUU y de la comunidad internacional, que clamamos por la Paz y la Justicia y que, en ocasiones, somos calumniad@s, criminalizad@s, agredid@s y encarcelad@s por nuestro activismo noviolento en favor de la Paz.

·       Sí, usted puede: Romper su silencio. El silencio mundial ya está roto y el  mensaje general es que paren los Crímenes contra la Humanidad y abran un diálogo en el que se incluya a todas las partes en conflicto.

 

Nosotras, Mujeres de Negro  de Belgrado/Serbia tenemos el derecho  y la legitimidad moral de exigir el respeto de todos los DDHH a todos los gobiernos del mundo, incluido el de EEUU, porque siempre y en primer lugar, hemos condenado, hemos demandado y seguimos demandando la responsabilidad por todos los crímenes cometidos por el régimen criminal serbio y sus formaciones armadas en todo el territorio de la ex Yugoslavia. Seguimos exigiendo que todos los crímenes sean castigados, primero los cometidos en nuestro nombre, así como los cometidos por otros.

Nosotras, Mujeres de Negro de Madrid, tenemos el derecho y la legitimidad moral de exigir el respeto de todos los DDHH a todos los gobiernos, en primer lugar al nuestro, y también al de EEUU. Seguiremos exigiendo que todos los Crímenes contra la Humanidad sean castigados, primero los cometidos en nuestro nombre, y también  los cometidos por otros.

Una de nuestras amigas, Mujer de Negro de Israel, afirma: “Mi comunidad reconoce que nuestra propia seguridad y bienestar están conectados con el bienestar de l@s palestin@s y su seguridad y prosperidad”. Nosotras(os) rehusamos  ser enemig@s, nosotras(os) continuaremos creando una cultura de la No-violencia, la Justicia y  la Paz”.

 

Belgrado/ Serbia y Madrid a 20 de enero del 2009

 

La novia no eligió al novio

La novia no eligió al novio

RUMOR DE VECINDARIO

José.A. Pérez

Todo el bloque sabe que el matrimonio de Israel y Palestina se rompió hace años, por más que sigan viviendo bajo el mismo techo. Todo el vecindario sabe que Israel es un maltratador y que, de cuando en cuando, propina una paliza a Palestina. Ella se rebela un poco, pero es incapaz de hacer frente a la fuerza física de su marido.

L=s vecin=s de la pareja escuchan, a través del tabique, sus broncas y sus golpes. Ya sabes cómo es esto, las paredes son de papel y, en los barrios tan pequeños como éste, todo se acaba sabiendo. Ya se arreglarán, dicen algun=s, es un asunto privado, no debemos inmiscuirnos. L=s vecin=s más cínic=s farfullan: algo habrá hecho. L=s más atrevid=s, cuando se cruzan con Israel en el ascensor, susurran un venga, hombre, tienes que calmarte. Pero Israel no se calma, porque Israel, todo el mundo lo sabe, está enfermo de odio.

Lo de es=s dos fue un matrimonio de conveniencia, sin amor ni pasión, y esas historias raramente tienen un final feliz. Eran de caracteres muy distintos, como tantas otras parejas, solo que ellos no supieron adaptarse. La convivencia siempre es difícil, qué te voy a contar, lo que ayer era hermoso hoy es insoportable. Y si un día Israel asesta un mal golpe a Palestina y acaba con ella, l=s vecin=s se lamentarán, dirán que se veía venir, ay, Dios mío, porque siempre andaban a la gresca, y hacía ya muchos años que se habían perdido el respeto.

Israel es un enfermo violento y acomplejado que sublima a golpes la frustración de no ser quien quiere ser, de no poseer lo que ansía poseer. Palestina sólo quiere vivir, pero no sabe cómo, y se revuelve y patalea. Y, como pasa siempre en estos casos, quienes pagan los platos rotos son l=s niñ=s, cuyo llanto se escucha, cada noche, en todo el vecindario.

http://blogs.publico.es/malpensando/?p=9

Gila en Palestina

Gila en Palestina






Hoy, día 6 de enero, concentración en Zaragoza a las 20.00 horas. Plaza España









 “El ejército israelí no actúa sin antes avisar (…) Telefonea casa por casa a sus habitantes para que evacuen” -Comunicado de la Embajada de Israel-

Si no hubiera cientos de muert@s, sería de risa. Como de chiste de Gila: “Oiga, ¿es el enemigo? Mire, es que vamos a bombardear su barrio, que por favor se alejen un poco, no sea que se hagan daño”.

Suponemos que el ejército israelí tiene un listín telefónico donde distingue a los terroristas del resto de la población. Coge un bloque de viviendas y va llamando piso por piso, hasta que llega a uno marcado en negrita: “Al del 3ºD no lo avisen, que es de Hamás.” Así, l@s muert@s en los bombardeos no serían culpa de los atacantes: o son considerados terroristas –y no los avisan-, o son vecin@s cabezotas que se empeñan en quedarse en casa, o despistad@s que no atendieron la llamada, o estaban hablando y comunicaba.

Perdonen la broma, pero es que lo de la alerta telefónica parece un chiste macabro cuando hay cientos de muert@s. Por lo visto avisaban cuando iban a tirar la casa de un suicida o de un dirigente de Hamás, hasta que l@s palestin@s decidieron desobedecer y subirse al tejado para impedirlo. Vale, es menos bestia que bombardear sin avisar, pero no por ello dejan de ser ejecuciones extrajudiciales y bombardeos sobre población civil. Y la responsabilidad por l@s muert@s es del atacante, no del atacado. No vale culpar a los “escudos humanos”.

Pero además, el macabro aviso telefónico es una prueba más de la desproporción y asimetría: la prepotencia de un ejército que puede anunciar por adelantado sus objetivos, en la seguridad de que no habrá defensa posible que lo evite, ni riesgo alguno para el atacante. Y ahora que han puesto pie en tierra, serán menos cuidadosos.

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