El género desordenado
Escucha la entrevista “Desarme nuclear con perspectiva de género” de Úrsula Gelis, perteneciente a Mujeres contra la OTAN, realizada en Nueva York en la Conferencia por la No proliferación de armas nucleares.
Gelis comenta que no le sorprende lo débil que suena el discurso utilizado cuando se habla de responsabilidad de desarme. La falta de un espacio para tratar la abolición de las armas nucleares (A.N.) es una señal clara de que la sociedad civil debería de ser la más potente motivadora que dirigiera sus esfuerzos hacia el desarme.
El 5 de junio se realizarán acciones por en el Día por el desarme nuclear, teniendo como objetivo principal el comienzo de las negociaciones para llevar a cabo la Convención de armas nucleares.
Plaza San Felipe a las 20.00 horas
Campaña de solidaridad con el Pueblo Saharaui
http://aisa-sahara.blogspot.com/2010/05/una-salida-al-sahara.html
Por Amy Goodman
Lena Horne murió esta semana a los 92 años. Además de haber sido una excelente cantante y actriz, fue por sobre todas las cosas una activista pionera de los derechos civiles, que logró romper las barreras raciales en beneficio de las generaciones de afroestadounidenses que la sucedieron. Luchó contra la segregación racial y el macartismo, fue incluida en la lista negra, y sin embargo persistió y logró fama y éxito mundial. Su abuela la inscribió como la miembro más joven de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) a los 14 meses de edad.
La suya es la historia del siglo 20, del lento camino hacia la igualdad racial, y de la perseverancia extraordinaria.
La carrera de Horne comenzó en el reconocido Cotton Club de Harlem, donde los afroestadounidenses actuaban exclusivamente para un público blanco. Formó parte de varias orquestas, entre ellas una de las primeras bandas multirraciales, y luego logró el primer contrato importante de largo plazo para un actor afroestadounidense con un reconocido estudio de cine de Hollywood, la Metro Goldwyng Mayer. Su contrato incluía cláusulas que establecían que no representaría el papel esteroetípico de la criada negra. Sin embargo nunca le dieron papeles de actuación principales, solamente escenas en las que cantaba como solista. “Me veía bien, estaba parada contra una pared y cantaba sin parar. Pero no tenía relación con los demás personajes”, le dijo al New York Times en 1957. “Mississippi no quería que yo estuviera en sus películas. Era un hecho aceptado que cualquier escena que hiciera sería eliminada cuando la película fuera exhibida en el Sur”. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial salió de gira con las Organizaciones del Servicio Unido (USO, por sus siglas en inglés), para entretener a los soldados. En el Campamento Joseph T. Robinson, en Arkansas, se enteró de que actuaría para un público exclusivamente blanco. Luego, realizó una actuación improvisada para los soldados afroestadounidenses y, una vez más, se ofuscó cuando se permitió a los prisioneros de guerra alemanes que estaban en la base ingresar al comedor militar. Insistió en que los expulsaran.
En una entrevista con Radio Pacifica en 1966, Horne recordó un momento decisivo de su vida ocurrido en Cincinnati. Estaba de gira con una banda, y en la noche de la pelea de boxeo entre Joe Louis y Max Schmeling, de la Alemania nazi, Horne, a quien no le interesaba el boxeo, se encontró a sí misma parada detrás del escenario junto a los otros miembros de la banda, esuchando la pelea por la radio y alentando a Louis: “Le estaban pegando duro y yo estaba llorando, gritando y mi madre, que estaba ahí, de pronto me preguntó ’por qué estás llorando así’ y le dije, ’Es mío y no quiero que le ganen. Es nuestro’. Creo que esa es la primera vez que recuerdo haberme identificado con otro negro de esa forma. Me estaba identificando con el símbolo que teníamos, de un hombre poderoso, una fortaleza inexpugnable. Y no me había dado cuenta de que sacamos fuerza de estos símbolos”.
Paul Robeson, el gran cantante y activista afroestadounidense, tuvo una gran influencia sobre Lena Horne. En la entrevista con Pacifica, Horne recordó: “Paul me enseñó a estar orgullosa de ser negra. Siempre había sentido este orgullo, este orgullo fuerte, casi estéril, porque mi abuela me había dicho: ’Debes estar orgullosa’. Pero nunca me contó sobre el horror de su entorno. La gente no hablaba de eso. Y luego murió. Y yo me estaba involucrando cada vez más en esa trampa de clase media con negros que quizá tenían un trabajo, pero que tampoco hablaban de eso. Yo trabajaba ya cuando tenía dieciséis años y con Sissle, con organizaciones, pero nunca me dijeron las razones por las que tenía derecho a sentir ese orgullo. Paul fue el primero que se acercó y me dijo ’Tu abuela era una mujer fuerte que me ahuyentaba de las calles de Harlem’. Y ella era así, y ella era asá. Y le dije ’¿De verdad? Nadie me había dicho eso’. El respondió ’¿Por qué? Era una maravillosa mujer negra, porque quería ayudar a su gente, y sentía que tenía el derecho de hacerlo. Y ella hizo que la expresión nobleza obliga, significara estar orgulloso de su gente’. Y le dije, ’Pero nadie jamás lo había dicho’”. Y él se se sentó durante horas y me contó sobre el pueblo negro. Ya sabes, lo leí en algunos libros, pero nunca lo aprendí en la escuela; no lo enseñan en los libros de historia. No podía enterarme de nada salvo que realmente en ese entonces me hubiese mudado del Sur y hubiese estado con gente negra que estaba realmente aterrorizada, y no podía hacer nada al respecto. Y no me habló a mí como símbolo de una chica negra linda que cantaba en un club. Me habló sobre mi herencia. Y es por eso que siempre lo quise.”.
James Gavin escribió la biografía definitiva de Lena Horne titulada “Stormy Weather”.
Me dijo: “Lena Horne fue una mujer muy valiente y no se le da crédito por su activismo en la década de 1940, en una época en que muchos artistas negros que ella conocía simplemente aceptaban las condiciones del momento como eran dadas y temían alterar el orden de las cosas y perder su trabajo. Y Lena nunca dudó en decir lo que pensaba”.
Gavin describió la participación de Horne en la Marcha sobre Washington de 1963, donde tomó el micrófono y soltó la palabra “¡Libertad!”. También apareció junto al gran líder del movimiento por los derechos civiles Medgar Evers en una manifestación de la NAACP, apenas días antes de que fuera asesinado. Trabajó con Eleanor Roosevelt en la legislación contra el linchamiento, y apoyó al Comité de Coordinación Estudiantil de la No Violencia (SNCC, por sus siglas en inglés), y al Consejo Nacional de Mujeres Negras (dirigido por Dorothy Height, otra líder de los derechos civiles, que murió el mes pasado a los 98 años).
El biógrafo de Horne, Gavin, dice que ella se sentía angustiada porque pensaba que no había hecho lo suficiente. Pero la actriz Halle Berry discrepa con Horne. Cuando Berry se convirtió en la primera mujer afroestadounidense en ganar un Premio de la Academia a mejor actriz en 2001, muy emocionada mientras sostenía el Oscar en alto en su discurso de aceptación, dijo: “Este momento me excede. Este momento es para Dorothy Dandridge, Lena Horne, Diahann Carroll. ...Y es para las mujeres de color anónimas, cuyas caras y nombres aún no conocemos, que ahora tienen una oportunidad porque esta noche se abrió una puerta”.
http://www.democracynow.org/es/blog/2010/5/13/un_canto_a_lena_horne
GERMAINE ET GENEVIÈVE
Isabelle Anthonioz-Gaggini, Jacques Kébadian,
Francia, 2000, 56’, V.O. Francés S.C.
Germaine Tillion (1907-2008), resistente, deportada, comprometida en la lucha contra la tortura, la pena de muerte y la guerra de Argelia.
Geneviève de Gaulle-Anthonioz (1920-2002), resistente, deportada, comprometida a lo largo de toda su vida en la lucha contra la pobreza.
Observadoras privilegiadas del horror, Germaine Tillion y Geneviéve de Gaulle nos ofrecen una larga conversación, grave, tierna, divertida a veces, sobre su experiencia de la deportación en Ravensbrück, el origen del mal, la libertad y la solidaridad desde su condición de mujeres comprometidas.
Martes 18 de mayo de 2010,
a las 19h, en la Casa de la Mujer,
Calle Don Juan de Aragón, 2.
VIII SESIÓN DE “CINEFILIAS”
Este sábado se presentó en Zaragoza el libro:
Deseo y resistencia (1977-2007): Treinta años de movilización lesbiana en el estado español Gracia Trujillo Barbadillo
Tuvimos la suerte de contar con su autora y con Trinitix (Ciclobollos) quien compartió con nosotras sus reflexiones sobre el libro.
Trinitix (Ciclobollos)
“Deseo y Resistencia”, es un libro que nos hace estar de enhorabuena permanente a la comunidad bollera. Por fin, se reconoce la importancia de la aportación lesbiana no sólo al movimiento LGTB sino al movimiento feminista español.
Son 30 años de activismo de calle, de debates, de crear colectivos, de desaparecer y crear otros nuevos,…,30 años dejándonos la piel, la voz, nuestras energías, nuestro tiempo, en mejorar nuestras vidas y la de la sociedad en general. Por todo esto es necesario, imprescindible rescatar nuestra memoria histórica, porque sino sencillamente, no existimos. Necesitamos conocer de dónde venimos, nuestro pasado, romper con el tópico que muchas bolleras hemos pensado y sentido y es que nuestra lucha la empezamos de cero, y como vemos en el libro, esto no es así, tenemos una legado fantástico y muy importante, para seguir en nuestra lucha en el presente y mirando fuerte hacia el futuro.
Como militante bollera, ya empezaba a estar cansada de leer libros en que nuestra historia fuera contada por autoras que poco o nada tienen que ver con el movimiento lesbiano, que nos ven como sujetas exóticas a analizar; libros con lenguaje “apto sólo para expertas”; historia contada por autoras que no son bolleras, que no son activistas, o nuestra historia contada por maricas donde aparecemos a la sombra de ellos o pidiendo permiso para expresar nuestra lucha. Gracia Trujillo, en su libro, rompe con todo esto y nos pone a las bolleras en el centro de la historia, dejamos de estar a la sombra del movimiento gay y del feminismo, para ubicarnos en el centro del debate, recordándonos las dificultades que hemos tenido aún siendo mayoría y peleando como jabatas, para conseguir que nuestras luchas políticas fueran tenidas en cuenta. La autora nos cuenta con un lenguaje cercano y con un rigor exquisito lo complejo que ha sido las relaciones del movimiento lesbiano español postfranquista con el movimiento feminista. Su evolución con el resto de movimientos LGTB, movimiento queer y otros movimientos sociales de la izquierda de los últimos 30 años.
Con “Deseo y Resistencia” tenemos nuestra historia contada desde la militancia bollera, feminista y queer de base, en el que la autora ha intervenido e interviene directamente en las políticas del feminismo y el lesbianismo español desde hace muchos años. Un ensayo escrito desde nosotras, ya que recoge entrevistas con activistas clave del movimiento bollero, y para nosotras, con nuestros códigos, nuestras experiencias y nuestros deseos.
Durante la lectura del libro, vivimos momentos muy emotivos y entrañables, porque encontramos en un fantástico y brillante estudio de nuestras luchas, nuestra militancia, nuestras alianzas, nuestras diferencias, nuestros deseos, etc... en un maravilloso archivo gráfico de activismo con fanzines, revistas, carteles, flyers, fotos, pancartas, etc...Es un viaje a nuestros orígenes fantástico, un viaje que nos permite conocer nuestra lucha mejor, nuestra trayectoria en el movimiento, a nuestras antepasadas bolleras que comenzaron tiempo atrás la consecución de hoy de la legitimidad de una opción sexual distinta a la norma heterosexual. Es muy bonito vernos, cada una, en nuestro momento porque consigue recogernos a todas.
Gracia Trujillo en su libro, resalta la influencia que ha tenido el movimiento lesbiano en la política general (divorcio, aborto, matrimonio, guerras, la construcción social del genero, etc.) cuestiones que han cambiado y se han transformado gracias al esfuerzo de miles de lesbianas, muchas anónimas, que han estado a la vanguardia del movimiento feminista y otros movimientos sociales, y que han sido capaces de organizarse y hacer política.
“Deseo y Resistencia” tiene un mensaje claro y que tantas y tantas lesbianas así sentimos:”Ser bollera es política”. No sólo somos lesbianas porque follamos con lesbianas, que esto es importante, porque las lesbianas follamos mucho y muy bien, y el sexo es de vital importancia en nuestras lucha sin lugar a dudas. Muchas somos bolleras como actitud política también y utilizamos nuestros cuerpos como estrategia para romper con el régimen heteronormativo, patriarcal y sexista que nos asfixia, nos somete, nos invisibiliza, nos castiga, nos intenta controlar, nos oprime y nos hace tener vidas de mierda. Y qué mejor forma de resistir ante este sistema horrible y patético, que recordando nuestra memoria, para construir nuestro presente y futuro...."
ciclobollos: http://ciclobollos.blogspot.com/
¿Por qué el 8 de mayo?
¿Te supo a poco el 8 de marzo? Demasiado frio, demasiado silencio, demasiada bandera...
Reconvierte el 8 – M, el DÍA DE LA LUCHA TRANSFEMINISTA!!!
Hemos cambiado:
los violines por las guitarras flamencas
los manifiestos por patatas asadas
los minutos de silencio por horas de carcajadas
Ha llegado la hora de escupir al patriarcado, basta de llorarle.
NO HAY VÍCTIMAS sólo hay: Guerreras, cantantes, bufonas, actrices, trans, putas, presas, negras, “latins”, sin papeles, paradas, escritoras, poetas, amazonas …
MUJERES CON VOZ!!
8-M … M de Mayo
- el nuevo día de la lucha trans-feminista -
si no puedo bailar, no es mi revolución
- Emma Goldman -
http://unahabitacionpropia.org/gestor/images/cartel8mweb.jpg
El no-binarismo, cuya consecuencia es transformar los sistemas cerrados de sexogénero en conjuntos difusos, está teniendo una serie de efectos en todos los conjuntos identitarios y en sus políticas.
En el feminismo, ha transformado lo que ya se llama “feminismo clásico” en un “transfeminismo”, todavía incipiente, pero que manifiesta señales de representar el futuro.
En él, alentado también por la teoría de la decolonización, el feminismo supera cualquier riesgo de limitarse a ser un simple corporativismo o sindicalismo de las mujeres, que tutele sus intereses inmediatos en competencia con otros, para volver a su pleno entendimiento como liberacionismo de género, protagonizado por mujeres (difusas) y por cualquier otra persona con planteamientos afines.
Así se supera históricamente la paradoja de que, cautivado por el binarismo generalizado, el feminismo, el primero de los movimientos de liberación de género, haya caído hace ya tiempo en un binarismo radical, concebido biologistamente como lucha de “mujeres” contra “hombres”, o de “todas las mujeres” contra “todos los hombres”.
De hecho, apenas tomó fuerza el feminismo, y a imagen suya, surgió otro liberacionismo de género, el de los gays, que resultaban ser hombres que sufrían la opresión de otros hombres, en términos mucho más violentos e incluso letales que la que sufrían las mujeres. Esto visuabilizaba que la opresión de género no era sólo de los hombres contra las mujeres, sino de los hombres contra algunos hombres por lo menos; e incluso, hacía pensar que, si había algunos hombres víctimas de la opresión de género, también podía haber hombres que no quisieran funcionar como opresores, y que la línea de la opresión de género, aun siendo de género, no pasaba por la separación biológica entre “hombres” y “mujeres”, entendidos binaristamente.
Tiene gran interés a efectos dialécticos, es decir, a efectos de discusión histórica, y de clarificación de las ideas, un hecho que por tanto no considero negativo, sino la negación de una afirmación previa que deberá ir seguida por una nueva afirmación, a un nivel de comprensión mayor: me refiero a que, en las recientes e históricas Jornadas Feministas Estatales de Granada, al mismo tiempo que entraba en ellas en tromba el transfeminismo (nueva afirmación), se preparaba una fiesta de clausura reservada para mujeres, que se quiso cerrada para hombres (negación de la previa afirmación del dominio masculino), lo que despertó una fuerte contestación por los sectores más renovadores.
Si los efectos del no-binarismo en el feminismo son espectaculares (las consecuencias de todas estas aparentes minucias son inmensas), los que pueden tener en los colectivos trans son grandísimos en teoría, aunque en la práctica lo único que hacen es confirmar la validez de muchas prácticas personales.
Precisaré que, entre las personas trans, hay muchas que tienen una identidad definidamente femenina, otras muchas que tienen también una identidad definidamente masculina y otras muchas que tenemos una identidad o unas identidades que a falta de una mejor descripción definiremos como trans.
Pues bien, el no-binarismo y la teoría de los conjuntos difusos de género dan a cada una de esas identidades un sitio justificado lógicamente, a la vez que les permiten afirmar los puntos de contacto o intersección entre conjuntos.
Una vez afirmado y entendido que, más que mujeres, existe un conjunto difuso de mujeres, que abarca a una gran variedad de seres humanos, resulta natural que entre ellas estén las trans femeninas.
Lo mismo se puede decir frente al anteriormente entendido como conjunto cerrado de hombres, tan cerrado, que en definitiva dejaría fuera a numerosos varones. En cuanto vemos que en realidad es un conjunto difuso de hombres, resulta natural que entre ellos se considere a los trans masculinos.
Si, como efecto de todo ello, vemos que también existen conjuntos más difusos todavía, como el de los intersexuales o andróginos, que tengan identidad intersexual o andrógina (y no masculina o femenina), resulta también más natural que las personas trans con identidad intersex o neutra, o la que queramos decir, tengamos plenamente nuestro lugar en este conjunto difuso.
Por otra parte, por la manera de exponer lo que hasta ahora he dicho, se discierne claramente una de las intersecciones entre estos conjuntos difusos: la condición de trans, de personas que hemos hecho una transición de género, común a trans masculinos, trans femeninas y trans neutros, o ambiguos, o intersex, o como queramos decirlo.
El cambio de unos conceptos a otros es tan fuerte que, teóricamente, sería incluso conveniente ajustar con mayor precisión el mismo nombre de “trans-sexual”, entendido hasta ahora como persona que transita de un sexogénero (cerrado) al otro (no menos cerrado)
Se puede entender desde ahora como persona que transita externamente de uno de los conjuntos difusos a otro, bien sea de las formas más diferenciadas de uno a las formas más diferenciadas de otro, bien desde, o hacia las formas menos diferenciadas de uno u otro.
Es decir, se puede transitar hacia un modelo Stallone, con toda conciencia y voluntad, o hacia un modelo Jennifer López, con la misma conciencia y voluntad, y todo eso es legítimo, u optar por quedar en una zona menos diferenciada, y sin embargo difusamente masculina o femenina, y también es eso legítimo.
Si se piensa en esta segunda posibilidad, la transición resulta inmediatamente menos definida, e incluso se puede afirmar que a veces casi no hay transición, que la persona permanece simplemente donde está, en un lugar relativamente alejado de los centros más densos y definidos de esos conjuntos difusos.
Ni que decir tiene que las actuales "pruebas de la vida real", realizadas con presupuestos binaristas por las unidades de género, dejan de tener sentido. Yo (cualquiera) podría pretender una transición de hombre a mujer, y optar por vestir vaqueros y saquitos anchos.
Justamente, y ya históricamente, en su corta historia, el no-binarismo, o su consecuencia, la teoría de conjuntos difusos de género, lo que hace es darnos un lugar racional a las muchas personas trans, sea que entendamos nuestra identidad como cercana a los centros de los dos mayores conjuntos difusos, el de hombres y el de mujeres, sea que nos entendamos lejos de esos centros, en la periferia más difusa, es decir, que no queramos ser hombres (difusos) ni mujeres (difusas), sino simplemente nosotros mismos, asumir nuestra singularidad.
En los dos casos, la palabra transexual gana en agilidad o flexibilidad o comodidad al tratarse de la plena inserción en conjuntos difusos y no cerrados.
En los conjuntos cerrados, en efecto, era preciso afrontar su cerrazón; su definición cerrada, caracterizada por la lógica del sí o el no (XY sí o no; XX sí o no; o genitales de esta forma, sí o no; o de la otra, sí o no) podía siempre intentar cerrar el paso a quienes no coincidieran con ella.
En cambio, la definición difusa de hombres puede incluir por igual a varones XY o XX. La definición difusa de mujeres incluye por igual a mujeres XX y XY (y en los dos casos, a otras variantes cromosómicas) con las consecuencias revolucionarias que hemos visto para el feminismo.
Por otra parte, la persona transexual no tiene que preocuparse demasiado por no alcanzar una igualdad perfecta con las personas que están allí de nacimiento, pues en realidad, unas y otras pertenecemos al mismo conjunto difuso, en el que siempre hay un más y un menos. La lógica difusa es la del más o menos, no la del sí o no, y en esto consiste su adecuación a muchas de las realidades humanas.
Kim Pérez 26-04-2010
Hace diez años que el Ladyfest nació en Olympia (Washington) con el objetivo de visibilizar y reunir a colectivos y grupos musicales vinculados al feminismo. Desde entonces se ha celebrado en decenas de ciudades y este año recala por tercera vez en Madrid.
Por lo general, los grupos están compuestos mayoritariamente por mujeres, pero no hay que confundirse, no es un festival de chicas. "La característica principal es que toda la música que suene y los participantes tengan un enfoque crítico y feminista, y no que sean mujeres", aclara Laura Montero, una de las organizadoras de esta edición.
Dentro de este movimiento global, no hay líderes, sino que en cualquier rincón del mundo, aunque suele ser en Estados Unidos y Europa, un grupo de personas coge el relevo y se pone manos a la obra. "En esta ocasión, la gente que hemos ido a confluir en la organización hemos preferido cuidar más el tema de la autogestión y el contenido político, que tener un supercartel de grupos internacionales o muy potentes", apunta Marta Solanas, también del Ladyfest.
Así este año no habrá oportunidad de ver de cerca a grandes figuras del movimiento 'riot grrrl' o a grupos con cierto tirón comercial, pero como contraprestación el festival será gratuito o con una entrada simbólica, pues uno de los objetivos de la docena de mujeres y los colectivos, como la Eskalera Karakola, que están detrás de esta edición era que fuese accesible.
Aunque aún puede haber nuevas incorporaciones, ya está confirmada la presencia de Narcoléptica y Mursego el día 1 de mayo; Mikaela Pitón, Alice Albin Sunday y Ali el 6; Micro abierto y Ameba el día 7; Drama, Perra Vieja, Las Relators y Sabia Bruta el día 8. En resumen, una muestra variada de pop, electrónica, rap, 'hardcore' o flamenco.
Proyecciones, talleres y deporte
Pero el festival es más que música. Habrá proyecciones en Traficantes de Sueños, entre las que destaca un documental sobre arte feminista estadounidense de los 70; talleres sobre autodefensa feminista o violencia entre lesbianas; mesas redondas, como la que versará sobre 'riots grrrls'. Y, como novedad, deporte, con competiciones en las pistas del Casino de la Reina, juegos de bar, oca feminista o una 'gymkhana'.
El eje central será La Tabacalera, el histórico edificio situado en la calle de Embajadores número 53 cedido por el Ministerio de Cultura para crear un centro autogestionado. El Patio Maravillas, ahora en la calle del Pez, también servirá de sede. "Se iba a desarrollar en el Patio, La Enredadera y La Mácula porque queríamos trabajar más la parte política y que fuese accesible, pero de enero a aquí han desalojado estos tres centros sociales dentro una campaña bastante fuerte de represión a todo el movimiento de okupación", explica Solanas.
A falta de menos de una semana para que empiece el Ladyfest, sus organizadadoras y colaboradoras trabajan codo con codo en labores de fontanería, aislamiento acústico o limpieza con los cientos de voluntarios que están poniendo a punto La Tabacalera antes de que abra como espacio público. Su primera incursión en sociedad será esta revolución en la que, por supuesto, se puede bailar.
La documentalista y directora de orquestas infantiles Elena Varela fue declarada inocente por la unanimidad del tribunal oral, al concluir el jueves 22 de abril, el juicio iniciado el pasado martes 13 en Villarrica, presidido por el magistrado Oscar Viñuelas junto a las juezas Claudia Sánchez, y Alejandra Rosas. Las siete jornadas del juicio fueron filmadas por el equipo de producción de la documentalista y ahora constituirán la parte final del documental “Newen Mapu Che”, abortado con su detención. El caso se había convertido en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión, ya que todos los materiales fílmicos y archivos de Elena Varela -ganadora del FONDART 1997 para la citada obra- fueron secuestrados sin devolución al momento de su detención, el 7 de mayo de 2008 en Licanray. Parte del material audiovisual del juicio podrá verse en las próximas horas en www.libertadaelenavarela.blogspot.com
La sentencia es una gran victoria para la libertad de expresión y una flagrante derrota para el Fiscal Servando Pérez y su equipo ligado a la Agencia Nacional de Inteligencia ANI que a lo largo del proceso cometieron enormes irregularidades no corregidas hasta ahora por la justicia chilena.
También fueron absueltos de los cargos de asociación ilícita y robo con violencia los co-imputados Kenny Sánchez, ex preso político mirista retornado de Suecia, y Sergio Reyes, técnico forestal y ex empleado de forestal Mininco. Sánchez y Reyes pasaron dos años en la cárcel de alta seguridad de Rancagua y luego en Santiago, en durísimas condiciones de reclusión.
Elena Varela estuvo tres meses detenida y fue luego liberada con reclusión nocturna, gracias a una intensa campaña de apoyo nacional e internacional desarrollada por intelectuales y defensores de los derechos humanos. Un montaje mediático y policial calificó de terroristas a los tres imputados, involucrándolos en el asalto al BancoEstado de Loncoche el año 2004, y en el robo con homicidio en una plaza de pagos del INP en Machalí ocurrido el año 2005.
Los magistrados consideraron que la fiscalía no habían acreditado las pruebas y dejaron en libertad a los tres acusados, para quienes se habían pedido penas de 15 y 20 años de cárcel respectivamente. Según la Fiscalía, Varela había planificado el delito, mientras que Kenny Sánchez y Sergio Reyes habrían facilitado los medios de escape.
Kenny Sánchez fue condenado lateralmente a medidas cautelares (firma quincenal en su domicilio de la localidad de Ercilla) por el delito de porte ilegal de arma de fuego. Se trata de armas antiguas, de colección, sin inscripción que se hallaban en su domicilio, donde él fue detenido.
El juicio tuvo lugar en Villarrica a unos 780 km al sur de Santiago, aproximadamente a una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía, luego de haber sido aplazado en cinco oportunidades.
Al borde de las lágrimas
En el juicio, Elena Varela pudo comprobar que en los últimos seis años, cada detalle de su vida profesional y sentimental estuvo bajo la mira policial, ya que estuvo sometida a vigilancia permanente. Sufrió robos de equipos en su domicilio, que había atribuido a delincuencia pero tenían relación con esa vigilancia que había comenzado antes de la fecha de los asaltos, cuando ella ya se había trasladado a la zona sur del país, investigando temas relacionados con las recuperaciones de tierras por líderes sociales mapuche. El pasado miércoles, con la sala colmada de público formado por emocionados familiares, cineastas, periodistas y cercanos a los co-imputados, la documentalista ejerció su derecho a hacer una última intervención en el juicio, expresando con la voz desgarrada: “Tengo mucho dolor. Es terrible todo lo escuchado en este juicio. Yo hago películas. Esto es horrible para mí y para esta sociedad. Lo que se está exponiendo aquí no tiene nada que ver con eso. Estos dos años de proceso judicial han destrozado una parte muy importante de mí, de mi vida, de mi familia. No solamente eso. Esto ha un impactado dentro de toda la comunidad que me rodea, artistas, amigos de siempre. A tal grado ha llegado esto que en un momento determinado cuando quedé libre (condicional), tuve que viajar a Naciones Unidas, al Comité de Derechos Humanos, para exponer este atropello grande que se hizo ante mí y por extensión a todos los documentalistas chilenos. Como ser humano y como mujer siento que he sido violentada en mis derechos. Se ha expuesto mi vida íntima como persona y sobre eso se ha construido una historia, una ficción. Con todo el dolor que tengo dentro lo único que espero es que se haga justicia como corresponde y se imponga la verdad en todo lo que ha pasado aquí.”
Como el fiscal no pudo probar que el documental “Newen Mapu” era parte de las tareas de esta supuesta estructura guerrillera encabezada por Elena, debió apelar a la breve vinculación sentimental de la realizadora con “Leonardo Civitarese” a quien Servando Pérez identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, fugado de la cárcel de Temuco en 2006. Elena Varela tuvo que relatar en el juicio todas las características de su relación con “Civitarese” que incluyó un doloroso testimonio relativo a la atención médica que tuvo cuando sufrió una pérdida. En esa circunstancia, “Civitarese” le presentó a Andrea Muñoz, la testigo protegida de la fiscalía, que trabajaba en un laboratorio médico.
Para la defensa es claro que el tribunal se sorprendió por la escasa calidad de las pruebas aportadas por la fiscalía representada por Servando Pérez, el perseguidor de Elena Varela, luego de seis años de investigación contra la artista y los otros dos coimputados. En contraparte, el documentalista Ignacio Agüero (“El Diario de Agustín”) fue uno de los testigos más destacados de la defensa de Elena Varela, así como un destacado músico de la Filarmónica que había sido también involucrado inicialmente en la causa y otros entrevistados por la documentalista, como Víctor Ancalaf y otras personalidades.
La testigo protegida
En cambio no se presentó a declarar ante el tribunal la testigo protegida Andrea Muñoz Gaete, viuda de uno de los verdaderos integrantes del grupo armado que cometió los asaltos imputados a estos tres acusados. El fiscal Servando Pérez le pidió al tribunal que la obligaran a comparecer, pero la petición fue denegada. Andrea Muñoz era pieza clave de la acusación pues fue ella quien inicialmente acusó a Elena y el resto de integrar la organización junto a su marido, que murió en el asalto. Su testimonio sólo consistía en decir que había escuchado a su marido comentarios acerca de los tres imputados pero ello constituyó la base del montaje y la justificación del operativo simultáneo de detención por fuerzas conjuntas de los tres acusados y otras personas dos años atrás, en mayo de 2008. La defensa sostuvo que ese testimonio calificado por el inspector de Investigaciones Juan Reyes como “de escuchas”, se hizo aun más indirecto ahora cuando esos dichos de oídas fueron narrados al tribunal.
Los celulares
La otra pieza esencial de la fiscalía estaba constituida por los peritajes hechos por las compañías a celulares de alguna manera ligados a los tres imputados, con los que se quería mostrar que los tres imputados se habían comunicado y apoyado los días en que había ocurrido el asalto.
Compareció como testigo un perito en telecomunicaciones, de apellido Bustamante, que leyó una extensa acusación al respecto. Pero ante el asombro del juez y de la sala, al ser contrainterrogado y no poder responder sobre detalles técnicos, el testigo debió reconocer que el informe que estaba leyendo había sido redactado por un equipo de inteligencia y que él se limitaba a leerlo para el juicio.
El chantaje a Sergio Reyes
Uno de los momentos más intensos del juicio fue la declaración del ex empleado de forestal Mininco Sergio Reyes Matus, quien aseguró que en 2008 firmó bajo presión una confesión luego de su detención, que desconoció totalmente en el juicio. La policía y funcionarios de inteligencia lo amenazaron con detener a su mujer -recién salida de un hospital por depresión endógena- al igual como habían detenido a la esposa de Kenny Sánchez. Reyes Matus agregó que no tiene cómo probar los apremios sufridos para su detención que lo forzaron a firmar la confesión redactada por sus aprehensores, pero sí puede probar, a través de Gendarmería de la Cárcel de Alta Seguridad, que el fiscal Servando Pérez en dos oportunidades lo visitó el año 2009 junto a su propio defensor público Cristián Godoy, para ofrecerle que inculpara a Elena Varela y a Kenny Sánchez a cambio de su propia libertad. En el libro de ingreso de Gendarmería está registrada la visita de Servando Pérez, quien allí se presentó como abogado y no como fiscal. La última oferta rechazada por el técnico forestal y ex empleado de Mininco, consistía en quedar libre tan sólo con firma semanal por cinco años a cambio de inculpar a Varela y Sánchez. En ese momento Sergio Reyes desahució a su defensor público y desde entonces su defensa la asumió el abogado de derechos humanos Nelson Miranda.
Las armas del montaje y el secuestro de materiales
Elena Varela fue interrogada por el juez acerca de si las armas de juguete y las banderas del MIR con que la policía la presentó en los medios después de la detención eran las mismas que aparecen en su documental. La artista respondió afirmativamente, y en el mismo juicio los magistrados pudieron ver los trailers de los dos documentales en que trabajaba ella cuando fue detenida: “Sueños del comandante” y Newen Mapu Che. El presidente del tribunal también se interesó en indagar si los materiales fílmicos habían sido devueltos, respondiendo la documentalista que sólo una ínfima parte había sido restituida y que con ello había perdido cinco valiosos años de investigación sobre temas vinculados a la historia de la guerrilla de Neltume (1980), el paso de la Caravana de la Muerte por el sur (1973) y el acoso policial a los mapuche que luchan por la recuperación de tierras ancestrales (1990 en adelante).
Irregularidades de la policía
Uno de los testigos de la fiscalía era el inspector Juan Reyes Gutiérrez, quien junto a su colega Luis Albornoz Urrutia, (ambos de Rancagua) dirigió oficialmente la investigación. Para sorpresa de los jueces, Reyes reconoció haber interrogado a Elena Varela a las dos de la madrugada siguiente a su detención sin la presencia del Fiscal Pérez, que se encontraba en el recinto. Sostuvo que no consideraba trascendental llamar al fiscal para que se hiciera presente en el interrogatorio, lo que llamó poderosamente la atención de los presentes, dada la gravedad de los delitos de terrorismo por los que se estaba imputando a la documentalista. La policía de Investigaciones sostuvo siempre que estuvo a cargo de la detención. En cambio para los tres imputados y su defensa, la detención se hizo por parte de personal no identificado de inteligencia, al viejo estilo de la Central Nacional de Inteligencia CNI de tiempos de dictadura. Esto quedó en evidencia cuando el abogado Jaime Madariaga, defensor de Elena Varela contrainterrogó al inspector Reyes solicitándole que dijera quién firmó el acta de materiales requisados en el domicilio de Elena Varela, domicilio que era a la vez la sede de su productora fílmica. Reyes sostuvo que lo hizo la hija de Elena Varela, lo que era falso pues la niña estaba en clases cuando ocurrieron los hechos y no estaba presente en el domicilio.
El abogado Jaime Madariaga, que encabezó la defensa de la documentalista, sostuvo ante el tribunal: “No cuestionamos que el Ministerio público haga la investigación penal. Lo que cuestionamos es que la investigación se haga sin apego a la ley, faltando a la verdad, ocultando la verdad, sabiendo que se está persiguiendo a una persona inocente.” El tribunal tuvo en esta oportunidad oído receptivo a esos argumentos.
Alicia en un mundo real
Isabel Franc y Susanna Martín
La Alicia que os presentamos no vive en el país de las maravillas. Ha pasado por una experiencia que, lamentablemente, es real y común para muchas mujeres: un cáncer de mama. Sin embargo, gracias a su espíritu luchador, alocado y positivo ha sabido darle la vuelta a la situación.
Ni el periplo de la enfermedad ni los tratamientos agresivos ni la extirpación de un pecho le han robado el sentido del humor. La protagonista nos cuenta su aventura partiendo de un lema muy claro: La vida después del cáncer ya nunca es igual… pero viene a ser lo mismo.
Esperamos que os contagie su visión irónica de la vida.
Es una de las partes de la memoria histórica más olvidada: el control de la sexualidad de las mujeres durante el Franquismo y las grietas por las que el deseo sexual autónomo logró escapar para expresarse.
Bajo la atenta mirada de Dios, el Estado y el marido, las mujeres que vivieron el nacionalcatolicismo franquista cumplían para el régimen dos papeles bien definidos: o eran puntales del hogar, perfectas madres y esposas asexuadas al servicio del varón, o satisfacían, también al servicio del varón, los deseos no cumplidos por la ‘pin up’ ibérica de laca y delantal. Eran madres o prostitutas, cara y reverso de un modelo que negaba la sexualidad autónoma de las mujeres, condición imprescindible para que el sistema político y económico de la dictadura, el orden y la tradición se impusieran durante casi 40 años y cuyo rastro se puede seguir hasta la actualidad. Las mujeres libres que intentaron vivir su sexualidad fuera del matrimonio con fines reproductivos eran consideradas ‘mujeres de dudosa moral’, más bien putas o desviadas, castigadas y amenazadas con el peso del pecado, el delito o la enfermedad mental.
Un seminario organizado en Madrid, entre el 5 y el 9 de abril, por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha intentado recuperar la memoria de la sexualidad de las mujeres durante la dictadura.
‘LIBRERAS’ Y ‘MACHORRAS’
Constituían la “transgresión de la transgresión”, en palabras de Dolores Juliano, antropóloga de la Universidad de Barcelona. Las lesbianas no servían al varón (ni al varón-estado ni al varón-hogar) ni cumplían el papel reproductivo deseado. “El Franquismo ni siquiera les da carta de naturaleza, no las reconoce como sujetos”, explica a DIAGONAL la directora de las jornadas, la socióloga de la UNED Raquel Osborne.
El camuflaje social, la invisibilidad y el silencio se van a convertir, sin embargo, en estrategias de resistencia para algunas mujeres. Es el caso de las ‘libreras’ catalanas, que se reconocían como lesbianas con este nombre cifrado en la Barcelona de los años ‘40 y ‘50. Mujeres, en su mayor parte trabajadoras, que organizaron redes de solidaridad cómplice entretejidas con los ambientes bohemios de la farándula del Paralelo para poder generar espacios de libertad en acampadas, cafés, playas...
Aunque la persecución sobre los hombres homosexuales se realizó de forma mucho más explícita con normas como la Ley de vagos y maleantes de 1933/34 (frente a la represión más difusa de las familias o la religión, que operaba de forma eficaz con las lesbianas), hacia finales del régimen, como señala la psicóloga e investigadora en la Universidad Complutense de Madrid Raquel Platero, “existía una alarma concreta hacia la disidencia sexual que suponen las mujeres que aman a otras mujeres y las mujeres masculinas o ‘machorras’, lo que es identificado como un problema en aumento”.
LAS ‘CAÍDAS’
La situación de miseria y la falta de hombres como sostenedores que deja la ocupación de los nacionales empuja a muchas mujeres de clase trabajadora a convertirse en mujeres ‘públicas’ en un país que repartió cartillas de racionamiento hasta 1952. El régimen deroga el decreto que había abolido la prostitución durante la II República en 1935 y reglamenta el sector con un registro específico y cartillas sanitarias para estas mujeres, con lo que se establece un férreo control social, policial y médico. La doble moral franquista permitirá la prostitución en los burdeles y mancebías, mientras que en la calle perseguirá a las mujeres ‘caídas’ hasta 1956, cuando el régimen manda cerrar las ‘casas de tolerancia’.
Después, como explica Jean-Loius Guereña, de la Universidad François Rebelais, de Tours (Francia), “la prostitución no desaparece sino que encuentra nuevas formas y, con precios más altos, reaparece en meublés, pensiones, con empleadas de tiendas de moda, camareras...”.
PSIQUIATRÍA Y ALCOBA
La psiquiatría militarizada del régimen, con Juan José López Ibor y Antonio Vallejo Nájera como máximos representantes, se encargó de apuntalar con coartadas pseudocientíficas la inferioridad mental de los disidentes políticos y las mujeres.
Vallejo Nájera sostiene que el psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y el animal y cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer, “despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas”.
Por fortuna, trabajos como el de uno de los primeros sexólogos españoles, Ramón Serrano Vicéns (1908- 1978), arrojan algo de luz sobre el comportamiento de las mujeres en la alcoba. Este médico de familia, cuya figura ha rescatado el sociólogo Jordi Monferrer, realizó 1.417 entrevistas a mujeres sobre su vida sexual desde los años ‘30 a los ‘60. Algunas de sus conclusiones resultan sorprendentes: más de un tercio de las casadas habían sido infieles, el 57,7% había tenido deseos extracoyungales reprimidos y casi un 36% de las mujeres había mantenido alguna relación lesbiana. Un 84% de las entrevistadas menores de 40 años se masturbaba, algo que para Serrano Vicéns equilibraba el espíritu y les daba claridad intelectual.
LA SECCIÓN FEMENINA
“A ti ya no te corresponde la acción, ayuda a cumplirla”, reza una de las proclamas de la Sección Femenina, rama de la Falange creada en 1934. Dirigida por Pilar Primo de Rivera, tenía una misión política: consolidar a la mujer fuerte y sana que mejoraría la raza en su lugar natural (perteneciente al marido y en el hogar) como piedra angular del régimen. Las élites falangistas, no obstante, no respondían a este modelo: eran por lo general solteras y con responsabilidades en el espacio público. De estética militarizada, respondían más a la imagen masculinizada de las figuras que las inspiraban, como Isabel la Católica y Santa Teresa de Jesús, su patrona.
http://www.diagonalperiodico.net/De-madres-monjas-putas-y-machorras.html
Apirilak 23 abril. bilbao
Atzerritartasun legeari kritika feminista
UNA CRÍTICA FEMINISTA A LA LEY DE EXTRANJERÍA
...............La bolsa 19:00 Bilboko Alde Zaharrean............
Norma Falconi (Plataforma papeles para todas y todos)
Atzerritartasun legea eta emakumeak
LA LEY DE EXTRANJERÍA Y SUS CONSECUENCIAS EN LA VIDA DE LA MUJER INMIGRADA
Maria Naredo (Amnistia Internacional)
Indarkeria matxista eta atzerritartasuna
LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES MIGRANTES EN EL DESARROLLO DE
LA LEY INTEGRAL ESTATAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Antolatzaileak: Posada de los Abrazos; Sortzen; SOS Racismo BizkaiaAsamblea; Mujeres Bizkaia AMB/BEA; Mujeres del Mundo Babel.
Laguntzailea/ Apoya Bilboko Udala – Ayuntamiento de Bilbao
....................................
GAINERA MAITZAN/ Y EN MAYO NO OS PERDAIS:
www.feminismos.info
(ACSUR-Las Segovias eta Hegoaren eskutik)
Desde Mujeres Jóvenes de Aragón os invitamos a participar en unas charlas-taller
sobre empleo dirigidas especialmente a mujeres jóvenes. Las charlas
pretenden informar a un nivel básico sobre el mundo laboral:
1ª-CHARLA ORIENTACIÓN PARA LA BÚSQUEDA DE EMPLEO 27 de Abril
¿Cómo y dónde puedo buscar trabajo? ¿Como hacer un curriculum?
¿Como enfrentarse a una entrevista de trabajo?
Si nos sabes por donde empezar, nosotras te ayudamos a dar ese primer paso.
2ª- CONOCE TUS DERECHOS: Derechos básicos de la Trabajadora. 4 de Mayo
Muchas veces nos adentramos en el mundo laboral sin tener muy claros cuales
son nuestros derechos,animate a conocerlos y defenderlos.
Hora: 17:00
Lugar: Centro Cívico Universidad
Violante de Hungría, 4 C.P:50009 Autobuses: 20, 29, 35, 30,40,42
Charlas-taller gratuitas. Necesaria Preinscripción. Plazas Limitadas.
Más información e inscripciones: mujoar@gmail.com
Organiza: Mujeres Jóvenes de Aragón por la Igualdad
Subvencionado por: INJUVE
Agradecemos a Kontxa la traducción
ALB: Provienes de una zona de la que a Occidente apenas llegan noticias, salvo cuando se producen atentados. ¿Puedes darnos una breve descripción sobre cuál es la situación de la mujer en Afganistán?
La situación de la mujer ha empeorado visiblemente desde que en 1992 los fundamentalistas tomaron el control del país [ante el vacío de poder provocado por la retirada de las tropas rusas]. Las afganas han de sobrevivir a la falta de seguridad, a los ataques contra la población de las tropas estadounidenses y de la OTAN, y también han de enfrentarse a la violencia en su vida cotidiana: a los abusos sexuales, violaciones, secuestros, los matrimonios forzados, la violencia doméstica. Ni el gobierno de Karzai ni su policía ofrecen ningún tipo de protección ante tanto desamparo.
ALB: La organización a la que perteneces, RAWA se encuentra en el punto de mira de los talibanes y los fundamentalistas del gobierno de Karzai, y también se ha mostrado muy crítica con la invasión norteamericana. Ante este panorama, ¿cómo desarrolla sus actividades RAWA?
En 1977 se fundó RAWA [bajo el gobierno republicano del príncipe Mohammed Daoud Khan] y desde este momento comenzaron sus problemas. Nunca pudimos trabajar de forma legalizada, por lo que necesitamos hacerlo clandestinamente para poder existir. Eso tiene sus consecuencias: no contamos con oficinas, las activistas tenemos que proteger nuestra identidad con nombres falsos y los proyectos que realizamos no pueden aparecer bajo el nombre de RAWA.
ALB: RAWA no sólo defiende los derechos de las mujeres sino también, desde una perspectiva más amplia, un gobierno de carácter laico, secular y democrático. ¿De qué forma se plantea RAWA alcanzar ese objetivo?
No se pueden defender los derechos humanos sin un gobierno democrático, para alcanzar el cual es fundamental una educación que alimente la conciencia del pueblo afgano. Nuestros enemigos políticos son los fundamentalistas, que usan la religión y las costumbres según sus intereses.
ALB: Tu artículo “Rule of the rapists” – “El gobierno de los violadores”- publicado en The Guardian [que puede ser consultado en castellano aquí] resulta esclarecedor sobre la situación de la mujer tras la supuesta instauración de la democracia en Afganistán. ¿Podemos considerar que las potencias invasoras han traicionado las solemnes promesas con las que justificaron la guerra contra los talibanes?
Los hechos señalan la veracidad del artículo escrito seis años atrás. En los últimos 8 años, tras la invasión estadounidense, las cosas no han mejorado sino que, por el contrario, han empeorado. Aunque en Afganistán hay miles de soldados no se ha conseguido reducir el terrorismo, ni el fundamentalismo. El interés de los gobiernos occidentales no es la desaparición del fundamentalismo. Su objetivo es conseguir más adquisiciones económicas sobre los oleoductos que atraviesan el país, controlar el tráfico del opio, esquilmar los recursos naturales, etc.
ALB: Hamid Karzai, presidente de Afganistán, ha amenazado recientemente con unirse a los talibanes si las potencias occidentales continúan presionándolo para que combata el fraude electoral. ¿Cómo valora RAWA ese gesto?
Karzai aparenta criticar a los países extranjeros, pero en realidad lo que hay detrás es un juego entre Estados Unidos y las autoridades afganas para mostrar a la opinión pública internacional que Karzai es un líder democrático. Incluso si se diese la posibilidad de que Karzai se separara de Estados Unidos, esto sólo significaría un acercamiento mayor a Irán o Rusia, lo cual tampoco sería positivo para el pueblo afgano.
ALB: Dada la difícil situación que atraviesa el país, invadido por tropas extranjeras, con un gobierno títere y corrupto y un movimiento talibán en ascenso, ¿qué futuro queréis para Afganistán?
Nosotras soñamos con un régimen democrático, pero no es una meta fácil ni cercana. Un país con veinte años de guerras, teniendo por medio dos ocupaciones extranjeras y el dominio talibán, no va a lograr la libertad y la independencia al momento.
Aparte del fundamentalismo, el país tiene agudos problemas económicos y sociales que necesitan de tiempo para solucionarse.
ALB: Estás realizando una gira por el Estado español donde das a conocer tu organización. ¿Qué esperas de la misma? ¿Con qué organizaciones españolas y europeas colabora RAWA?
Esperamos que los movimientos sociales, pacifistas, feministas, etc., occidentales, que son con los que colabora RAWA, tengan noticias reales sobre Afganistán y usen los medios que están a su alcance para que esta información circule. El punto más interesante ese crear redes de ayuda y apoyo hacia RAWA y las mujeres afganas.
http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/13683
Gisela Bombilà habla sobre la imagen y el rol de la mujer-objeto que fomenta la sociedad capitalista.
El capitalismo fomenta las ideas basadas en considerar a la mujer física y sexualmente débil, socialmente inútil y la condena a una situación de subordinación frente al hombre. Este pensamiento machista establece y define los valores de lo femenino y lo que significa ser mujer. Se nos enseña que ser mujer significa ser discreta, dulce, frágil, y que nuestra ocupación principal en la estructura social es la de reproducir la especie. Unos valores sexistas que fortalecen la dicotomía entre hombre-mujer y la relación de oposición de estos con conceptos de positivo-negativo, opresor-oprimido, superior-inferior, etc.
Esta es una definición de lo masculino y lo femenino completamente construida socialmente, y que como tal impide a la mujer ser sujeto activo o con incidencia en el ámbito social. Carece de identidad propia, ya que esta está conformada en torno al pensamiento masculino. En esta dialéctica hombre-mujer, la conciencia masculina es independiente porque asume el papel de lo esencial, mientras la conciencia femenina es dependiente porque encuentra su razón de ser en la conciencia libre del hombre. De esta manera, la mujer se configura en la categoría del ‘otro’, del ‘no-sujeto’, y en consecuencia de ‘objeto’. Y en una sociedad capitalista, esta conciencia, producto de las condiciones materiales —donde todo lo que se genera es intercambiable a modo de mercancía, convirtiendo las cosas en un valor vacío—, la mujer pasa a ser un ‘objeto de consumo’, un fetiche para los hombres.
Y es así como la mujer se reconoce y se trata. Como un objeto, ya sea sexual, de belleza, objeto de investigación, de protección, etc. La cultura, el arte, la publicidad hacen un uso y refuerzan este mensaje.
En el mundo del arte, una de las finalidades máximas es la exaltación y la plasmación de la belleza; bello es todo aquello que atrae y gusta a nuestros sentidos. La mujer se convertirá en el arte, y más tarde en la publicidad, ‘objeto de belleza’, un concepto de belleza impuesto e irreal que conduce a la mujer a la obligación de ser bella y, por extensión, de comprar productos que la hagan estar guapa y deseable, de ir al gimnasio, de comer alimentos bajos en calorías, etc. Todo para agradar a los hombres.
Se comercializa así el cuerpo femenino, y se convierte éste en un reclamo para vender y consumir más productos. Así, se extienden los clichés sexistas mediante la publicidad, las películas e incluso los informativos. La mujer como una ‘cosa’ dispuesta a ser utilizada sexualmente por otra persona.
La mujer atractiva tiene la obligación de mostrar sus encantos, de agradar a los hombres, ya que ésta es una de sus funciones como tal. La mayoría de nosotras caemos en la trampa que esta realmente es una de las ‘virtudes’ que tenemos a mostrar, un concepto de mujer coqueta, sumisa, frívola, que aplicamos día a día, cuando en realidad es un producto cultural construido socialmente.
La moda, la publicidad, el cine... nos dicen cómo debemos ser para agradar a los hombres para que nos valoren. Sin embargo, estos valores de belleza y de mujer atractiva que debemos asumir son una extensión del discurso de ‘guapa igual a ignorante’. ¿Queremos el respeto de los hombres usando únicamente el atributo de la belleza, cuando éste por sí mismo nos relega al papel de estúpidas? ¿De mujeres que sólo podemos ofrecer nuestros atributos físicos, pues eso es lo único que interesa de nosotros a los hombres? Esta es una trampa en la que caen tanto mujeres como hombres, ya que por esta regla de tres a las mujeres supone una mayor presión tomar un papel protagonista socialmente. Esto es así porque siempre está presente el miedo a defraudar o, cuando menos, corroborar el tópico de “belleza igual a superficialidad” cuando entran en escena. Los hombres, por su parte, también caen en la trampa de estar predispuestos a pensar eso cuando ven a una mujer atractiva.
Es la propia mujer quien debe comprender que ser mujer va más allá de las imágenes que nos venden. Es una construcción que empieza cuando descubres que no se nace mujer; se llega a serlo. Hay que dejar de ser objeto, de amor, de deseo, de las fantasías de un hombre, etc., y ser sujeto activo. Un sujeto que decide sobre su propio cuerpo y redefine su identidad, libre de la tutela masculina.
Estos esfuerzos de reconstrucción autónoma han conseguido que la sociedad acepte “aparentemente” un estatus de igualdad en el campo sociolaboral, pero nos seguimos encontrando en un mundo de valores y prácticas sexistas.
¿Se trataría quizá de redefinir los discursos tradicionales de lo femenino y lo masculino de forma heterogénea y que no encapsule ambos términos en una diferencia que implique oposición? ¿Sería esto posible en una sociedad socialista exenta de estereotipos y mucho más cerca de la igualdad social, jurídica y financiera?
http://www.enlucha.org/?q=node/1994
Comunicado de Prensa de la Red Estatal por la Despatologización de las Identidades Trans:
"El Gobierno español comparte la necesidad de descatalogar la transexualidad como un trastorno mental"
El pasado 15 de marzo del 2010 el Congreso de los Diputados de España respondía a la pregunta realizada por el diputado Joan Herrera del Grupo Parlamentario de ERCIU- ICV. La pregunta era relativa a la opinión del Gobierno en relación a la catalogación de la transexualidad como un trastorno mental. La respuesta del Gobierno parece ser clara: "El Gobierno español comparte la necesidad de descatalogar la transexualidad como un trastorno mental".
Desde la Red Estatal por la Despatologización de las Identidades Trans valoramos como un posible paso adelante este posicionamiento. Al mismo tiempo, pensamos que si el Gobierno de verdad entiende la importancia de la descatalogación de la transexualidad de los manuales internacionales de enfermedades, debería revisar su propia Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas que regula los cambios de la mención del nombre y sexo de las personas trans en sus documentos oficiales. Dicha ley establece como requisitos obligatorios para realizar estos cambios la acreditación de un certificado de diagnóstico de "disforia de género", contribuyendo de esta forma a la patologización de las identidades trans.
En los últimos meses se ha generado un fuerte movimiento en el Estado español y en el mundo en el que las personas trans hemos reivindicado la despatologización de la transexualidad. El pasado mes de octubre más de 40 ciudades en el mundo, 15 de ellas del Estado español, se movilizaron por esta misma causa bajo el lema STOP TRANS PATHOLOGIZATION-2012. Desde el año 2007 hasta hoy han surgido nuevos discursos en relación a la cuestión trans y entendemos que este cambio de posición del Gobierno español tiene que ver con la visibilización de estas demandas.
L@s activistas y colectivos de la Red Estatal por la Despatologización de las Identidades Trans comprendemos la importancia de este posicionamiento. Por ello, instamos al Gobierno a que asuma esta posición en la práctica de forma coherente, para que tenga un impacto real en la vida cotidiana de las personas trans. Si el Gobierno entiende que no tenemos un trastorno mental, es contradictorio que nos exija un diagnóstico para reconocernos en tanto que ciudadan@s.
Red Estatal por la Despatologización de las Identidades Trans
Para más información:
correo electrónico: stp2012@gmail.com
Web: www.stp2012.info
RAWA (Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán) visita por segunda vez, este año, tierras aragonesas.
RAWA se define como feminista, desarrolla su labor política y social en la clandestinidad y está de gira por el Estado español:
Cataluña, Canarias, Andalucía, Vizcaya, Cantabria, Baleares, La Comunidad Valenciana, La Rioja, Castilla y Aragón.
Mariam Rawi (activista de RAWA) será la invitada, en esta ocasión, para denunciar la situación de violencia que vive Afganistán ante la indiferencia occidental y la desinformación que soportamos porque los mas media no nos cuentan lo que realmente está ocurriendo allí.
*Martes, 6 de abril en Zaragoza: A las 19 h, Salón de Actos de la Biblioteca de Aragón (Calle Doctor Cerrada 22)
*Miércoles, 7 de abril en Teruel: A las 19 horas, Centro Social ciudad de Teruel (Calle Yagüe de Salas 16)
*Jueves, 8 de abril en Huesca: A las 19.30h, Salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca
(C/ Porches de Galicia 4)
*Viernes, 9 de abril en Jaca: A las 7.30 de la tarde, teteria alances (callejón del viento). Después habrá cena. Diagnóstico Afganistán: País que no existía antes del 11 de septiembre del 2001 y que Bush lanzó al estrellato, como objetivo militar.
El resto de los países, incluido el Estado español, siguieron el juego de guerra. Aznar nos metió en Iraq y Zapatero en Afganistán mientras la población civil gritábamos No a la guerra Nos vendieron que los talibanes eran unos canallas que había que eliminar para conseguir la Democracia y la libertad de las mujeres.
Expulsaron a los talibanes y colocaron a Karzai, un señor de la guerra, cuyo hermano es un conocido capo del opio. Afganistán hoy es un excelente objetivo de ventas de armas, el núcleo para legitimar la OTAN y punto geoestratégico de recursos
naturales y de venta de opio. El Gobierno español mantiene más de 1500 soldad@s, lo que supone un coste de un millón de euros al día, para las arcas del Estado.