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Sesos revueltos

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Judith Canela Grau

LA MENTALIDAD DE LA COLONIZACION....

  El lector o la lectora pensará que es una tragedia que el Director-gerente del FMI, Strauss-Kahn, 
diera alas a su vicio, la obsesiva búsqueda de sexo perverso, corriendo desnudo detrás de una camarera negra en
 la suite 2806 del hotel Sofitel de Nueva York, hasta sujetarla y forzarla a practicar sexo, con detalles que la Fiscalía de
Nueva York describe minuciosamente y que, por decencia, no voy a decir.  Para él no era una tragedia, sino una 
víctima más entre otras que ha hecho en este mundo. Se vistió y se fue directo al aeropuerto.
Lo cómico fue que olvidó el móvil en la suite y así pudo ser detenido or la policía cuando estaba dentro del avión. 
La tragedia no ha sido lo que le pasó a él, sino a la víctima, que a nadie le interesa conocer. 
Su nombre es Nifissatou Diallo, de Guinea, africana, musulmana, viuda y madre de una hija de 15 años.
La policía la encontró escondida detrás de un armario, llorando y vomitando, traumatizada a causa de la violencia sufrida
por parte del huésped de la suite, cuyo nombre ni siquiera conocía.
La mayor parte de la prensa francesa, con cinismo e indisimulable machismo, trató de esconder el hecho, alegando hasta 
una posible trampa contra el futuro candidato socialista a la Presidencia de la República.
El ex-ministro de cultura y educación, Jacques Lang, de quien se podría esperar algún espirit de finesse, 
afirmó con desprecio: «a fin de cuentas, no murió nadie». Que una mujer quede psicológicamente destruida por la
 brutalidad de Mr. Strauss-Kahn no importa mucho. Para esa gente se trata solamente de una mujer, y africana.
¿Es que en esa mentalidad atrasada la mujer cuenta para algo salvo para ser mero «objeto de cama y mesa»?
Para ser just@s, tenemos que ver el hecho desde la mirada de la víctima.Ahí podemos captar la dimensión de su sufrimiento 
y la humillación de tantas mujeres en el mundo que son secuestradas, violadas y vendidas como esclavas del sexo.
Sólo una sociedad que ha perdido todo sentido de la dignidad y se ha brutalizado por el predominio de una concepción
materialista de la vida, que todo lo convierte en objeto y mercancía, pudo hacer posible esta práctica.
Hoy todo se ha vuelto mercancía y ocasión de ganancia, desde los bienes comunes de la humanidad, privatizados 
(commons como el agua, los suelos, las semillas), hasta órganos humanos en comercio, niñ@s y mujeres prostituidas.
Strauss-Kahn es una metáfora del actual sistema neoliberal. Chupa la sangre de los países en crisis como Islandia, 
Irlanda, Grecia, Portugal, y ahora España, como antes lo hiciera con Brasil y con los países de América Latina y de Asia.
 Para salvar a los bancos y obligar a saldar las deudas, arrasan la sociedad, desemplean, privatizan bienes públicos,
disminuyen los salarios, retrasan la edad de jubilación, hacen trabajar más horas.
Sólo por causa del capital. El articulador de estas políticas mundiales es, entre otros, el FMI, del cual Strauss-Kahn era
 la figura central.
Lo que él hizo con Nafissatou Diallo es una metáfora de lo que estaba haciendo con los países con dificultades financieras. 
Merecería la cárcel no sólo por la violencia sexual contra la camarera sino mucho más por el estupro económico al pueblo,
que él articulaba a partir del FMI.

movilizaciones del 14 y 15 de mayo

movilizaciones del 14 y 15 de mayo

Aragón: defender el territorio, cambiar el modelo- Manifiesto de las movilizaciones del 14 y 15 de mayo. 

Aragón: defender el territorio, cambiar el modelo
Por el reparto equitativo de la riqueza: por un nuevo modelo social y productivo
Hay alternativas: ahorro y energías renovables.
No a las fósiles y nuclear 
Por la mejora de los servicios públicos: educación y sanidad gratuita, universal y de calidad.
Consume consciente y responsable. Por una alimentación cercana y sana
Por una cultura libre y popular, en esfensa d’as luengas nuestras y espacios comunitarios
Acciones colectivas para el cambio que queremos. ¡Democracia verdadera! 
Pueblos, montañas y ríos vivos: Ni pantanos ni trasvases
Contra las políticas de derroche y grandes eventos.

Las personas que hoy juntas alzamos la voz en Aragón, como tantas otras en otros lugares del planeta, sabemos que la sociedad está cambiando. Nadie puede negar ya la crisis ambiental, el sistema capitalista ha conseguido casi agotar los combustibles fósiles y el cambio climático se siente en diversos ámbitos. Esta situación necesariamente conllevará importantes modificaciones estructurales. Nosotras, mediante esta movilización, cuestionamos directamente el actual sistema y defendemos otras formas de vida. Sabemos que es necesario cambiar la forma de pensar, generar espacios comunes de intervención y pasar a la acción.
En esta movilización nos encontramos distintas luchas sociales de la izquierda social y medioambiental de Aragón. Colectivos y plataformas variopintas que visibilizamos los diferentes conflictos aragoneses y planetarios. Juntas nos empoderamos y multiplicamos nuestras fuerzas particulares en una lucha común. Queremos dar a conocer alternativas que pongan en cuestión el actual sistema capitalista.
Cada uno de los colectivos y plataformas representadas nos hacen llegar sus reivindicaciones cotidianas. Y también exponemos un discurso común porque son muchas las cuestiones que nos unen. El tejido social aragonés no está roto, aquí estamos. Las luchas populares, pese a todo, resistimos. Sabemos que nunca nos han concedido nada sin pelearlo antes, por eso seguimos sembrando. Juntas, recogeremos buenas cosechas.
Las amenazas son muchas y cada vez más agresivas. Se generaliza la desinformación que aprovechan aquellos que quieren desprestigiar y desmantelar los sistemas públicos de salud o educación, entre otros, para lucrarse en negocios particulares. Las privatizaciones que nos tratan de imponer podrían suponer dramáticos problemas para las y los aragoneses, no tenemos más que echar la mirada a EE.UU para comprobar la cantidad de gente que no puede acceder a la atención sanitaria básica o a estudios secundarios por culpa de los postulados neoliberales.
En Aragón el deterioro del medio ambiente es cada vez más preocupante. La despoblación de grandes territorios parece que facilita la imposición de proyectos muy agresivos que se desarrollan con nula o poca respuesta social. Así, en estas décadas de capitalismo despiadado (especialmente desde la dictadura franquista hasta hoy) explotan nuestros ríos, montañas y campos, dejándonos muy poco valor añadido y muchos conflictos medioambientales y sociales: pantanos, aeropuertos, estaciones de esquí, trenes de alta velocidad, hidroeléctricas, cementeras, excesivo transporte de mercancías por carretera, abandono de los trenes de cercanías, vertebradores del territorio, térmicas, ganadería intensiva y agricultura industrial, que abusa de fertilizantes químicos, transgénicos y pesticidas, especies invasoras, consumo despilfarrador e irracional, ríos y tierras contaminadas, paisajes destrozados, territorio ocupado por industrias y prácticas militares,...
Y el poder político y empresarial, de la mano de las familias más poderosas y los banqueros más ricos, llevan a cabo sus planes. La mayoría de las decisiones se toman a nuestra espalda, ya que la participación democrática todavía es escasa e ineficaz. Mientras, los más poderosos sí presionan a los representantes públicos que, a pesar de contar con los votos de sus electores, a menudo obedecen a intereses partidistas y corporativos que nada tienen que ver con sus promesas electorales. En este contexto, las grandes empresas de comunicación en Aragón juegan un papel muy importante, ya que la información que llega a través de los grandes medios está muy tergiversada y manipulada por los mismos que “manejan el cotarro”.
Ante esta situación, las aragonesas y los aragoneses queremos juntarnos, conocernos, compartir puntos de vista, crear juntas, apoyarnos y avanzar hacia ese otro mundo posible. El cambio está en nuestras manos, somos personas activas y queremos coger las riendas de nuestras vidas.
Propuestas para empezar, se nos ocurren muchas. Cualquier persona, desde su situación personal y colectiva (laboral, familiar, económica, social) puede aportar algo para el cambio. Entre todos los colectivos que estamos representados en esta movilización encontramos un buen puñado de alternativas. Aquí, tan solo, señalamos algunas de ellas, prácticas y extensibles a la participación de más personas y territorios:
  • Reparto equitativo de la riqueza: renta básica, trabajo digno y repartido, control de los despilfarros, las grandes fortunas, las bancas despiadadas y las inversiones demenciales, apuesta por un nuevo modelo social y productivo, justicia social para no machacar a las que menos tenemos, freno a los ataques neoliberales a los derechos sociales (jubilaciones, contratas, convenios, aumento de los impuestos indirectos,...)
  • Defensa del medio ambiente: sin nuestros paisajes, ríos, montañas, bosques, biodiversidad, el respeto a la dignidad de los animales,... la vida no será posible. Ni aquí ni en ningún sitio. Aragón no puede ser una enorme Zaragoza y un puñado de núcleos habitados en medio de un páramo despoblado. Queremos defender la vida natural y permitir la vida en el campo.
  • Alternativas a la dependencia de las energías fósiles y nucleares: ahorro y eficiencia energética, renovables, paneles solares, minieólicas en edificios, otros medios de transporte como el tren o la bicicleta,...
  • Caminos hacia la autosuficiencia, la alimentación sana y los productos cercanos: recuperación de semillas autóctonas, huertos, recogida del agua de lluvia, compostaje, compra directa a los agricultores de la zona, cooperativas de consumo ecológico...
  • Recuperación de formas de vida y consumo consciente y responsable: rechazo de objetos inútiles, artesanía, compartir vehículos, intercambiar saberes, caminar hacia la autosuficiencia y las redes locales,...
  • Aprender de la cultura popular, de nuestra sabiduría colectiva ancestral, defensa de nuestras lenguas, comunicación mediante medios comunitarios, de tú a tú, espacios propios como centros sociales autogestionados, libertad de expresión,...
  • Mejora de los sistemas públicos, de calidad, gratuitos y universales: la sanidad, la educación,... no pueden ser privatizadas si queremos caminar hacia una sociedad justa, sana y formada.
  • No a la exclusión social, a la marginación, al racismo, al fascismo, a la discriminación y violencia sexista o machista, a las fronteras, a las guerras y que los más ricos y avariciosos sigan manejando el mundo a su antojo.
  • Actuar desde lo individual buscando lo común: la acción colectiva es fundamental para intervenir en las políticas locales y lograr avances más amplios. Apostamos por la cooperación socia, la solidaridad y el apoyo mutuo para superar la situación actual.
En esta movilización podemos encontrar la inspiración necesaria y el valor para cambiar. Os animamos a dar ese paso, necesario si queremos seguir celebrando este planeta. El camino de la vida puede ser libre y hermoso.

http://redcolectivosaragon.blogspot.com/

Las histéricas somos lo máximo

FELICIDADES A TODAS

FELICIDADES A TODAS
En este 1º de Mayo, felicidades a TODAS las trabajadoras:

-A las que ponen el cuerpo.
-A las trabajadoras desocupadas
-A las que hacen “changas”
-A las que lo siguen buscando
-A las que le hacen frente a la precariedad
-A las que no se quedan calladas
-A las que se organizan
-A las que salen a las calles
-A las que la luchan
-A las que se enfrentan al sistema
-A Las que pelean por mejoras salariales
-A las que exigen en el trabajo la equidad de género
-A las que quedaron en el camino…
-A las que resisten
-A las que se enfrentan a las machistas
-A las que denuncian acosos
-A las que trabajan dentro del hogar
-A las que hacen del trabajo: ALGO CREADOR, ALGO NUEVO!
-A las que construímos día a día a la revolución…

PORQUE SEÑORAS: FLOR DE TRABAJO ES HACER LA REVOLUCIÓN!!!

Emi Farías (Red Nosotras en el mundo)

Si Diosito - Liliana Felipe

A 40 AÑOS DEL PRIMER CUESTIONAMIENTO DE LA MATERNIDAD

A 40 AÑOS DEL PRIMER CUESTIONAMIENTO DE LA MATERNIDAD

POR LAS FEMINISTAS EN MÉXICO

Francesca Gargallo

Repasar la historia del feminismo es siempre un hecho muy grato. En tiempos de estudios de género y de evaluaciones de proyectos, recordar cómo las mujeres hemos sido capaces de organizarnos de forma espontánea para dotarnos de nuestros métodos y fines, sin obedecer a ningún criterio externo, para lograr nuestra liberación y romper con un sistema global y totalitario de control sobre nuestros cuerpos -su libertad de movimiento y sus derechos al placer- y sobre las elecciones que tomamos al respecto, nos ofrece una bocanada de aire fresco. Y quizá nos vuelva a inspirar…

El 9 de mayo de 1971, hace 40 años, cuando yo tenía 14, me reunía con mis amigas a la salida de la escuela y vivía lejos del México de la represión de los estudiantes y trabajadores críticos, cuando los socialistas gobernaban en Chile y los rusos habían invadido Checoslovaquia, cuando Rossana Rossanda escribía en Il Manifesto denunciando el machismo de la política y sus horarios masculinos (también los de los dirigentes del movimiento estudiantil de 1968), cuando Angola y Mozambique luchaban contra el colonialismo portugués, cuando en las universidades y las escuelas se pensaba en la educación de masa y se actuaba la autogestión en el diseño de los propios planes de estudio y cuando surgían grupos feministas de un nuevo tipo, que desechaban la idea de emancipación e igualdad con el hombre, para decirle al mundo que entre mujeres podían volver a nombrar la realidad en femenino y actuar en consecuencia (para darnos una idea, grupos como el muy politizado Mujeres en Acción Solidaria, de México), pues el 9 de mayo de 1971 sucedió algo espectacular.

Quinientas mujeres que se nombraban feministas, que tenían entre 17 y 45 años, que habían actuado en sus casas, en sus lugares de trabajo, en sus estudios, en sus relaciones amorosas, para lograr que sus amigos y sus enemigos no se rieran de ellas cuando hablaban de la liberación de las mujeres, cuando cambiaban las llantas ponchadas de sus autos, cuando construían con serrucho y martillo sus libreros, cuando aprendían a conducir las motos, cuando hablaban en femenino, cuando se enojaban por los piropos callejeros y las miradas lascivas de los hombres que las querían devolver a las casas donde maltratarlas sin ser juzgados y cuando denunciaban la violación como un acto de odio y la maternidad como una imposición social que no tiene nada de natural… quinientas mujeres se dirigieron a las 12 del día al parque Sullivan de la Ciudad de México, en cuyo frente campea una pesada estatuaart déco conocida como el Monumento a la Madre.

Y ahí se manifestaron, un día antes del día inventado por el periódico Excélsior y la tienda departamental Palacio de Hierro como Día de la Madre (inventado para contrarrestar el avance de las mujeres que cuatro décadas antes manifestaban su sufragismo post revolucionario, pues durante el gobierno de Cárdenas, muchas de las feministas de principios del siglo XX creyeron sinceramente que obtendrían ese derecho al voto activo y pasivo que la Asamblea Constituyente de 1917 les había negado con el pretexto que la política no era de interés para las mujeres, a pesar de su masiva participación en el proceso revolucionario).

Un día antes de ese día que desquicia las calles, las tiendas y los restaurantes de México, quinientas feministas dijeron que la maternidad no es natural, que es una opción en la vida de las mujeres, y reivindicaron su derecho al aborto libre y gratuito en caso de quedar embarazadas contra su voluntad.

Han pasado 40 años desde ese día memorable en que las feministas mexicanas empezaron a deshacer el mito de la mamacita que nos quiso antes de conocernos (como si fuera posible querer a alguien que no se conoce). Y con eso reivindicar que las mujeres somos y podemos ser muchas cosas más que madres.

En el resto del mundo, el feminismo se manifestaba masivamente en las calles de París, Roma, San Francisco, Berlín, Nueva York. Lo intentaba también en Santiago, Buenos Aires y Bogotá, pero en América Latina, eran increpadas por sus “compañeros”, hombres revolucionarios que las acusaban de querer romper la unidad del pueblo en su lucha contra el capitalismo por reivindicaciones pequeñoburguesas. Los curas católicos por primeras vez se hicieron eco de las condenas de los comunistas. Y los secundaron médicos, legistas, padres, maridos y otras alimañas.

Pero las mujeres, tercas como indios, jugándose la vida en un acto como ellos, a sabiendas que no tenían más chance que ese, se encogieron de hombros ante sus reclamos, y se reunieron entre sí, nombraron el mundo en diálogo entre mujeres, fundaron revistas, invadieron las universidades. En pocas palabras, hicieron de su autonomía de los partidos, de las iglesias y los estados, la forma de rebelarse al status quo misógino del patriarcado en el que estaban (y están) inmersas. Se lanzaron al mundo generando desde el seno de su movimiento ideas y modos que no eran sujetos a los criterios establecidos desde fuera de su estar entre mujeres.

En unos años de algarabía y propuestas múltiples, su rebelión alcanzó lo cotidiano y se volvió parte del modo de vivir de una entera generación de mujeres. Entonces el estado, garante de los derechos de los privilegiados, ya no la pudo impedir y, en vez de reprimirlas, intentó gobernarlas.

En México, lo hizo antes que en otros lados. En 1975 el estado mexicano, ese estado priista que durante 70 años tapó las más brutales represiones con un discurso sui generis que apelaba a los valores revolucionarios para no permitir la manifestación de nada que le fuera extraño, clamó por la ayuda nada menos que de la Organización de las Naciones Unidas y con ella se hizo cargo de las primeras jornadas mundiales sobre los derechos de las mujeres, para mediatizarlas.

Muchas feministas se manifestaron en el escenario que levantó la ONU en México para dar inicio a la primera Década de la Mujer. Por primera vez una lesbiana, la poeta Nancy Cárdenas, se hizo portavoz del derecho a una sexualidad no determinada por la relación con un hombre para las mujeres; las mujeres trabajadoras de los sectores populares no reconocidos se hicieron presentes en la voz de Domitila Chungara; antropólogas, médicas, amas de casa manifestaron su malestar ante el acoso cotidiano de un sistema que las discriminaba en masa, sin distinciones.

De inmediato, el estado mexicano respondió concediendo a las mujeres mexicanas el derecho a pasar su nacionalidad a las hijas e hijos, aunque los tuvieran con un padre extranjero y fuera de las fronteras nacionales. Nada mal, considerando que un derecho parecido las italianas y las francesas lo lograrían más de una década después y las suizas no lo tienen aún hoy en día. Pero poca cosa considerando el reclamo de las feministas a una vida digna; y, sobre todo, cosa peligrosa porque instaló la práctica que los gobiernos pueden conceder a las mujeres algo a cambio de regular sus demandas y reconducir sus movimientos a la gobernabilidad.

Quince años después, el movimiento feminista mexicano no existía más. En su lugar, las feministas se habían dispersado en un sinnúmero de Organismos No Gubernamentales, asociaciones, grupos de servicios, escuelas, organizaciones sociales y otras instituciones de y para las mujeres que recibían dinero a cambio de implementar políticas sociales que servían al estado para reconducir a las mujeres a los objetivos del estado.

Claro está, que esto implicó que el estado hiciera concesiones, que ofreciera equidad entre los sexos, perdón entre los géneros (se me olvidaba, para reconducir a la razón a las mujeres el sistema fue muy hábil: así como logró que el lenguaje político desterrara la terminología que remitía a la lucha de clases apelando al concepto gramsciano de sociedad civil, hizo que el lenguaje feminista dejara de hablar de los antagonismos entre mujeres y hombres y recondujera a las mujeres a la relación con el hombre, relación social, por lo demás, generalizando la categoría feminista de “géneros” -gender, en inglés- que de hecho las volvía a invisibilizar). En fin, que el estado pusiera a las mujeres a trabajar para autojustificarse o autoinculparse de sus males.

Mientras… Bueno, en los últimos 24 años en México han sido asesinadas por mano de hombres 36.000 mujeres, pero si las feministas nos atrevemos a denunciar el feminicidio generalizado e impune que esto significa, los medios de comunicación masiva y los politólogos y los especialistas por ellos invitados a opinar sobre nosotras, nos responden que tal cosa no existe, que las mujeres mueren en menor cantidad que los hombres en el clima de violencia en que estamos todos sumergidos.

Hoy en día, dado el retroceso que las mujeres experimentamos en nuestra buena vida y que se evidencia en la trata masiva de jóvenes y niñas para la prostitución forzada, en la impunidad con que la justicia confronta la violencia y los asesinatos de las mujeres, el hecho que la derecha se venga sobre nuestro derecho a tomar decisiones soberanas sobre nuestros cuerpos y castiga la obtención del aborto legal en la Ciudad de México condenando a las mujeres fértiles de 17 estados a llevar a cabo un gestación aún en casos de violación, riesgos para la salud e incompatibilidad con el propio proyecto de vida, hoy en día siento el despertar de un nuevo feminismo autónomo.

Jovencitas y viejas activistas que se negaron al contubernio con la gubernabilidad del “género femenino”, están volviendo al diálogo entre mujeres. Les vale un bledo que en Chile las académicas hablen de “feminismo sin mujeres” y que las financiadoras presionen para que en los encuentros feministas las y los trangéneros sean considerados del “género femenino”. Ellas vuelven a sus cuerpos, los escuchan, reconocen su historia en ellos. Las que aman sus menstruaciones y las que las detestan intercambian sus sentires, intercambian sus conocimientos acerca de la fabricación de toallas de tela no desechables, dialogan acerca de la medicalización forzada de sus ciclos vitales.

Los pequeños grupos de feministas, muchas de ellas de la periferia de las grandes ciudades, hijas de la migración del campo o desempleadas fabriles, y también universitarias que quieren expresarse contra la lógica que pretende que los estudios son una especie de carrera para cumplir con cuotas de egreso y no la posibilidad de construir y adueñarse del propio saber, todas ellas manifiestan su molestia antes las carísimas reuniones que las especialistas de género realizan en los grandes hoteles de las ciudades capitales o turísticas. Se reúnen en una sala, reacomodan un garaje, se hacen de una cafetería solidaria y, sobre todo, se niegan a comprar su comida sólo en lugares donde puedan emitirles una nota fiscal: le compran a la señora de al lado, buscan las cooperativas agrícolas femeninas para tener acceso a productos ecológicos y baratos. Ante el recorte de sus tiempos que ha implicado el trabajo en las condiciones impuestas por el neoliberalismo, dialogan por internet y planean sus reuniones como un día de fiesta.

En Chihuahua, las madres de las mujeres asesinadas junto con feministas que reivindican el derecho a una vida libre de violencia como primer paso para una liberación de nuestros cuerpos en el espacio público y privado, se enfrentan al estado, le reclaman derechos y acciones, a la vez que se juntan y reconfiguran sus modos propios de ser mujeres. Así, en todo el país, y a pesar del baño de sangre en que está sumergido, las mujeres de los más diversos grupos vitales empiezan a ver en las políticas sociales que el sistema dominante les ofrece como limosna algo que no les gusta; eso es, empiezan a ver las políticas sociales como lo que son: un mecanismo sustancial de la modalidad renovada de dominación mundial del capital transnacional, donde gobiernos, Banco Mundial, ONU, alianzas militares internacionales, Fondo Monetario Internacional, ONGs y organizaciones que promueven las políticas sociales están coludidos de una forma u otra para gobernarlas.

Hoy las mujeres vuelven los ojos a lo obvio: no somos una masa indefinida, no tenemos derechos por nosotras mismas, no somos todas iguales y los privilegios de los hombres y de todo aquello que se asocia con la masculinidad no han sido tocados. El surgimiento de diversas formas de feminismos autónomos entre las jóvenes de las barriadas urbanas y de los pueblos indígenas habla muy bien de la insumisión de las mujeres.

Por supuesto, la pertenencia a un pueblo o a una nación originaria es condición para la acción feminista tanto como lo es la pertenencia a cualquier estado nacional. Las mujeres no inician un proceso de lucha por sus derechos, reivindicando su cuerpo, su imaginario, su espacio y sus tiempos en la revisión total de la política porque son francesas o mixes, mexicanas o mapuches, suecas o zapotecas, sino porque un sistema que otorga privilegios a los hombres, y a lo que considera proprio de ellos, las oprime. La acción feminista es una confrontación con la misoginia, la negación y la violencia contra el espacio vital de las mujeres, que emprendemos cada vez que nos reconocemos en el espejo una de la otra y dialogamos entre nosotras.

En otras palabras, a 40 años de ese histórico 9 de mayo de 1971, cuando 500 mujeres se dirigieron al Monumento a la Madre en la Ciudad de México reclamando el derecho a una maternidad libre y voluntaria, el feminismo sigue siendo una acción del entre-mujeres ahí donde el entre-mujeres es mal visto, menospreciado, impedido, es objeto de burla o de represión. El feminismo hoy como hace 40 años es un acto de rebeldía al status quo que da pie a teorizaciones y a muchas prácticas.

Las mujeres occidentales trabajando por sí mismas en colectivo han impulsado esos cambios sobre sus derechos al estudio, el trabajo, la participación política que hoy los estados occidentales intentan adjudicarse y, al hacerlo, mediatizar o cooptar. Pensar que el mundo occidental, el capitalismo, el cristianismo (o la laicidad construida sobre sus parámetros), son más favorables a las mujeres que la vida comunitaria en la reivindicación de su reconocimiento es una falacia, implica negar la movilización feminista y constituye la marca de un pensamiento colonizado o de un afán colonizador.

 

http://mulheresrebeldes.blogspot.com/2011/04/feminismo-pra-frente.html

Carta al Presidente Obama desde Bahrein

Carta al Presidente Obama desde Bahrein
Carta al Presidente Obama

Sr. Presidente:

Le escribo desde Bahrein, después de haber vivido una horrible injusticia
que yo nunca desearia a nadie en el mundo. Las fuerzas de seguridad
atacaron mi casa, rompieron las puertas con mazos, aterrorizado a mi
familia. Sin previo aviso, sin una orden de detención y sin dar razones,
hombres armados y enmascarados atacaron a mi padre. Aunque no dijo nada,
todos sabemos que el crimen de mi padre es ser un activista de derechos
humanos. Mi padre fue agarrado por el cuello, arrastrado por un tramo de
escaleras y luego golpeado hasta quedar inconsciente ante mía. Nunca
levantó la mano para resistir y las únicas palabras que dijo fueron: "No
puedo respirar". Incluso después de quedar inconsciente los hombres
enmascarados siguieron golpeándolo con patadas mientras lo maldecían y
amenazaban con matarlo. Esta es una amenaza muy real teniendo en cuenta
que solo en las últimas dos semanas tres presos políticos han muerto bajo
custodia. Las fuerzas especiales también golpearon y arrestaron a mi
esposo y su cuñado.

Desde su detención, hace tres días, no hemos escuchado nada. No sabemos
dónde están y si se encuentran seguros o no. De hecho, todavía no tenemos
noticias de mi tío que fue arrestado hace tres semanas, cuando las tropas
pusieron sus armas a las cabezas de sus hijos y golpearon a su esposa
gravemente.

Después de haber estudiado en Estados Unidos, he visto cómo la gente cree
firmemente en la libertad y la democracia. Incluso en estos tiempos
horribles muchas de las personas que me apoyan son los estadounidenses que
nunca pensaron que su gobierno apoyaría a los dictadores en contra las
personas amantes de la libertad. Para el pueblo estadounidense le envío mi
amor y gratitud.

Decido dirigirme a usted y no a mi propio gobierno porque el régimen
Al-Jalifa ya ha demostrado que no se preocupan por nuestros derechos y
nuestras vidas.

Cuando se juramento como presidente de los Estados Unidos tenía grandes
esperanzas. Pensé: he aquí una persona que nunca se hubiera convertido en
un presidente si no fuera por la lucha afroamericana por los derechos
civiles, un hombre que entiende nuestra lucha por la libertad.
Lamentablemente, hasta ahora mis esperanzas se han roto. Yo podría haber
entendido mal. Y ¿Qué era lo que quería decir el señor presidente?. YES WE
CAN y ¿apoyar... a los dictadores?. Yes We Can... y ¿ayudar a oprimir a
los manifestantes pro-democracia?. Yes We Can... y ¿hacer la vista gorda
ante el sufrimiento de un pueblo?.

Nuestros recuerdos maravillosos han sido sustituidos por otros horribles.
Nuestra escalera todavía tiene rastros de sangre de mi padre. Me siento en
mi sala de estar y puedo ver donde mi padre y esposo fueron arrojados boca
abajo y golpeados. Veo sus zapatos junto a la puerta y recuerdo que se los
llevaron descalzos. Como hija y como esposa, me niego a permanecer en
silencio mientras mi padre y esposo probablemente están siendo torturados
en las cárceles de Bahrein. Como madre de una hija de un año de edad, que
quiere a su padre y abuelo de nuevo, tengo que tomar una posición. No voy
a ser impotente. A partir de esta tarde a las 18:00 horas de Bahrein voy a
permanecer en huelga de hambre. Exijo la liberación inmediata de los
miembros de mi familia: mi padre Abdulhadi Alkhawaja, mi marido Wafi
Almajed, mi cuñado Ahmed Hussein y mi tío Salah Alkhawaja.

Estoy escribiendo esta carta para hacerle saber, que si algo le pasa a mi
padre, mi marido, mi tío, mi cuñado, o a mí, le hago tan responsable como
al régimen Al-Jalifa. Su apoyo a esta monarquía hace a su gobierno un
socio en el crimen. Todavía tengo esperanza de que se dé cuenta de que la
libertad y los derechos humanos significan tanto para una persona de
Bahrein como para un americano, sirio o libio y que las consideraciones
políticas y regionales no deben tener prioridad sobre la libertad y los
derechos humanos.

Pido que esta noche mire los hermosos ojos de sus hijas y piense lo que
usted está personalmente dispuesto a sacrificar a fin de asegurarse de
que puedan dormir seguras en la noche, que puedan crecer con esperanza y
no con miedo y angustia, que puedan tener el abrazo de su padre y abuelo
cuando se lastiman al correr o cuando necesiten de apoyo. Anoche mi hija
de un año de edad, llamó a la puerta de nuestra habitación llamando a su
padre, la primera palabra que aprendió. Se me rompió el corazón en
pedazos. Y ¿Cómo explicar a una hija de un año de edad que su padre está
preso?. Mañana tengo que mirar a los ojos de mi hija, y la próxima semana,
y en los próximos años, y decirle que hice todo lo que pude para proteger
a su familia y su futuro.

Por el amor de mi hija, por su futuro, por la vida de mi padre, porque la
vida de mi esposo, para unir a mi familia de nuevo, voy a comenzar mi
huelga de hambre.

Zainab Alkhawaja

Fuente: MdN Sevilla

Agradécelo a una feminista

Agradécelo a una feminista

Si eres mujer y puedes votar, agradécelo a una feminista.

Si recibes igual salario al de un hombre por hacer el mismo trabajo,
agradécelo a una feminista.

Si fuiste a la universidad en lugar de que se esperara que dejaras los
estudios después del bachillerato para que tus hermanos pudieran estudiar
pues "tú de todos modos simplemente vas a casarte", agradécelo a una
feminista.

Si puedes solicitar cualquier empleo, no sólo un "trabajo para mujeres",
agradécelo a una feminista.

Si puedes recibir y brindar información sobre control de la fertilidad sin
ir a la cárcel por ello, agradécelo a una feminista.

Si es mujer tu médica, abogada, pastora, jueza o legisladora, agradécelo a
una feminista.

Si practicas un deporte profesional, agradécelo a una feminista.

Si puedes usar pantalones sin ser excomulgada de tu iglesia o sacada del
pueblo, agradécelo a una feminista.

Si a tu jefe le está prohibido presionarte a que te acuestes con él,
agradécelo a una feminista.

Si eres violada pero el juicio no se trata sobre el largo de tu vestido o
tus novios anteriores, agradécelo a una feminista.

Si inicias un pequeño negocio y puedes obtener un préstamo usando sólo tu
nombre y tus antecedentes de crédito, agradécelo a una feminista.

Si estás bajo juicio y se te permite testificar en tu propia defensa,
agradécelo a una feminista.

Si posees propiedad que es únicamente tuya, agradécelo a una feminista.

Si tienes derecho a tu propio salario aun si estás casada o hay un hombre en
tu familia, agradécelo a una feminista.

Si obtienes la custodia de tus hijas e hijos tras un divorcio o una
separación, agradécelo a una feminista.

Si votaste por quien creíste mejor, sin que nadie te dijera por quién,
agradécelo a una feminista.

Si tienes voz en cómo criar y cuidar a tus hijas e hijos en lugar de que les
controle completamente tu esposo o su padre, agradécelo a una feminista.

Si tu marido te golpea y esto es ilegal y la policía lo detiene en vez de
sermonearte sobre cómo ser una mejor esposa, agradécelo a una feminista.

Si se te otorga un título después de ir a la universidad, agradécelo a una
feminista.

Si puedes amamantar a tu bebé discretamente en un lugar público y no ser
arrestada por ello, agradécelo a una feminista.

Si te casas y tus derechos humanos civiles no desaparecen dentro de los
derechos de tu esposo, agradécelo a una feminista.

Si tienes el derecho a rehusar tener relaciones sexuales con tu esposo,
agradécelo a una feminista.

Si tienes derecho a que tus registros médicos confidenciales no sean
divulgados a los hombres de tu familia, agradécelo a una feminista.

Si tienes derecho a leer los libros que desees, agradécelo a una feminista.

Si puedes testificar en la corte sobre crímenes o daños que tu esposo haya
cometido, agradécelo a una feminista.

Si puedes escoger ser madre o no cuando tú quieras y no según los dictados
de un esposo o un violador, agradécelo a una feminista.

Si puedes esperar vivir hasta los 80 años [o más] en vez de morir entre los
20 y 30 a causa de embarazos ilimitados, agradécelo a una feminista.

Si puedes verte como una humana adulta plena, y no como una menor de edad
que necesita ser controlada por un hombre, agradécelo a una feminista.



Anónimo

( Traducción: Laura E. Asturias)

Sylvia Jaén Martínez
Presidenta Colectivo Gamá
Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Canarias
www.colectivogama.com

"Des-prendidas"

Exposición "Des-prendidas" de Sandra Mediero y Virginia Pérez

Espacion Visiones de la Fundación Rey Ardid.

Hasta el 20 de abril de 2011

De las sociedades civiles tunecinas y egipcias...

De las sociedades civiles tunecinas y egipcias...

MUJERES DE NEGRO contra la guerra

Casa de la Paz, Sevilla

COMUNICADO

De las sociedades civiles tunecinas y egipcias, inmensas olas tenaces y fuertes de decisión y de deseo de justicia social y de libertad, erigen la cuenca mediterránea en una gran dama protagonista de una revolución de los Derechos Humanos. Una revolución desde la resistencia activa no violenta que desvela día a día una tremenda realidad de lo vivido bajo regímenes sostenidos y apoyados tanto por EEUU como por los grandes de la UE. Regímenes que traducen formas de neo-colonialismo que perpetúa el menosprecio por las sociedades civiles tanto a favor de intereses geo-estratégicos como socio-económicos. Toda una doble moralidad que nuestro mundo occidental ejerce como característica de su poder patriarcal. Así la sociedad civil egipcia merced al régimen de Sadat y luego de Mubarak, se encuentra desde décadas como una presa política bajo control de explícitos intereses del sionismo israelí entramados con los del resto del mundo occidental. 

De pronto nuestro universo occidental descubre que el mundo mediterráneo de la “otra orilla” lo forman sociedades vivas, llenas de aspiraciones. Casi siempre han prevalecido informaciones a favor de una imagen de inmovilismo y de tradicionalismo reaccionario, aferrándose ante todo a noticias que puedan alimentar una islamofobia, el miedo al “terrorismo” entre nuestras poblaciones, poniendo apenas acento sobre las rebeliones que han ido sucediendo estos años y callando las violaciones sistemáticas de DDHH. Todo un velo que ha tapado, es decir ha protegido, los regímenes títeres de la UE y de los EEUU con medidas que van desde ayudas económicas escandalosamente considerables a ventas de armas destinadas a la represión. Un velo sobre las violaciones de DDHH que unos levantan tan solo para ciertos países cuando sus gobiernos se afrontan a los intereses occidentales. Países que entonces Occidente no duda en amenazar, y ocupar generando una catástrofe para la vida de millones de mujeres y hombres (Irak, Afganistán) cuando no va instigando guerras civiles (Ruanda y otros países africanos como Costa de Marfil). Y, si bien nos es conocida de sobra esta política por parte de la Derecha occidental con su cultura de la muerte que implica la defensa de la economía capitalista y del liberalismo, nos escandaliza que entre sectores llamados progresistas, se ha ido favoreciendo de una u otra manera el mantenimiento de estos regímenes dictatoriales y corruptos, (un ejemplo entre muchos: tanto el partido de Mubarak como el de Ben Ali hasta ahora han formado parte de la Internacional socialista) siempre con el argumento “del mal menor” y de la lucha contra “los radicales islamistas” contribuyendo a crear un “demonio” que facilita la militarización del mundo y de nuestras mentalidades, reforzando las estructuras de poder patriarcal basado en la violencia y en la exclusión en todas las sociedades.

Desde nuestro profundo y radical rechazo de todo régimen que impide el libre desarrollo de la soberanía popular y de los derechos de las mujeres, y a su vez desde nuestra convicción de que todo tipo de violencia - incluyendo por supuesto la desigualdad social y económica, las exclusiones sexistas, racistas y culturales-religiosas - genera opresión y violencia en todos los ámbitos de la sociedad y de modo particular hacia nosotras las mujeres exigimos que:

-. Todos los gobiernos de la UE opten de forma inmediata

  • Por una condena explicita de estos regímenes y sus violaciones de los DD.HH.
  • Por poner fin a toda exportación de armas
  • Por manifestar todo su apoyo sin injerencia a las iniciativas de las sociedades civiles a favor de sus respectivas soberanías.

Expresamos nuestra total solidaridad con los amplios sectores de las poblaciones civiles de Túnez, Egipto, Yemen, Jordania… y con la oposición pacifista de Israel que se movilizan en repulsa por sus regímenes políticos vigentes. Poblaciones civiles, de mujeres y hombres, que podrán emprender en libertad su transición hacia la materialización de sus reivindicaciones de emancipación política, social y cultural desde la pluralidad. Poblaciones que hoy día en su revolución por los Derechos Humanos nos están desenmascarando muchos aspectos inquietantes de nuestras democracias, lo que nos llama a que reforcemos nuestros lazos solidarios para barrer del mundo mediterráneo los intereses que impidan la convivencia intercultural sin exclusión a favor de la Paz, la justicia social y la emancipación de las mujeres y los hombres contra todo tipo de opresión.

MUJERES DE NEGRO contra la guerra.  Sevilla

De la Red Internacional de Mujeres de Negro y de RANA

3 de febrero 2011

La Reforma de las Pensiones es también Violencia de Género

Elena Martínez López, militante de Izquierda Castellana, Madrid (Castilla), 20 de enero de 2011

 

  A pesar de todo lo que se ha escrito sobre la crisis económica en marcha y la contrarreforma que se nos viene encima, muy pocas reflexiones se han hecho desde la perspectiva de género, es decir sobre sus repercusiones específicas sobre las mujeres

Es necesario reflexionar, desde una mirada feminista, sobre nosotras, sobre cómo nos afecta en concreto esa reforma.

Y una vez más, esta medida agrava el sistema de dominación patriarcal, profundiza en la violencia sexista que todas las mujeres vivimos. Da por sentado el “contrato sexual”, esa explotación de sexo/género, uno de los pilares en los que se basa el sistema capitalista, y lo reproduce.

Estamos en un contexto de crisis estructural económica, política, social e institucional. Como parte de ella, se están implantando un conjunto de medidas, que no son una mera sucesión de recortes, de agudizar la precariedad, sino que suponen un planificado cambio de modelo, una diferenciación cualitativa en todos los aspectos de la vida.

Este cambio de modelo afecta a lo económico (privatizaciones, reforma laboral, reforma de la negociación colectiva…), pero también a lo social y lo político. Y dentro de esto, el papel y la concepción de la mujer en la sociedad, las conquistas logradas mediante la lucha, es uno de los ámbitos afectados. Podemos afirmar que hay también un recrudecimiento del modelo patriarcal, una nueva vuelta de tuerca.

La evitable reforma de las pensiones refuerza el deterioro de las condiciones de vida de las mujeres. La reforma no es inevitable, no es cierto que el sistema público de pensiones no sea sostenible. Lo primero que habría que plantearse es la siguiente cuestión, al igual que para el conjunto de medidas tomadas hasta ahora, ¿estas reformas pueden/quieren solucionar la crisis o nos hunden de modo mucho más profundo en ella? lo único a lo que nos conducen es a impulsar ese cambio de modelo

Las pensiones, como el resto de privatizaciones y en general el recorte en el gasto público social, tiene como único objetivo abrir al mercado capitalista, al capital financiero, todo el espectro de las necesidades básicas, de elementos fundamentales para una vida en dignidad.

Tanto el recorte del gasto público social como la reforma de las pensiones afectan en mayor modo y de una forma específica a las mujeres. Veamos por qué.

La afirmación general de esa precarización de la vida es necesaria aplicarla a la realidad, a toda una serie de particularismos, que siempre hemos de añadir a modo de gafas con que mirar la realidad, y que son la clase social, la cuestión nacional y el género.

Así por ejemplo, ¿se tiene una misma esperanza y calidad de vida independientemente de la clase social a la que se pertenezca?

¿Afecta igual la falta de trabajo a un trabajador de Madrid que a un castellano de otra ciudad o pueblo que está avocado a la emigración? ¿Por qué y sobre quién se ejercen las redadas racistas?

¿Tienen la misma relación con el mercado laboral las mujeres que los varones?

 

Pero el gran elemento facilitador de las violencias de género hoy en día es la negación de su existencia como práctica normalizada y el reconocimiento social sólo de sus facetas más descaradas y sangrientas (…la reducción de las  violencias de genero a la violencia domestica, su excepcionalización…)

 La violencia de género es inherente a nuestra organización social.

…Para la desarticulación de las violencias de género se hace fundamental desplazar nuestra crítica desde la violencia en sí hacia la estructuración generizada, jerárquica y discriminatoria de la sociedad en que vivimos”                        

                  Estado de Wonderbra, Barbara Biglia y Conchi San Martín

 

Entendemos así por violencia de género esa violencia cotidiana, constante y aplicada sobre el conjunto de mujeres por el hecho de ser mujeres. Entendemos por violencia de género el sistema de dominación patriarcal que es base y justificación de todas las expresiones de violencia de género, reforzadas por la opresión capitalista y nacional.

Desde esa base de violencia estructural, la reforma de las pensiones exacerba la desigualdad, es violencia de género:

-       Porque no parte de la desigual realidad.

No integra un análisis feminista que señale la existencia de roles sexistas, obvia que hay un desigual reparto y jerarquización del mundo productivo y el reproductivo, y no atiende a las diferencias entre hombres y mujeres dentro del mundo productivo.

Parte de la asentada concepción patriarcal del mundo y del trabajo, entendiendo a éste exclusivamente como una de sus formas: el empleo, y dejando fuera todo otra serie de trabajos, como son los cuidados.

-       Porque es así una ley de y para el “hombre blanco rico”.

Es una legislación androcéntrica, que toma al varón como modelo universal y refuerza la ficción de igualdad, haciendo creer que es indistinto hablar de hombres y mujeres, ocultando que unas y otros no  vivimos una idéntica realidad.

Los particularismos son necesarios, es indispensable hablar de las condiciones de vida de las mujeres, y dentro de estas habría que señalar las diferencias entre las de la clase dominante, las jóvenes, las inmigrantes, las que viven en hogares mono-marentales... o las mayores y las del mundo rural, con un peso importante en Castilla.

     -Porque  tenemos que recordar las características de desigualdad de la mujer en relación al trabajo, ocultarlo, como lo hace la reforma, es hacerse cómplice de la situación:

1.      Precariedad

2.      Menos trabajadoras asalariadas que varones

3.      Más temporalidad

4.      Discriminación salarial

5.      Más trabajo informal

6.      Recae sobre nosotras el trabajo doméstico no remunerado

7.      Generización del mercado laboral, existencia de empleos-sectores feminizados (como la limpieza, la atención de personas mayores…)

Menor salario, más temporalidad,  permisos, excedencias, por maternidad u otros cuidados, inserción más tardía al mercado laboral en un rango de edad de mujeres, trabajos sumergidos….afectan de modo directo al tiempo de cotización, a una menor cuantía de la pensión.

 Actualmente los hombres jubilados ganan casi el doble que las mujeres, diferencia que se explica por esa desigualdad sexista en la vida (incluido el mercado de trabajo). La pensión contributiva media del hombre es de 959 euros, frente a los 565 de la mujer.

 

- Mención específica requiere también otro de los aspectos de la reforma y es el punto de la eliminación o merma de las pensiones de viudedad, que de nuevo, tiene un componente de género clave.

Este componente clave se halla en los datos objetivos, las cifras de mujeres que cobran una pensión de viudedad (y no todas las viudas cobran pensión) es en torno al triple que el numero de varones que la perciben. Esto está también condicionado por la mayor esperanza de vida de las mujeres.

Otro dato a tener cuenta es que dentro de ese grupo menor de viudos, muchos de ellos tendrán también  un salario o una pensión contributiva además de la de viudedad. Sin embargo, ni la mitad de las mujeres que actualmente perciben una pensión de viudedad, reciben también una pensión contributiva o un salario aparte.

Y esto no es anecdótico, ya que actualmente tanto las pensiones no contributivas como la mayoría de las de viudedad están ya – sin que haya entrado la reforma- por debajo de la línea de la pobreza, son muy inferiores al precario salario mínimo interprofesional, estamos hablando de que algunas giran en torno a casi 400 euros, otras poco más de 500 euros. Esto es, estamos hablando de una de las caras de eso que se llama feminización de la pobreza.

Pero, aparte de estos datos, hay otro que se relaciona con una violencia de género previa, estructural. En el caso de las mujeres, la pensión media de viudedad es prácticamente igual a la pensión media de jubilación contributiva.

Esto es, después de realizar las cuentas, podemos hallar que “para muchas mujeres casadas las cotizaciones de toda una vida pueden no valer mucho más que su condición de esposas; y en muchos casos valen menos. Así, algunas mujeres (sobre todo en los tramos de bajos salarios) se ven incentivadas a permanecer en la economía sumergida o en el hogar, confiando su futuro a las cotizaciones de su marido” y esto según un informe del Instituto de Estudios Fiscales, órgano dependiente del Ministerio de Economía, que nos advierte que la reforma en las pensiones va a ampliar la brecha de género que ya existe en el sistema. 

¿Qué concepción de mujer subyace a todo esto?

¿Se premia la permanencia de las mujeres en el hogar? Pero, ¿se puede vivir actualmente siguiendo el modelo tradicional de familia, con sólo el varón trabajando asalariadamente?

 ¿Se está empujando a las mujeres a la economía sumergida? ¿No nos sitúa esto en una situación de precariedad brutal? ¿No nos sitúa en una relación de dependencia que en nada ayuda a superar las situaciones de maltrato sexista, sea físico o/y psicológico? ¿No colabora a empequeñecer nuestra autoestima y minar nuestra independencia?

 

Algunos defienden, que precisamente quitar las pensiones de viudedad animaría a las mujeres a trabajar asalariadamente. Podría pensarse entonces, que actualmente hay paradas por gusto. Y el tema central queda desviado de la atención, retirar las pensiones de viudedad y el conjunto de la reforma de las pensiones: ¿mejora en algo las precarias condiciones laborales de las mujeres, incrementa la cuantía media de la pensión a recibir? ¿Se tiene en cuenta todo un trabajo que las mujeres muy animadamente desempeñamos, el de cuidados?

- (Y es también violencia de género) Porque la reforma de las pensiones es una parte más del cambio de modelo, y es por tanto necesario conectarlo con otras de las medidas tomadas, en especial las privatizaciones –de educación, sanidad, equipamientos municipales como polideportivos…- y del recorte en general de gasto público social, como el tijeretazo a la ley de dependencia, que nunca llegó a arrancar.

Todo esto recrudece el papel sexista que se tiene asignado sobre las mujeres, ya que sobre ellas recae todo lo que respecta a cuidados (hij@s, personas dependientes…)

Sobrecargando así a las mujeres –física y mentalmente- con todo un trabajo, que además no va ser reconocido.

Por un lado, esto se invisibiliza, por otro se hace que sean las mujeres las que lo desempeñen, no se tiene en cuenta para las pensiones, ni cómo afecta indirectamente sobre ellas, ¿o es que van a hacer una reforma sobre la cantidad de horas que tengan los días de las mujeres?

Para poder cobrar una pensión a partir de ahora necesitaremos más años cotizados, pero si  sobre la mujeres van a continuar recayendo y de un modo mayor todo el trabajo de cuidados, ¿cómo se evitará la toma de permisos/licencias, los trabajos eventuales o a tiempo parcial que definen el empleo de la mujer? ¿No está el sistema potenciando un comportamiento y al mismo tiempo después lo castiga?

Y además, ¿con la reforma laboral no se ha potenciado el trabajo a tiempo parcial, “flexible”, sin horarios determinados?, ¿no ha decidido también el gobierno “por motivos presupuestarios” el recorte sobre el permiso de paternidad que ayudaría al reparto del trabajo de cuidados?

Un argumento con el que pretenden justificar la reforma de las pensiones es la tasa de envejecimiento. Esto implica también una mayor tasa de dependientes, de personas necesitadas de cuidados. ¿Qué aporta la reforma de las pensiones a esta cuestión que nos presentan como su razón de ser?

Si una salida sería rejuvenecer la tasa de población, ¿en qué ayuda el que las mujeres tengamos la presión de tener que trabajar asalariadamente más, al tiempo que tendremos que hacer frente a más trabajo reproductivo? Por no nombrar el nivel de endeudamiento de las familias, las privatizaciones, el imparable aumento de luz, gas, etc., junto con el problema del paro, cuestiones que tampoco ayudan nada a estimular la natalidad.

-Hay una consecuencia además de todo esto, que merece la pena ser planteada, por permitir la reproducción de todo este sistema de dominación patriarcal y su ideología.

Si las mujeres vamos a tener que desempeñar mayores niveles de trabajo, tanto en lo reproductivo, como en lo productivo, ¿qué tiempo y salud vital nos va a quedar para auto organizarnos y cambiar esa situación?

 

Parece que vamos a tener que trabajar más y cobrar menos, si llegamos a cobrar algo.

¿Que se pretende verdaderamente con todas estas reformas? Salir de la crisis es obvio que no, reforzar la violencia sobre mujeres, pueblos y trabajadores para garantizar los beneficios para unos pocos parece ser más bien su objetivo.

La ofensiva patriarcal contra las mujeres viene de muy atrás, con la crisis ésta adquiere nuevos matices y potencias, y da la mano a la concepción de mujer como objeto, su sexualidad como mercancía para la compra y venta, las agresiones de los grupos anti-elección sobre el derecho al aborto, los asesinatos sexistas, etc.

Y ante esto, ¿qué hacer?

La necesidad de la presencia de las mujeres en la lucha, tanto en organizaciones propias como en las organizaciones políticas, sociales, sindicales…es una tarea imprescindible.

Insertar el discurso feminista en toda práctica transformadora es clave.

Como bien resume la frase: la revolución será (también) feminista o no será.

Las mujeres tenemos que desempeñar un papel en toda esta lucha contra la reforma de las pensiones, contra el cambio de modelo y por una salida política a la crisis, tenemos mucho que aportar en la construcción de los movimientos populares.

¡No a la reforma de las pensiones! ¡Acudamos a las movilizaciones contra ella!

¡Que viva la lucha de las mujeres!

¡La crisis que la paguen los capitalistas!

¡Adelante el movimiento popular castellano! ¡Adelante comuner@s del sXXI !

Miren Etxezarreta.

 

El viernes, día 21 de enero, Miren Etxezarreta nos explicó, de una manera amena y clarificatoria, el por qué desde el Gobierno español y la UE quieren que creamos que las pensiones públicas están en crisis y la solución para nuestros males, es un fondo de pensiones privado.

El fraude de las pensiones privadas que son eclipsadas por el capital financiero y éste se invierte en bolsa, por lo que los fondos de las pensiones fluctúan si lo hace ésta (Los fondos de pensiones suponen el 35 % de las acciones de bolsa, en el mundo). La UE quiere que las pensiones privadas aumenten para competir con mercados como Tokio y Wall Street. Ésta es la razón por la que desde Europa se está forzando a las pensiones privadas. CCOO y UGT están colaborando en ello.

Actualmente el 70% de las/los pensionistas reciben una jubilación por debajo del umbral de la pobreza, si continúan bajando el futuro no parece muy halagüeño.

El sistema de la seguridad social actual muestra, incluso con la crisis, cifras positivas y éste es un sistema solidario con las generaciones venideras. ¿Por qué no mantenerlo? ¿Si hay dinero para las pensiones privadas por qué no para las públicas?

Dos horas de charla en las que evidenció los entresijos de una táctica política, la jubilación a los 67, cuya intencionalidad  no es otra que abaratar las pensiones y crear desigualdades sociales.

http://www.socialartproducciones.com/2011/01/miren-etxezarreta-no-decepciono.html

Nociones Comunes. Debates filosóficos-feministas

La eyaculación femenina, esa gran desconocida

La eyaculación femenina, esa gran desconocida

Afinando el órgano

http://www.pikaramagazine.com/?p=1294

Si quieres hacer una pregunta a nuestra sexóloga, escríbenos: revistapikara(a)gmail.com

“¿Existe la eyaculación femenina o es un mito urbano? Si existe, ¿cuál es la explicación fisiológica? Y más importante:  ¿cómo  alcanzarlo?”

Efectivamente, aún a día de hoy, sigue existiendo la duda de si la eyaculación femenina existe a pesar que ya Aristóteles habló de ello e incluso Freud llegó a afirmar que “el jugo del amor” era otro síntoma de histeria (¡otro más!). Pero como todo lo referente a la sexualidad, se ha mantenido en círculos íntimos. El desconocimiento ha llegado a tal punto que algunas mujeres fueron intervenidas quirúrgicamente porque se pensaba que tenían pérdidas de orina durante la excitación y el orgasmo.

Las responsables de la eyaculación son las glándulas de Skene, que producen un líquido compuesto por glucosa, fructosa y fosfata ácida prostática que se expulsa por la uretra

Estas “pérdidas de orina” no son tales puesto que la expulsión de fluido (de cantidad variable) que acompaña a algunas mujeres durante el orgasmo y es expulsado a través de la uretra, es la eyaculación femenina. Así pues, la eyaculación femenina existe y la mayoría de las mujeres pueden disfrutarla. Tal vez lo estéis haciendo ya sin ser conscientes de ello. Me explicaré desde el principio:

Las responsables de la eyaculación femenina son las glándulas de Skene y forman parte de la próstata femenina. La próstata femenina se encuentra situada a lo largo de la uretra envolviéndola. Mide aproximadamente 4 cm de longitud, el mismo tamaño que el hueso del pubis, y 1,9 cm de ancho. Dichas glándulas se localizan en la pared anterior de la vagina, alrededor del orificio externo de la uretra, cerca de donde se sitúa la Zona G (de la que hablaremos en otro artículo). Según las casi inexistentes investigaciones, el 80% de las mujeres las posee, conformando así la próstata femenina cuyas funciones siguen siendo investigadas.

¿Qué por qué no lo tienen todas las mujeres? Porque es una zona residual. Durante la gestación, todas las personas somos niñas y, a partir de ahí, seguimos desarrollándonos como tales o como niños. Pensamos que los sexos son muy diferentes, pero las diferencias son mínimas. Así, el tejido prostático puede desarrollarse en la mujer aún sin tener, aparentemente, una función definida. Y digo “aparentemente” porque está claro que una función tiene, ¿no te parece? Aunque, ¿quién sabe? Tal vez en unos años las investigaciones llegan a una conclusión porque hasta ahora poco se sabe de esta zona. Lo que sí se sabe es que estás glándulas de Skene secretan líquido prostático que es expulsado mediante las contracciones del orgasmo o cuando están llenas. El líquido expulsado es variable, pudiendo ir de unas gotas a unos chorros, y está compuesto por glucosa, fructosa y fosfata ácida prostática. Por ello al principio comentaba que tal vez eyaculéis sin ser conscientes de ello.

Al actualizarme buscando datos sobre el tema, he encontrado información a menudo confusa. Y no he podido más que cabrearme ante tal despreocupación con respecto a la sexualidad y, en concreto, la de la mujer. No hay más que ver que cuando surge algún descubrimiento (léase multiorgasmo, punto G, eyaculación femenina, etc.) se habla mucho, pero se sabe e investiga poco. Y una de las razones es porque estos descubrimientos tratan sobre la sexualidad y el placer, y no únicamente sobre la reproducción. En esta búsqueda de información y acumulación de asombros, he encontrado varias cosas que me han resultado bastante curiosas:

Llama la atención el empeño en comprobar si es orina o no. Asociarlo a una disfunción ha llevado a muchas mujeres a inhibir ese proceso natural

Me llama poderosamente la atención el empeño en comprobar si la eyaculación femenina era o no orina. Todas las investigaciones que he encontrado (que han sido pocas, también hay que decirlo, y no por falta de búsqueda precisamente), no se proponían analizar qué componentes contiene la eyaculación femenina, que habría sido un buen punto de partida, sino que la hipótesis a comprobar era si el fluido expelido durante el orgasmo era orina. La posibilidad de que pueda ser orina parece ser de suma importancia. Con ello volvemos a la misma mecánica de siempre: si aparece algo que no conocemos y encima se disfruta, se intenta asociar a una disfunción. Y, como ya sabemos, en Occidente nos gusta estudiar todo lo que tenga que ver con enfermedad en vez de investigar porqué una persona se mantiene sana. Si algo escapa de nuestro entendimiento, nos centramos en qué es lo que no encaja en vez de disfrutarlo sin más.

Como comentábamos antes, hubo mujeres que llegaron a ser intervenidas quirúrgicamente porque pensaban que tenían pérdidas de orina durante el orgasmo. Todo ello viene por el desagrado aprendido hacia los fluidos corporales femeninos. Y, si hablamos de orina, ya se acaba el mundo. No creo que cuando se vio al hombre eyacular por primera vez fuese todo el mundo a por sus aparatos quirúrgicos para comprobar si era o no orina. Y todo ello conlleva que muchas mujeres vivan una reacción placentera de una manera trágica, llegando a inhibir un proceso natural del cuerpo.

Se puede producir estimulando el clítoris, pero para muchas funciona mejor estimular la Zona G.

Por otra parte, se asocia la eyaculación femenina con el Punto G pero no son necesariamente lo mismo. La eyaculación se puede producir estimulando el clítoris o cualquier otra parte del cuerpo que pueda desencadenar un orgasmo. A muchas mujeres les resulta más accesible mediante la estimulación de la Zona G (situada en la pared anterior de la vagina con la extensión de una falange del dedo aproximadamente) porque, al presionar la zona, las glándulas de Skene también son presionadas estimulándolas directamente y provocando la eyaculación.

Hablando de asociar, también se asocia la eyaculación al orgasmo, pero no necesariamente van unidos. Se puede producir la eyaculación al presionar la musculatura pélvica, o bien al dar a luz, o bien cuando las glándulas de Skene se llenan; sólo que en estos casos se asocia a pérdida de orina, pero puede no ser así puesto que no tiene el mismo olor, es casi inodora, trasparente y con un ligero sabor salado.

Se puede facilitar relajando la musculatura de la vagina al notar las contracciones del orgasmo. Si te entran ganas de orinar, date permiso y disfruta, porque esa es la sensación que precede a la eyaculación

Y, por supuesto, también he encontrado comparaciones de qué orgasmos son más potentes que otros, volviendo a delimitar lo que es bueno, malo y mejor. Hay que distinguir entre la sensación física del orgasmo y la sensación subjetiva del mismo. Así pues, no se puede determinar qué orgasmo es mejor o peor, porque para lo único que sirve es para frustrar a toda aquella persona que crea estar fuera de lo “normal”. Y cuando aparece la palabra normal, estamos a una L de convertirlo en norma.

Si no te has dado cuenta de que has eyaculado, plantéate la posibilidad y prueba a darte permiso a tí misma para disfrutarlo. Haz memoria: ¿no te ha pasado nunca que, cuando estabas excitada, te entraron unas ganas de orinar tremendas? Y, en ese caso, ¿qué hiciste? Muchas mujeres optaron por cambiar de estimulación, llegando a perder la sensación e inhibiendo así la posible expulsión de la eyaculación por miedo a orinarse, puesto que dicha sensación es la que precede a la eyaculación. Es en este momento cuando tienes que darte permiso, relajarte y disfrutar del momento. Una manera de facilitar la aparición de la eyaculación femenina es abriendo o relajando la musculatura de la vagina, en el momento en que notes las contracciones del orgasmo, como cuando hacemos pis, y facilitar así la salida del líquido.

Otra de las pocas teorías que existen explica que, si no se eyacula externamente, puede producirse la eyaculación retrógrada; es decir, la eyaculación se redirige hacia la vejiga donde será expulsada posteriormente junto a la orina. De ahí la sensación de muchas mujeres que, aún habiendo orinado antes de mantener relaciones sexuales genitales, sienten la urgencia de ir a orinar cuando dan por acabada la relación o tras el orgasmo.

Tras este reencuentro con la información existente sobre la eyaculación femenina, me encuentro con sentimientos encontrados. Por un lado, sigue entristeciéndome ver cómo todo lo referente a la sexualidad como equivalente al placer y no unido a la reproducción, se mantiene oculto y bajo una sombra de disfunción. “¡El placer por el placer es egoísta!”, nos transmiten. En cambio, me alegra observar que cada vez se visibilizan más las diferentes opciones de disfrute. ¡Disfrutemos de cada palmo de nuestro cuerpo, oculto hasta ahora bajo las ropas de la culpabilidad!

25 de diciembre, zum, zum, zum...

25 de diciembre, zum, zum, zum...

“El amor sustenta desigualdades sociales

“El amor sustenta desigualdades sociales
ENTREVISTA | MARI LUZ ESTEBAN GALARZA, ANTROPÓLOGA Y PROFESORA EN LA UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO/EUSKAL HERRIKO UNIBERTSITATEA

“El amor sustenta desigualdades sociales”

http://www.diagonalperiodico.net/El-amor-sustenta-desigualdades.html

 
Irene G. Rubio y Belén Macías Marín (Redacción)

DIAGONAL: En este momento estás trabajando en un libro sobre el amor. ¿Crees que el amor es clave en la dominación de las mujeres?

MARI LUZ ESTEBAN: El amor, el amor en general y el de pareja en particular, tal y como se construye y se vive en nuestra sociedad, es un pilar central de la subordinación social de las mujeres. El amor nos convierte en eso que llamamos mujeres y hombres, hace que tengamos estatus diferentes. Resulta determinante en un sistema de género en el que se diferencian espacios para unas y otros, donde se nos asignan posiciones desiguales de poder, donde a las mujeres se nos construye específicamente como seres emocionales.

D.: ¿Hay que dejar de identificar a la mujer con el ‘sujeto amoroso’: la amante, la cuidadora, la madre...?

M.L.E.: Ése es uno de los retos que tenemos por delante. El feminismo ha avanzado mucho en el cuestionamiento de la identificación entre ser mujer y ser madre. Pero sigue habiendo una identificación entre ser mujer y ser un sujeto específicamente amoroso, que yo no comparto. Es una identificación que se está aplicando en el tema de los cuidados, como si nosotras tuviéramos una aportación específica al mundo desde ahí, y creo que la hemos tenido obligadas y con muchos peajes. Eso no quiere decir que dejemos de reivindicar un mundo más humano y más justo, donde las relaciones de poder y los trabajos se distribuyan de otra manera, que sean relaciones donde pueda haber afectos. No sería cargarnos eso, sino romper la centralidad del amor, la ‘obligación’ de amar. Además, cuando hablamos de amor, ¿de qué estamos hablando? Muchas veces de injusticia/justicia, poder/no poder o de la vulnerabilidad y la interdependencia como algo básico en los humanos.

Vivimos en una sociedad de ‘pensamiento amoroso’, donde parece que el amor es lo más genuino del ser humano, la principal tabla de salvación, y parte del feminismo está también ahí. No estoy para nada de acuerdo. No sé si en una situación ideal el amor podría ser lo más genuino, pero, desde luego, en esta cultura en la que vivimos, no. Porque el amor está tapando desigualdades sociales, no sólo entre hombres y mujeres, también de clase, de etnia. No hay más que fijarse en los relatos de ficción del cine, la literatura... El amor nos construye como desiguales, sustenta desigualdades.

D.: ¿Que la sexualidad siga siendo el principal instrumento de subversión desde el cuerpo para las mujeres no es una trampa?

M.L.E: La subversión a través de la sexualidad ha sido y seguirá siendo un campo muy fértil, y ahí están todas las propuestas de las últimas décadas, desde el porno feminista hasta lo queer, con la transexualidad y el transgenerismo... La duda que me surge es si no estamos hipertrofiando en exceso la sexualidad y si no hay otras dimensiones de la corporalidad que no estamos trabajando tanto, como la edad o la clase social. ¿Por qué nos parece que la sexualidad es más subversiva que la vejez o que las desigualdades económicas? Muchas de las propuestas queer en nuestro contexto, no todo, igual estoy generalizando demasiado, tienen que ver con cuerpos jóvenes, delgados... cuerpos que se mantienen en unos márgenes concretos. Sin embargo, si pensamos en otras áreas, como el trabajo doméstico, los cuerpos que están en esa pelea podrían ser o están siendo subversivos, sin cumplir esas condiciones. A mí me parecen fundamentales, pero creo que nosotras mismas los tenemos bastante invisibilizados.

D.: Frente a todos los dispositivos que nos instan a controlar y exponer el cuerpo, ¿la reivindicación de lo feo puede ser una forma de resistencia?

M.L.E: Ahí la aportación del feminismo ha sido muy significativa y lo seguirá siendo. Lo que nos puede pasar es que también nos veamos afectadas por esos ideales de belleza. Que, por muy feministas que seamos, la fuerza de esa ideología hegemónica sobre la imagen es brutal. Otro problema es que a veces vemos a las mujeres como víctimas del sistema, pero la regulación, el control y la posibilidad de resistencia van de la mano. Si nos vemos sólo como víctimas, nos negamos la posibilidad de agencia, de acción social e individual.

D.: Y en el otro extremo, ¿cómo darle la vuelta a lo que se malentiende como ‘armas de mujer’?

M.L.E:Tenemos una visión muy estrecha de la seducción, con esa separación que hay en nuestra sociedad de la belleza y la inteligencia, parece que quien seduce con el cuerpo o con la imagen no puede hacer otras cosas. Es una idea que por una parte hemos criticado y, por otra, interiorizado. Además, la aplicamos de una manera muy ‘generizada’ a las mujeres y no a los hombres. Si viéramos la seducción y el erotismo de una forma mucho más amplia, y miráramos más allá de la heterosexualidad, podríamos darnos cuenta de que eso que hemos llamado “armas de mujer” es mucho más complejo y tiene que ver con una manera de presentarse, de seducir al otro, pero en un sentido muy amplio; y que también los hombres lo utilizan, aunque en su caso no es visto como seducción sino como inteligencia.


¿ACASO ELLAS NACEN SABIENDO CÓMO CUIDAR?

D.: ¿Hay que revisar el discurso feminista de los cuidados?

M.L.E.: Sí, y en ello estamos. En el tema de los cuidados las teorías feministas están en un continuum. En un extremo estarían las que han defendido el ideal del pensamiento maternal, del cuidado como una ética, como una aportación específica de las mujeres. En el otro, posturas mucho más materialistas que defienden que es mejor entrar en este tema desde la división sexual del trabajo y las diferencias de poder según las tareas que hacen mujeres y hombres. Y en medio puede haber posiciones mixtas. En el Estado español, hay sobre todo posiciones mixtas, como las de las economistas que han aportado mucho en este ámbito. Pero, en general, hay un tinte esencialista en muchos de los discursos sobre los cuidados, incluso en las posturas materialistas; una idea de que las mujeres tenemos algo especial que ofrecer, en vez de partir de que ‘tener que cuidar’, tal y como se plantea aquí y ahora, es una alienación para las mujeres.

Si no se puede elegir, no podemos hablar de ‘ética de los cuidados’. Muchas mujeres no pueden elegir, lo que tiene que ver con la clase social; hay que tener cuidado con hacer planteamientos clasistas, que sirven sobre todo para las ricas, en éste y otros temas. Hay grupos de mujeres, por ejemplo en Euskadi, que hemos trabajado mucho en esta dirección y hemos sido muy rotundas sobre el derecho a decir “no” frente a los cuidados, junto con el derecho a decir “sí”, pero sobre todo para hombres.

ENVEJECER EN EL SIGLO XXI

¿Es más difícil envejecer ahora que nunca?, nos preguntamos, en una sociedad que idolatra de forma creciente el cuerpo y la juventud. “No. Mi sensación no es que sea más difícil, es que estamos elaborando la vejez a nivel individual, cada una como puede, o con la gente cercana. Aunque hay algunas excepciones, hay muy poquita elaboración teórica y colectiva sobre estos temas, al menos en el Estado español”, responde Esteban. Finalmente, es la medicina la que se encarga de explicarte cómo envejeces, lo que, según esta antropóloga, “no siempre es positivo, dado que esta disciplina tiene una forma de mirar la realidad y lo ‘femenino’ muy concreta, por lo que sería muy interesante que hubiera discursos distintos, alternativos”, señala.

debate feminista sobre la prostitución

Siguiendo el programa de charlas del seminario " La actualidad a debate desde la perspectiva de género" organizado por el SIEM (Seminario Interdisciplinar de la Mujer, en la Universidad de Zaragoza) esta tarde se ha hablado de prostitución de la mano de Clarisa Belloqui, activista del colectivo Genera (www.genera.org.es) de Barcelona.

Enlace de la charla aquí:

http://www.archive.org/details/ElDebateFeministaSobreLaProstitucin

Vindicación feminista

Vindicación feminista

 

M.ª Ángeles Larumbe, Profesora Titular de la Facultad de Educación, Universidad de Zaragoza

En un momento como el actual en el que existe un interés especial por comprender los procesos de cambio durante ese periodo de nuestra reciente historia conocido como Transición y por dar a conocer quiénes fueron sus auténtic@s protagonistas, resulta obligado reconocer la aportación del movimiento feminista en pro de una auténtica emancipación y de la consecución de una ciudadanía plena para las mujeres. En tal sentido, se hace imprescindible acudir a una fuente como Vindicación Feminista, que desde sus páginas siguió puntualmente los avatares de un tiempo tan crucial como la transición a la democracia.

Desde una mirada crítica, la revista analizó con rigor y radicalidad los acontecimientos que sucedían a diario en ese difícil y singular proceso que se vivió en España para transformar social y políticamente una dictadura en una democracia. La Ley para la Reforma y el referéndum para su aprobación, la Constitución, las primeras elecciones generales y municipales, las huelgas, conflictos y reivindicaciones que jalonaron aquellos años, lo dicho y hecho por los partidos de derechas e izquierdas no les fueron ajenos a las artífices de este particular medio de la prensa escrita. Como no lo fueron los acontecimientos internacionales que ocuparon las primeras páginas de los grandes rotativos. Todos fueron diseccionados con talante crítico y desde una perspectiva feminista, lo que colocó siempre a Vindicación Feminista en el centro de la polémica y le valió la animadversión de un sistema político que se reformaba sin dejar de ser patriarcal. 

Al hacer balance del siglo pasado, una de las grandes transformaciones que debe apuntarse en su haber es el enorme cambio experimentado por la mujer en el mundo, aunque las desigualdades con las que se cerró la centuria obligan a reconocer que ese cambio fue mayor en los países ricos que en el 80 % del resto del planeta. Con todo, puede afirmarse que con el siglo xx se sentaron las bases para una más profunda y universal transformación que está por venir.

Reconocer el sentido de ese cambio es un tópico reiterado y hablar del xx como del siglo de la mujer se ha convertido en un lugar común, pero esta misma realidad, que hoy parece evidente, hace tan solo treinta años resultaba para muchos impensable, sobre todo en nuestro país, atenazado por una dictadura que pretendió, hasta el último momento, reducir a la mujer al papel de madre y esposa fiel.

La lucha por la transformación radical en la consideración legal y social de las españolas fue fundamentalmente obra del movimiento feminista, que tuvo que sortear enormes obstáculos para llevarla a cabo. Una de las mayores dificultades fue lograr que sus mensajes y propuestas llegaran tanto a las mujeres como al conjunto de la sociedad. Resolver esta cuestión básica era fundamental para poder cumplir con una agenda repleta de reivindicaciones, y, lógicamente, a ello se dedicaron enormes esfuerzos.

De esos esfuerzos nació Vindicación Feminista. Esta publicación fue el medio que propagó en nuestro país de modo más nítido y rotundo la voz del feminismo, cuya influencia ha generado un cambio notable en los comportamientos, actitudes y valores de todos los ámbitos de nuestra sociedad. Así mismo, Vindicación tuvo una seña de identidad que la distinguió de otras publicaciones del momento, ya que fue creada y pensada no solo como vehículo de información, sino de educación y comunicación dirigida y realizada por y para mujeres; un hecho que, en la actualidad, sigue siendo poco común tanto en el periodismo como en el mundo editorial.

La revista marcó un verdadero hito en el campo de las publicaciones de este tipo. Durante tres años, de julio de 1976 a julio de 1979, salió a la venta de modo regular sin cambiar básicamente ni su formato ni sus contenidos, y ofreciendo en sus páginas colaboraciones de firmas reconocidas.
Pero el argumento de mayor peso viene de la mano de la emoción, del recuerdo sentimental de toda una generación: Vindicación supo relatar como ninguna otra publicación lo que estaba aconteciendo en la vida de las mujeres gracias a la propuesta emancipadora del feminismo. Como un reguero de pólvora, a principios de los setenta el ideario feminista había cruzado el Atlántico para expandirse por Europa, llegando a España con un cierto retraso, dadas las circunstancias políticas que aquí se vivían, donde el sometimiento material de las mujeres en lo económico, legal y social quedaba completado en la esfera de las mentalidades por una cultura popular al servicio de los valores más conservadores y tradicionales.

Por esa razón, Vindicación, codo con codo con el conjunto del movimiento feminista, quiso contribuir con todas sus fuerzas a la construcción de una nueva cultura frente a un mundo controlado por los hombres, haciéndose eco desde sus páginas de todas las acciones y propuestas recogidas en la agenda reivindicativa del feminismo de segunda generación, cuya característica esencial no era tanto su amplitud como la profundidad de sus peticiones, al proponer una auténtica inversión de los valores dominantes.

Si el término sororidad fue una de las aportaciones conceptuales que acuñó el feminismo para designar una nueva forma de fraternidad entre las mujeres, un nuevo modelo relacional basado en el apoyo mutuo, el equipo de Vindicación supo ponerlo en práctica como nadie al brindar sus páginas para dar a conocer los cientos de grupos que nacieron a lo largo y ancho de la geografía española y del resto del planeta, y difundir todas las estructuras y redes alternativas de ayuda que se fueron creando durante esos años, al calor del ideal compartido de transformación personal y social que marcó a toda una generación de mujeres cuyas vidas quedan muy lejos de las que tuvieron sus madres y abuelas, gracias a los logros obtenidos por el tesón de la acción feminista. Todos los anhelos, trabajos, propuestas y debates de un movimiento como el feminista fueron recogidos fielmente por Vindicación a lo largo de los tres años que van de 1976 a 1979, fundamentales para entender qué ha sido, qué ha representado el feminismo y en qué medida su contribución ha de ser considerada esencial, no solo para las mujeres sino para la sociedad española en su conjunto, cuando hacemos balance de ese periodo.

La vigencia de buena parte de sus contenidos nos recuerda que un hilo violeta sigue recorriendo la historia con el ánimo de hacer de este mundo un lugar en el que las mujeres se reconozcan y sean reconocidas.

http://www.unizar.es/gobierno/vr_institucionales/observatorio/vindicacion/index.htm